<div class="semiton-wrapper" data-texto="Klarna, la fintech que le declaró la guerra a los humanos con su ejército de IA, ¡se rindió! Ahora busca carne fresca (léase: estudiantes y gente de zonas rurales) para volver a atender clientes.

Resulta que los robots eran un toque fríos, ¿viste? Siemiatkowski, el mandamás, dice que "invertir en soporte humano es el camino". ¡Qué descubrimiento!

Igual, ojo, no es caridad. El 96% de sus empleados usa IA y los ingresos por empleado subieron 152%. ¡Casi un millón de dólares de ganancia por cabeza! La IA les hizo ganar guita, pero los clientes se quejaban.

Así que ahora, Klarna busca el equilibrio: robots para los números, humanos para las puteadas. Un modelo híbrido, le dicen. ¿Será el futuro? ¿O solo un parche hasta que la IA aprenda a dar abrazos?">