Naturgy San Juan presentó un plan de inversiones por 124 millones de euros para el período 2026-2030, con el objetivo de fortalecer la infraestructura eléctrica provincial, incorporar nuevas tecnologías y mejorar los canales de atención al usuario.
La iniciativa forma parte de la Revisión Tarifaria Ordinaria (RTO) y busca acompañar el crecimiento de la demanda residencial, comercial e industrial en San Juan. Según informó la empresa, al cierre de 2025 la distribuidora contaba con una cartera de 269.159 clientes en toda la provincia.
Obras para ampliar la capacidad del sistema eléctrico
Entre los proyectos más relevantes se encuentran las ampliaciones de las estaciones transformadoras Casa de Gobierno, La Laja e Ischigualasto, que ya presentan más del 50% de avance.
Además, continúan los trabajos en las nuevas estaciones transformadoras Cerrillo, Pistacho y Termas, mientras que la estación Sargento Cabral registra cerca del 80% de ejecución.
El programa también contempla la construcción de nuevos alimentadores eléctricos destinados a reforzar la capacidad de distribución y garantizar una mayor confiabilidad del servicio en distintas zonas de la provincia.
Apuesta a la digitalización y monitoreo en tiempo real
Uno de los ejes centrales del plan será la modernización tecnológica de la red eléctrica. En ese marco, Naturgy renovará el sistema SCADA, una herramienta que permite supervisar y operar la red en tiempo real.
La compañía incorporará además dos centros de control independientes para fortalecer la seguridad operativa y mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales contingencias.
Las inversiones incluyen también la actualización de las telecomunicaciones, la modernización de los sistemas de información geográfica (GIS) y la implementación de una nueva plataforma para la gestión y monitoreo de activos de la red eléctrica.
Mejoras en la atención al cliente
En paralelo a las obras de infraestructura, la distribuidora avanza con distintas iniciativas orientadas a optimizar la experiencia de los usuarios.
Actualmente se encuentra en remodelación la sucursal de Sarmiento, mientras que se construyen nuevos centros de atención en Barreal y Jáchal. Asimismo, ya finalizaron las renovaciones edilicias en las sedes de Capital y Albardón, y fueron reacondicionadas las oficinas de calle Mendoza para tareas operativas y administrativas.
La empresa también trabaja en la ampliación de su aplicación móvil y oficina virtual, incorporando nuevos trámites de autogestión y una herramienta para realizar reclamos técnicos con seguimiento en tiempo real.
Entre las innovaciones previstas figuran la instalación de terminales de autogestión con videollamadas en sucursales y la incorporación de sistemas de telemedición para grandes usuarios y generadores de energía.
Desde la compañía señalaron que el objetivo es fortalecer la resiliencia del sistema eléctrico provincial y mejorar la calidad del servicio mediante una mayor integración de tecnología tanto en la red de distribución como en los canales de atención al cliente.
Naturgy San Juan anunció un plan de inversiones por 124 millones de euros para el período 2026-2030, destinado a ampliar la infraestructura eléctrica y modernizar los servicios de atención al cliente. La iniciativa contempla nuevas obras en estaciones transformadoras, digitalización de la red, mejoras tecnológicas y la expansión de canales de autogestión para acompañar el crecimiento de la demanda en toda la provincia.
124 millones de euros para cables, estaciones transformadoras, sistemas digitales y atención al cliente. En una provincia donde la pregunta «¿se cortó la luz o soy yo?» forma parte del patrimonio cultural doméstico, la cifra llama la atención.
La electricidad tiene una particularidad: nadie habla de ella cuando funciona. Es como el árbitro en una final o el aire acondicionado en enero. La conversación aparece recién cuando deja de hacer lo que se supone que tiene que hacer.
Por eso el anuncio de Naturgy San Juan apunta a una misión tan ambiciosa como silenciosa: que la red soporte cada vez más demanda sin convertirse en protagonista. Porque la provincia crece, suma hogares, comercios, industrias y equipos eléctricos que hace veinte años parecían ciencia ficción y hoy conviven enchufados al mismo tiempo.
Las obras incluyen ampliaciones de estaciones transformadoras con nombres que para el usuario promedio suenan más a paradas de colectivo que a infraestructura energética. Casa de Gobierno, La Laja, Ischigualasto, Cerrillo, Pistacho, Termas y Sargento Cabral forman parte de un mapa técnico que busca evitar que el crecimiento termine discutiéndose a oscuras.
La apuesta tecnológica también ocupa un lugar central. Renovación del sistema SCADA, nuevos centros de control, actualización de telecomunicaciones, sistemas geográficos y monitoreo de activos en tiempo real. Dicho de otro modo: más computadoras vigilando la red para que los problemas aparezcan primero en una pantalla y no en el living de los usuarios.
La modernización alcanza además a la atención comercial. Aplicaciones con más trámites, reclamos con seguimiento en tiempo real y terminales con videollamadas. El viejo recorrido de oficina en oficina empieza a competir contra el celular, un dispositivo que ya sirve para trabajar, comprar, pagar y ahora también para reclamar por un transformador sin abandonar la cocina.
Mientras tanto, avanzan nuevas sucursales y remodelaciones edilicias. Porque incluso en la era digital, siempre existe alguien que prefiere hablar con una persona antes que con una contraseña olvidada por tercera vez en la misma semana.
La inversión apunta a que la electricidad siga siendo invisible. El mayor elogio para una distribuidora suele ser que nadie tenga nada que comentar.
El éxito del plan será sencillo de medir: que la noticia deje de ser la luz.