El Poder Judicial de San Juan incorporó 16 nuevos asistentes de inteligencia artificial a la plataforma JusticIA, una herramienta tecnológica desarrollada por la Corte de Justicia a través de la Dirección de Informática. Con esta ampliación, el sistema alcanza un total de 26 aplicaciones especializadas destinadas a colaborar en tareas técnico-jurídicas dentro de los tribunales provinciales.
La incorporación forma parte del proceso de modernización que impulsa la Justicia sanjuanina para optimizar la gestión interna, agilizar procedimientos y mejorar el tratamiento de la documentación judicial.
Nuevas funciones para agilizar el trabajo judicial
Las nuevas herramientas fueron diseñadas para asistir a magistrados, funcionarios y agentes judiciales en distintas etapas de la actividad diaria. Entre sus funciones se encuentran el control de requisitos procesales, el análisis de documentación judicial y la elaboración de borradores técnicos que posteriormente son revisados por los operadores judiciales.
Además, los asistentes permiten facilitar la búsqueda de jurisprudencia y doctrina, una tarea que habitualmente demanda una importante inversión de tiempo dentro de los procesos judiciales.
La plataforma incorpora sistemas orientados al análisis de formularios, solicitudes de protección, control fiscal, control de agravios y procesos sucesorios. También se desarrollaron herramientas para la confección de declaratorias de herederos, adecuación de oficios judiciales, elaboración de certificaciones para cámaras de apelaciones y valoración de prueba testimonial.
Apoyo especializado para el Laboratorio Forense
La expansión de JusticIA también alcanza áreas técnicas especializadas. Algunas de las nuevas aplicaciones fueron creadas para brindar soporte al Laboratorio Forense, facilitando el tratamiento documental y determinados análisis vinculados con pericias e investigaciones.
Entre ellas se destacan herramientas para la generación de tablas de marcadores genéticos y sistemas de asistencia para la elaboración de proyectos de sentencias relacionadas con la Ley de Contrato de Trabajo y convenios colectivos.
Asimismo, la plataforma suma recursos destinados a la gestión de quejas judiciales y a la elaboración de relaciones introductorias de causas, contribuyendo a ordenar y sistematizar información relevante para los expedientes.
Modernización tecnológica en los tribunales
Desde el Poder Judicial señalaron que estas incorporaciones buscan reducir tiempos de trabajo, optimizar procesos administrativos y fortalecer las capacidades de análisis de los equipos judiciales.
Las herramientas de inteligencia artificial no reemplazan la intervención humana ni la toma de decisiones por parte de jueces y funcionarios, sino que funcionan como sistemas de asistencia destinados a mejorar la eficiencia y la gestión de las causas.
Con la incorporación de estos 16 nuevos asistentes, JusticIA consolida su presencia dentro de la estructura judicial sanjuanina y amplía el alcance de la inteligencia artificial aplicada al servicio de la administración de justicia.
El Poder Judicial de San Juan incorporó 16 nuevos asistentes de inteligencia artificial a la plataforma JusticIA, elevando a 26 el total de herramientas disponibles para magistrados, funcionarios y agentes. Los sistemas fueron desarrollados para agilizar tareas técnico-jurídicas, optimizar la gestión de expedientes y brindar apoyo especializado en distintas áreas, incluido el Laboratorio Forense.
La Justicia sumó 16 asistentes de inteligencia artificial. No, todavía no dictan sentencias ni usan toga digital, pero ya ayudan a revisar documentos, analizar expedientes y preparar borradores técnicos.
Durante años, la imagen clásica de los tribunales estuvo asociada a pilas de expedientes, carpetas interminables y oficinas donde el papel parecía reproducirse por cuenta propia. Ahora, entre escritos, jurisprudencia y formularios, aparecen algoritmos que trabajan sin pedir café ni reclamar licencias administrativas.
La plataforma JusticIA ya cuenta con 26 asistentes especializados. Cada uno tiene una tarea específica: controlar requisitos procesales, revisar agravios, colaborar en sucesiones, analizar solicitudes de protección o buscar antecedentes jurisprudenciales. Una especie de ejército silencioso que opera detrás de las pantallas mientras los expedientes siguen acumulando páginas.
La idea no es reemplazar jueces, funcionarios ni empleados judiciales. Al menos por ahora. La función de estas herramientas es asistir, ordenar información y reducir el tiempo que demandan procesos repetitivos. En términos simples, hacer en segundos tareas que antes podían consumir horas de lectura, búsqueda y verificación.
La modernización también alcanzó al Laboratorio Forense. Allí se incorporaron aplicaciones para la elaboración de tablas de marcadores genéticos y otros análisis documentales especializados. Porque la inteligencia artificial ya no se limita a redactar textos: también empieza a abrirse camino entre pruebas, informes técnicos y procedimientos complejos.
Entre las nuevas herramientas aparecen asistentes para declaratorias de herederos, certificaciones para cámaras de apelaciones, adecuación de oficios judiciales y proyectos vinculados con la Ley de Contrato de Trabajo. Dicho de otro modo: la tecnología empieza a conocer de memoria trámites que cualquier profesional del derecho preferiría resolver una sola vez.
El desafío ahora no pasa únicamente por incorporar más sistemas, sino por integrarlos de manera efectiva al trabajo cotidiano. La velocidad tecnológica suele avanzar más rápido que los reglamentos, los manuales y hasta las contraseñas olvidadas.
Mientras tanto, en algún escritorio judicial de San Juan, un expediente sigue esperando resolución. La diferencia es que ahora tiene 26 asistentes digitales ayudando a encontrar el camino.