La Dirección Provincial de Vialidad (DPV) lleva adelante una serie de trabajos de reparación y acondicionamiento sobre la avenida Costanera, en Chimbas, con el objetivo de recuperar sectores deteriorados del pavimento y mejorar las condiciones de seguridad vial.
Las tareas se concentran en el tramo comprendido entre avenida Benavídez y calle Ingeniero Quiroga, sobre la Ruta Provincial 107, donde se realiza el reemplazo de losas de hormigón dañadas y se prepara una intervención de bacheo.
Las obras forman parte de un plan de conservación de la red vial provincial y también contemplan modificaciones provisorias en un cruce estratégico de la zona, como parte del acondicionamiento previsto antes de la realización del IRONMAN.
Mientras avanzan las reparaciones, el tránsito permanece habilitado con reducción de calzada, por lo que se solicita a los conductores circular con precaución y respetar la señalización instalada.
Qué tramo de la avenida Costanera está en reparación
La intervención se desarrolla sobre el sector de pavimento rígido de la avenida Costanera comprendido entre avenida Benavídez y calle Ingeniero Quiroga.
Durante la primera etapa, los equipos de Vialidad concretaron el hormigonado de 72 metros cuadrados de calzada, utilizando hormigón H25 con un espesor de 25 centímetros.
Además, estaba prevista una segunda colocación de material sobre otros 96 metros cuadrados para el sábado 24 de octubre.
El procedimiento de reparación comprende distintas etapas destinadas a recuperar la estructura del pavimento.
En primer lugar, se realiza la demolición de las losas deterioradas y el retiro de los escombros. Posteriormente, se ejecutan las tareas de restitución y compactación de la base sobre la que se colocará el nuevo material.
Finalmente, los equipos proceden al hormigonado y al correspondiente proceso de curado, necesario para que el pavimento alcance las condiciones de resistencia previstas.
Estos trabajos buscan recuperar la capacidad estructural de la calzada y prolongar su vida útil frente al tránsito habitual del sector.
Bacheo en 1.500 metros y modificaciones por el IRONMAN
Las tareas de conservación no se limitarán al reemplazo de las losas de hormigón.
La Dirección Provincial de Vialidad también prevé realizar durante la semana un barrido de bacheo a lo largo de los 1.500 metros del tramo de pavimento rígido, con el propósito de intervenir otros sectores que presentan deterioro.
El operativo permitirá identificar y reparar distintos puntos de la calzada que requieren mantenimiento.
En paralelo, se ejecutarán modificaciones provisorias en la isleta ubicada en la intersección de avenida Costanera, avenida Almirante Brown y avenida Benavídez.
Estas intervenciones forman parte de los trabajos de acondicionamiento vial previstos para la realización del IRONMAN.
La adecuación de ese sector se suma a las tareas de reparación del pavimento, dentro de una intervención que combina mantenimiento de infraestructura y preparación de la circulación para el evento deportivo.
Cómo circular por la Costanera mientras duren las obras
Desde Vialidad informaron que los trabajos se desarrollan con un corte de media calzada, por lo que no se interrumpe completamente la circulación vehicular en el tramo intervenido.
El área de obra cuenta con señalización preventiva destinada a ordenar el tránsito y permitir el desplazamiento de los vehículos mientras se realizan las reparaciones.
Se recomienda a quienes circulen por la zona reducir la velocidad, prestar atención a las indicaciones y extremar las precauciones ante la presencia de personal y equipos de trabajo.
La intervención busca mejorar el estado del pavimento y las condiciones de circulación sobre la avenida Costanera, tanto para el tránsito habitual como para el acondicionamiento previsto en el marco del IRONMAN.
Hasta que finalicen las tareas, la circulación continuará condicionada por los sectores en reparación y la señalización dispuesta en el lugar.
La Dirección Provincial de Vialidad realiza reparaciones sobre la avenida Costanera, en Chimbas, entre avenida Benavídez y calle Ingeniero Quiroga. Las obras incluyen el reemplazo de losas de hormigón, bacheo y modificaciones provisorias en una isleta para preparar la zona ante el IRONMAN. El tránsito permanece habilitado con reducción de calzada y señalización preventiva para mejorar la seguridad durante los trabajos.
La avenida Costanera de Chimbas decidió incorporarse a la preparación del IRONMAN, aunque su entrenamiento es bastante diferente del que realizan los atletas. Mientras los competidores se preparan para nadar, pedalear y correr, la calzada atraviesa una rutina intensiva de demolición, hormigón y bacheo. La Dirección Provincial de Vialidad asumió el papel de entrenador personal de un pavimento que venía mostrando señales de agotamiento.
El tratamiento comienza con la eliminación de losas deterioradas, continúa con la reconstrucción de la base y termina con una nueva capa de hormigón. No es precisamente una sesión de recuperación muscular, pero comparte un objetivo con cualquier preparación deportiva: llegar en mejores condiciones al próximo desafío. En este caso, además, el paciente tiene 1.500 metros de pavimento rígido y no puede retirarse a descansar mientras dura la intervención.
Los primeros 72 metros cuadrados ya recibieron hormigón H25 de 25 centímetros de espesor, y se programó otra intervención de 96 metros cuadrados. Una precisión técnica que demuestra que, cuando se trata de reparar calles, los centímetros importan bastante más que en las discusiones sobre quién tiene el vehículo más grande.
El tránsito, mientras tanto, continúa habilitado con media calzada disponible. Es decir, los conductores pueden pasar, pero deberán aceptar que la avenida se encuentra temporalmente compartida con maquinaria, trabajadores y señalización. Una convivencia que exige reducir la velocidad y recordar que los conos no son obstáculos decorativos colocados para poner a prueba la destreza al volante.
La preparación para el IRONMAN también llegará a la isleta del cruce de Costanera, Almirante Brown y Benavídez. Allí se harán modificaciones provisorias para acondicionar el sector antes del evento. La infraestructura vial tendrá, por lo tanto, su propia etapa de puesta a punto, aunque sin medallas, cronómetros ni fotografías cruzando una línea de llegada.
La intervención plantea una curiosidad habitual de las obras públicas: para mejorar la circulación, primero hay que complicarla un poco. La diferencia entre una molestia necesaria y un problema mayor depende de que se respeten los desvíos, la señalización y los tiempos de trabajo. Por ahora, la Costanera atraviesa su particular entrenamiento de resistencia, con una meta bastante concreta: que el pavimento vuelva a cumplir su función sin exigirle a cada conductor una maniobra de precisión olímpica.
