La reactivación de la construcción de la fase 8 de la ampliación del valle de lixiviación de Veladero traerá alivio al sector de la construcción y marcará un hito para la economía sanjuanina. La obra forma parte de una inversión de 400 millones de dólares aprobada bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y permitirá la incorporación de hasta 800 trabajadores durante su ejecución.
La iniciativa fue presentada por Barrick y se convirtió en la primera inversión que comenzará a materializarse en San Juan bajo el esquema nacional destinado a promover grandes proyectos productivos.
La primera inversión RIGI que se concreta en San Juan
La aprobación oficial llegó el pasado 30 de marzo, cuando el Gobierno nacional publicó en el Boletín Oficial la autorización del proyecto presentado por Veladero, la mina que Barrick opera junto a la estatal china Shandong Gold.
El plan contempla la ampliación de las fases 8 y 9 del sistema de lixiviación mediante la construcción, operación y mantenimiento de nuevas plataformas e infraestructura complementaria necesaria para sostener la producción y exportación de bullion doré.
Según fuentes oficiales, esta será la primera inversión que comenzará a ejecutarse en la provincia bajo el paraguas del RIGI. El propio CEO de Veladero y vicepresidente de Relaciones Gubernamentales de Barrick LATAM, Marcelo Álvarez, había anticipado recientemente el inicio de las obras.
Hasta 800 puestos de trabajo para la construcción
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su impacto laboral. Desde la UOCRA destacaron que la ampliación permitirá incorporar alrededor de 800 trabajadores, una cifra superior a la habitual para este tipo de obras.
El secretario adjunto del gremio, Alberto Tovares, explicó que la medida representa una oportunidad importante para parte de los aproximadamente 2.500 obreros que actualmente se encuentran sin empleo estable.
«Es muy importante la toma de trabajadores, porque representa 800 personas que están desempleadas de las 2.500 que se encuentran aún desocupadas tras la motosierra del presidente Javier Milei a la obra pública», señaló el dirigente.
Además, indicó que se trata de mano de obra especializada que habitualmente participa de las ampliaciones anuales que desarrolla Veladero en alta montaña.
Licitación privada y cronograma de obra
Fuentes vinculadas al proyecto informaron que durante julio comenzará el proceso de invitación a empresas para participar de la licitación privada que definirá quién ejecutará los trabajos.
Una vez evaluadas las propuestas técnicas y económicas, Barrick seleccionará a la empresa adjudicataria. En los últimos años, la firma Milicic resultó ganadora de este tipo de procesos y llevó adelante las ampliaciones anteriores.
La planificación actual prevé el inicio de las tareas en octubre de este año y su finalización hacia mayo de 2027, antes de la llegada de la temporada invernal que restringe la actividad en la cordillera.
San Juan se consolida como polo de inversiones mineras
La puesta en marcha de esta obra se produce en un contexto donde San Juan aparece como una de las provincias con mayor volumen de proyectos presentados bajo el RIGI.
Junto con Neuquén, concentra más del 65% de las iniciativas impulsadas a nivel nacional. En el caso sanjuanino, las inversiones proyectadas rondan los 25.000 millones de dólares, impulsadas principalmente por emprendimientos como Vicuña, El Pachón, Los Azules y Veladero.
La ampliación del valle de lixiviación representa así un nuevo paso dentro de una estrategia que busca fortalecer la producción minera provincial y consolidar a San Juan como uno de los principales destinos de inversión del país.
<p>La ampliación del valle de lixiviación de Veladero ingresó en una nueva etapa tras la aprobación de una inversión de 400 millones de dólares bajo el régimen RIGI. La obra permitirá incorporar hasta 800 trabajadores de la construcción en San Juan y se convertirá en la primera inversión concretada en la provincia bajo el esquema nacional de incentivos para grandes proyectos.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Ochocientos puestos de trabajo. En la minería sanjuanina esa cifra suena como escuchar que volvió el agua después de semanas de corte. Sobre todo cuando todavía hay unos 2.500 obreros de la construcción esperando que el mercado laboral les devuelva el llamado que nunca llegó.
La noticia viene desde Veladero, que no descubrió una nueva montaña de oro, pero sí decidió agrandar la que ya tiene. Barrick pondrá en marcha la fase 8 de la ampliación del valle de lixiviación, una obra que llega envuelta en una palabra que desde hace meses recorre despachos, conferencias y foros empresariales como si fuera una estampita económica: RIGI.
El régimen de grandes inversiones fue presentado como la llave capaz de abrir una nueva etapa para la economía argentina. Después de meses de debates, promesas y anuncios, en San Juan apareció el primer caso concreto. No es una maqueta, no es una presentación en PowerPoint ni una proyección para dentro de una década. Son máquinas, licitaciones, contratos y trabajadores que podrían volver a ponerse el casco.
La paradoja es inevitable. Mientras la obra pública nacional quedó reducida a niveles de supervivencia administrativa, la minería aparece como el sector que empieza a absorber parte de los trabajadores que quedaron a la intemperie. Una especie de mercado de pases donde los obreros cambian rutas y viviendas por plataformas de lixiviación a más de 4.000 metros de altura.
En las próximas semanas comenzarán las invitaciones para la licitación privada y todo indica que los trabajos arrancarán en octubre. El calendario minero tiene algo de reloj suizo cordillerano: se construye cuando el clima deja y se corre cuando la nieve recuerda quién manda en la montaña.
Detrás de la obra aparece una cifra todavía más grande: 400 millones de dólares. Un monto que confirma que la verdadera pelea económica de San Juan ya no se discute solamente en los pasillos de la Casa de Gobierno sino también entre los gigantes del cobre, el oro y las inversiones internacionales.
Mientras el país debate inflación, dólar y ajuste, en la cordillera ya están calculando cuántos camiones, cuántas máquinas y cuántos obreros harán falta para seguir ampliando una mina que cumplirá 21 años produciendo riqueza bajo la nieve. La montaña, por ahora, sigue contratando.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La reactivación de la construcción de la fase 8 de la ampliación del valle de lixiviación de Veladero traerá alivio al sector de la construcción y marcará un hito para la economía sanjuanina. La obra forma parte de una inversión de 400 millones de dólares aprobada bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y permitirá la incorporación de hasta 800 trabajadores durante su ejecución.
La iniciativa fue presentada por Barrick y se convirtió en la primera inversión que comenzará a materializarse en San Juan bajo el esquema nacional destinado a promover grandes proyectos productivos.
La primera inversión RIGI que se concreta en San Juan
La aprobación oficial llegó el pasado 30 de marzo, cuando el Gobierno nacional publicó en el Boletín Oficial la autorización del proyecto presentado por Veladero, la mina que Barrick opera junto a la estatal china Shandong Gold.
El plan contempla la ampliación de las fases 8 y 9 del sistema de lixiviación mediante la construcción, operación y mantenimiento de nuevas plataformas e infraestructura complementaria necesaria para sostener la producción y exportación de bullion doré.
Según fuentes oficiales, esta será la primera inversión que comenzará a ejecutarse en la provincia bajo el paraguas del RIGI. El propio CEO de Veladero y vicepresidente de Relaciones Gubernamentales de Barrick LATAM, Marcelo Álvarez, había anticipado recientemente el inicio de las obras.
Hasta 800 puestos de trabajo para la construcción
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su impacto laboral. Desde la UOCRA destacaron que la ampliación permitirá incorporar alrededor de 800 trabajadores, una cifra superior a la habitual para este tipo de obras.
El secretario adjunto del gremio, Alberto Tovares, explicó que la medida representa una oportunidad importante para parte de los aproximadamente 2.500 obreros que actualmente se encuentran sin empleo estable.
«Es muy importante la toma de trabajadores, porque representa 800 personas que están desempleadas de las 2.500 que se encuentran aún desocupadas tras la motosierra del presidente Javier Milei a la obra pública», señaló el dirigente.
Además, indicó que se trata de mano de obra especializada que habitualmente participa de las ampliaciones anuales que desarrolla Veladero en alta montaña.
Licitación privada y cronograma de obra
Fuentes vinculadas al proyecto informaron que durante julio comenzará el proceso de invitación a empresas para participar de la licitación privada que definirá quién ejecutará los trabajos.
Una vez evaluadas las propuestas técnicas y económicas, Barrick seleccionará a la empresa adjudicataria. En los últimos años, la firma Milicic resultó ganadora de este tipo de procesos y llevó adelante las ampliaciones anteriores.
La planificación actual prevé el inicio de las tareas en octubre de este año y su finalización hacia mayo de 2027, antes de la llegada de la temporada invernal que restringe la actividad en la cordillera.
San Juan se consolida como polo de inversiones mineras
La puesta en marcha de esta obra se produce en un contexto donde San Juan aparece como una de las provincias con mayor volumen de proyectos presentados bajo el RIGI.
Junto con Neuquén, concentra más del 65% de las iniciativas impulsadas a nivel nacional. En el caso sanjuanino, las inversiones proyectadas rondan los 25.000 millones de dólares, impulsadas principalmente por emprendimientos como Vicuña, El Pachón, Los Azules y Veladero.
La ampliación del valle de lixiviación representa así un nuevo paso dentro de una estrategia que busca fortalecer la producción minera provincial y consolidar a San Juan como uno de los principales destinos de inversión del país.
Ochocientos puestos de trabajo. En la minería sanjuanina esa cifra suena como escuchar que volvió el agua después de semanas de corte. Sobre todo cuando todavía hay unos 2.500 obreros de la construcción esperando que el mercado laboral les devuelva el llamado que nunca llegó.
La noticia viene desde Veladero, que no descubrió una nueva montaña de oro, pero sí decidió agrandar la que ya tiene. Barrick pondrá en marcha la fase 8 de la ampliación del valle de lixiviación, una obra que llega envuelta en una palabra que desde hace meses recorre despachos, conferencias y foros empresariales como si fuera una estampita económica: RIGI.
El régimen de grandes inversiones fue presentado como la llave capaz de abrir una nueva etapa para la economía argentina. Después de meses de debates, promesas y anuncios, en San Juan apareció el primer caso concreto. No es una maqueta, no es una presentación en PowerPoint ni una proyección para dentro de una década. Son máquinas, licitaciones, contratos y trabajadores que podrían volver a ponerse el casco.
La paradoja es inevitable. Mientras la obra pública nacional quedó reducida a niveles de supervivencia administrativa, la minería aparece como el sector que empieza a absorber parte de los trabajadores que quedaron a la intemperie. Una especie de mercado de pases donde los obreros cambian rutas y viviendas por plataformas de lixiviación a más de 4.000 metros de altura.
En las próximas semanas comenzarán las invitaciones para la licitación privada y todo indica que los trabajos arrancarán en octubre. El calendario minero tiene algo de reloj suizo cordillerano: se construye cuando el clima deja y se corre cuando la nieve recuerda quién manda en la montaña.
Detrás de la obra aparece una cifra todavía más grande: 400 millones de dólares. Un monto que confirma que la verdadera pelea económica de San Juan ya no se discute solamente en los pasillos de la Casa de Gobierno sino también entre los gigantes del cobre, el oro y las inversiones internacionales.
Mientras el país debate inflación, dólar y ajuste, en la cordillera ya están calculando cuántos camiones, cuántas máquinas y cuántos obreros harán falta para seguir ampliando una mina que cumplirá 21 años produciendo riqueza bajo la nieve. La montaña, por ahora, sigue contratando.