La transición del tradicional hipermercado Libertad de San Juan ya tiene calendario definido. Libertad S.A. informó que el 28 de mayo será el último día de actividad antes del traspaso operativo a La Anónima, que asumirá el control de varias sucursales en el país, incluida la ubicada en la provincia.
El anuncio fue difundido por la empresa a través de sus redes sociales, donde comunicó el cierre de esta etapa y anticipó que, después de algunos días de trabajos internos, el local volverá a recibir clientes con la nueva marca comercial.
El local cerrará por remodelaciones
En la sede sanjuanina, el proceso ya se refleja desde hace semanas con sectores con poca mercadería, estanterías semivacías y promociones para liquidar productos.
Tras el cierre del 28 de mayo, el establecimiento permanecerá sin atención al público durante un breve período mientras se realizan tareas de remodelación y adaptación.
Entre las intervenciones previstas se encuentran cambios en la distribución del salón, la actualización del sistema de cajas y la instalación de la nueva imagen corporativa.
La Anónima asumirá el control
La llegada de La Anónima responde a una operación comercial concretada meses atrás, mediante la cual la firma patagónica adquirió parte de la estructura de hipermercados de Libertad.
El acuerdo incluyó varias sucursales y también un centro logístico, en el marco del proceso de reorganización comercial que ahora tendrá impacto directo en la provincia.
Qué pasará con los trabajadores
En cuanto al personal, se indicó desde el inicio que los trabajadores continuarán desempeñándose bajo la nueva administración, sin cambios en las fuentes laborales del local sanjuanino.
Mientras tanto, clientes de la provincia siguen aprovechando las ofertas de liquidación en el marco del cierre de una etapa comercial histórica para el hipermercado.
<p>Libertad S.A. informó que el 28 de mayo será el último día de actividad del hipermercado en San Juan antes del traspaso operativo a La Anónima. El local permanecerá cerrado por algunos días para tareas de remodelación, adaptación de sistemas e instalación de la nueva imagen comercial.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El tradicional hipermercado Libertad de San Juan ya tiene fecha para bajar la persiana de una etapa y preparar el desembarco de La Anónima, una firma que, pese a su nombre, llega con bastante identificación comercial, operación cerrada y planes concretos. El 28 de mayo será el último día de actividad antes del traspaso operativo, en una transición que mezcla góndolas semivacías, liquidaciones y esa nostalgia extraña que aparece cuando uno ve desaparecer hasta el cartel donde durante años buscó ofertas con la fe de un arqueólogo.
Desde hace semanas, el local sanjuanino ya venía dando señales de cambio: sectores con poca mercadería, estanterías en modo paisaje desértico y promociones destinadas a liquidar productos antes del cierre temporal. Una especie de despedida comercial donde cada góndola parecía decir “fui feliz”, mientras los clientes recorrían los pasillos con la precisión de quien sabe que detrás de una oferta puede esconderse el último paquete de algo que nunca más volverá a ver bajo esa marca.
Después del 28 de mayo, el establecimiento permanecerá sin atención al público durante algunos días para avanzar con trabajos internos. La remodelación incluirá cambios en la distribución del salón, actualización del sistema de cajas y la instalación de la nueva imagen corporativa. Es decir, el local entrará en esa fase misteriosa en la que por fuera parece cerrado y por dentro ocurre una coreografía de técnicos, carteles, cables, máquinas y decisiones que algún gerente seguramente explicará con un PowerPoint de 74 diapositivas.
La llegada de La Anónima forma parte de una operación comercial concretada meses atrás, mediante la cual la firma patagónica adquirió parte de la estructura de hipermercados de Libertad. Para los trabajadores, la información comunicada desde el inicio fue que continuarían bajo la nueva administración, sin cambios en las fuentes laborales del local sanjuanino. Cambia la marca, se acomodan las góndolas, se renueva la fachada y la vida comercial sigue, porque en Argentina podrá cambiar todo, menos la necesidad colectiva de mirar precios con la concentración de un neurocirujano.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La transición del tradicional hipermercado Libertad de San Juan ya tiene calendario definido. Libertad S.A. informó que el 28 de mayo será el último día de actividad antes del traspaso operativo a La Anónima, que asumirá el control de varias sucursales en el país, incluida la ubicada en la provincia.
El anuncio fue difundido por la empresa a través de sus redes sociales, donde comunicó el cierre de esta etapa y anticipó que, después de algunos días de trabajos internos, el local volverá a recibir clientes con la nueva marca comercial.
El local cerrará por remodelaciones
En la sede sanjuanina, el proceso ya se refleja desde hace semanas con sectores con poca mercadería, estanterías semivacías y promociones para liquidar productos.
Tras el cierre del 28 de mayo, el establecimiento permanecerá sin atención al público durante un breve período mientras se realizan tareas de remodelación y adaptación.
Entre las intervenciones previstas se encuentran cambios en la distribución del salón, la actualización del sistema de cajas y la instalación de la nueva imagen corporativa.
La Anónima asumirá el control
La llegada de La Anónima responde a una operación comercial concretada meses atrás, mediante la cual la firma patagónica adquirió parte de la estructura de hipermercados de Libertad.
El acuerdo incluyó varias sucursales y también un centro logístico, en el marco del proceso de reorganización comercial que ahora tendrá impacto directo en la provincia.
Qué pasará con los trabajadores
En cuanto al personal, se indicó desde el inicio que los trabajadores continuarán desempeñándose bajo la nueva administración, sin cambios en las fuentes laborales del local sanjuanino.
Mientras tanto, clientes de la provincia siguen aprovechando las ofertas de liquidación en el marco del cierre de una etapa comercial histórica para el hipermercado.
El tradicional hipermercado Libertad de San Juan ya tiene fecha para bajar la persiana de una etapa y preparar el desembarco de La Anónima, una firma que, pese a su nombre, llega con bastante identificación comercial, operación cerrada y planes concretos. El 28 de mayo será el último día de actividad antes del traspaso operativo, en una transición que mezcla góndolas semivacías, liquidaciones y esa nostalgia extraña que aparece cuando uno ve desaparecer hasta el cartel donde durante años buscó ofertas con la fe de un arqueólogo.
Desde hace semanas, el local sanjuanino ya venía dando señales de cambio: sectores con poca mercadería, estanterías en modo paisaje desértico y promociones destinadas a liquidar productos antes del cierre temporal. Una especie de despedida comercial donde cada góndola parecía decir “fui feliz”, mientras los clientes recorrían los pasillos con la precisión de quien sabe que detrás de una oferta puede esconderse el último paquete de algo que nunca más volverá a ver bajo esa marca.
Después del 28 de mayo, el establecimiento permanecerá sin atención al público durante algunos días para avanzar con trabajos internos. La remodelación incluirá cambios en la distribución del salón, actualización del sistema de cajas y la instalación de la nueva imagen corporativa. Es decir, el local entrará en esa fase misteriosa en la que por fuera parece cerrado y por dentro ocurre una coreografía de técnicos, carteles, cables, máquinas y decisiones que algún gerente seguramente explicará con un PowerPoint de 74 diapositivas.
La llegada de La Anónima forma parte de una operación comercial concretada meses atrás, mediante la cual la firma patagónica adquirió parte de la estructura de hipermercados de Libertad. Para los trabajadores, la información comunicada desde el inicio fue que continuarían bajo la nueva administración, sin cambios en las fuentes laborales del local sanjuanino. Cambia la marca, se acomodan las góndolas, se renueva la fachada y la vida comercial sigue, porque en Argentina podrá cambiar todo, menos la necesidad colectiva de mirar precios con la concentración de un neurocirujano.