La audiencia de apelación por el caso de los rugbiers franceses se realizó este miércoles por la mañana en la Suprema Corte de Mendoza y concluyó con un fuerte cruce entre la denunciante y el abogado de la defensa, Rafael Cúneo Libarona, en los pasillos de Tribunales provinciales.
Los ministros de la Corte, encabezados por Dalmiro Garay y secundados por Norma Llatser y José Valerio, convocaron a la audiencia a pedido de la querella, luego de los dos sobreseimientos otorgados a Oscar Jégou y Hugo Auradou, los deportistas franceses que habían sido acusados en 2024.
Ahora, la Corte local tiene 20 días hábiles, con la feria judicial de por medio, para definir si habilita una nueva instancia de investigación con producción de prueba o si deja firmes los sobreseimientos dictados en favor de los jugadores.
Una audiencia que terminó con gritos
La audiencia se desarrolló en la Sala 32 del Palacio Judicial y contó con la presencia de la mujer que denunció a los dos franceses. Los jugadores también participaron, aunque conectados por Zoom. Además, estuvieron los representantes de cada parte y la fiscal Daniela Chaler, jefa de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, en representación del Ministerio Público Fiscal.
Sobre el final de la audiencia, el clima derivó en gritos y acusaciones. La denunciante apuntó contra el reconocido penalista Rafael Cúneo Libarona y lo tildó de “corrupto”. Ante los medios de comunicación, señaló que el abogado le “arruinó” la vida.
“No tengo en miedo, a mi me mataron en vida. Me cagaron la vida“, expresó la denunciante tras el cruce ocurrido en los pasillos de Tribunales.
Su abogada, Natacha Romano, sostuvo que la defensa se cae y afirmó que, durante la audiencia, Cúneo Libarona invocó estereotipos vedados. Como ejemplo, cuestionó que se haya referido a uno de los rugbiers como un “adolescente” al momento en que se habría producido el presunto hecho.
Romano también criticó la postura del Ministerio Público Fiscal, al que acusó de mostrarse “ofendido” por el reclamo sostenido por la querella. “Estamos convencidos que solamente un burro o un corrupto puede sostener que las lesiones no están relacionadas con los hechos denunciados del 7 de julio“, señaló.
La representante de la denunciante expuso además las afectaciones que, según sostuvo, sufrió su defendida durante el proceso, tanto a nivel psicológico como físico. También advirtió que el abogado defensor le hablaba directamente a la mujer y le recriminaba durante la audiencia.
La defensa habló de mentiras y falsa denuncia
A su turno, Rafael Cúneo Libarona se defendió de las acusaciones y consideró que el proceso estuvo atravesado por “mentiras” por parte de la querella. En particular, apuntó a una serie de pericias médicas mencionadas en el expediente, entre ellas una mordedura en la espalda que, según dijo, los peritos no pudieron determinar.
El abogado también explicó cómo viven el proceso los rugbiers franceses. “En este momento están de gira, van a enfrentar un testmatch super importante contra los All Blacks (el 4 de julio por el Nations Championship). Se conectaron por Zoom para estar presentes en la audiencia. Ellos tienen un sentimiento cruzado entre muchísima confianza e indignación, por esta falsa denuncia“, señaló.
Por los motivos expuestos, Cúneo Libarona confirmó que la defensa impulsará una demanda por daños y perjuicios contra los denunciantes por la presunta “falsa denuncia”.
“La misma sentencia que los sobreseyó dice que se les ha generado un perjuicio enorme, tanto reputacional, social, como profesional. Que un juez tenga la valentía de colocar habla muy bien de la Justicia. Estamos hartos de las falsas denuncias. Si bien tenemos que seguir todos los jueces, fiscales, abogados, ciudadanos; protegiendo a la mujer de los avasallamientos de los hombres; no menos cierto es que las falsas denuncias hay que atacarlas con suma dureza“, señaló.
Además, confirmó que presentará una denuncia contra Romano en el Colegio de Abogados. “Estamos recontra cansados de toda esta mentira. Es insólito que la justicia de Mendoza se esté ocupando y preocupando porque una abogada mintió desde el primer inicio“, expresó.
Según explicó, esa presentación se hará efectiva cuando quede firme la sentencia del expediente vigente.
Qué debe resolver la Suprema Corte
Durante la audiencia encabezada por Garay, Valerio y Llatser, los jueces escucharon los agravios de la querella, es decir, los perjuicios que la representación de la denunciante considera que generó el último fallo que sobreseyó a los deportistas.
Según el planteo de la querella, la resolución “adolece de arbitrariedad y falta de fundamentación suficiente, en tanto presenta razonamientos y conclusiones que no derivan lógicamente de la prueba producida, en violación a las reglas de la sana critica racional y del debido proceso“.
El reclamo de la querella se sostiene en seis puntos: la falta de juzgamiento con perspectiva de género, la valoración arbitraria y fragmentaria de la prueba, la denegación arbitraria de prueba, la falta de agotamiento de la etapa de investigación penal, la falta de diferenciación de roles en la intervención de los acusados y el prejuzgamiento y defectos de fundamentación.
Por esos motivos, los abogados de la denunciante pidieron que se dejen sin efecto los sobreseimientos. La representación está integrada por Félix Lorente, Natacha Romano, Carlos González, Florencia Giamportone, Javier Mollar y Pablo David.
El Ministerio Público Fiscal, por su parte, consideró que el pedido debe ser rechazado y solicitó confirmar la validez de la resolución que benefició a los deportistas.
Los jueces definirán en 20 días hábiles, con feria judicial de por medio, si habilitan la continuidad de la investigación o si rechazan los agravios y sobreseen definitivamente a los rugbiers franceses.
La Suprema Corte de Mendoza realizó este miércoles la audiencia de apelación por el caso de los rugbiers franceses Oscar Jégou y Hugo Auradou. La querella pidió dejar sin efecto los sobreseimientos, mientras que la defensa sostuvo que hubo una falsa denuncia. Los jueces tendrán 20 días hábiles para resolver.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La audiencia por el caso de los rugbiers franceses empezó en la Suprema Corte de Mendoza con el protocolo solemne de los expedientes importantes y terminó, como suele ocurrir cuando la tensión judicial se mezcla con pasillos, micrófonos y humanidad al límite, con gritos, acusaciones y una escena que dejó al Palacio Judicial más cerca de una serie judicial de alto voltaje que de una mañana administrativa.
En la Sala 32 se discutía nada menos que el futuro procesal de Oscar Jégou y Hugo Auradou, los deportistas franceses acusados en 2024 y luego sobreseídos en dos instancias. La querella pidió que la Corte revise esas decisiones, habilite nueva prueba y evite que el caso quede cerrado. La defensa, en cambio, sostuvo que el expediente está atravesado por falsedades y anticipó una ofensiva judicial si los sobreseimientos quedan firmes. En términos menos técnicos: cada parte llegó con carpetas, argumentos y la certeza absoluta de que el otro lado estaba mirando una película completamente distinta.
La denunciante estuvo presente en Tribunales, mientras los jugadores participaron por Zoom, esa herramienta que en la vida moderna permite estar en una audiencia judicial desde otro continente con la misma naturalidad con la que alguien entra tarde a una reunión laboral y pregunta si se lo escucha. El dato no fue menor: según la defensa, los rugbiers se conectaron mientras se encuentran de gira, en la previa de un testmatch frente a los All Blacks, porque hasta el rugby internacional parece haber quedado enredado en el cronograma judicial mendocino.
El clima terminó de romperse al cierre de la audiencia, cuando la denunciante cruzó al abogado Rafael Cúneo Libarona en los pasillos y lo acusó de “corrupto”. Luego, ante los medios, afirmó que le “arruinó” la vida y lanzó una frase brutal, de esas que no necesitan traducción jurídica para mostrar el nivel de desgaste emocional: “No tengo en miedo, a mi me mataron en vida. Me cagaron la vida“. En un expediente cargado de dolor, acusaciones cruzadas y definiciones pendientes, el pasillo terminó funcionando como una segunda sala de audiencias, pero sin martillo, sin orden y con la tensión desbordada.
Ahora la Corte tiene la pelota más incómoda del partido: decidir si abre una nueva etapa de investigación o si deja firmes los sobreseimientos. En 20 días hábiles, feria judicial de por medio, los ministros deberán resolver si el caso sigue vivo o si queda cerrado en Mendoza. Hasta entonces, el expediente continuará suspendido en ese territorio donde la Justicia habla en plazos, las partes en agravios y la opinión pública en estado de permanente juicio paralelo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La audiencia de apelación por el caso de los rugbiers franceses se realizó este miércoles por la mañana en la Suprema Corte de Mendoza y concluyó con un fuerte cruce entre la denunciante y el abogado de la defensa, Rafael Cúneo Libarona, en los pasillos de Tribunales provinciales.
Los ministros de la Corte, encabezados por Dalmiro Garay y secundados por Norma Llatser y José Valerio, convocaron a la audiencia a pedido de la querella, luego de los dos sobreseimientos otorgados a Oscar Jégou y Hugo Auradou, los deportistas franceses que habían sido acusados en 2024.
Ahora, la Corte local tiene 20 días hábiles, con la feria judicial de por medio, para definir si habilita una nueva instancia de investigación con producción de prueba o si deja firmes los sobreseimientos dictados en favor de los jugadores.
Una audiencia que terminó con gritos
La audiencia se desarrolló en la Sala 32 del Palacio Judicial y contó con la presencia de la mujer que denunció a los dos franceses. Los jugadores también participaron, aunque conectados por Zoom. Además, estuvieron los representantes de cada parte y la fiscal Daniela Chaler, jefa de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, en representación del Ministerio Público Fiscal.
Sobre el final de la audiencia, el clima derivó en gritos y acusaciones. La denunciante apuntó contra el reconocido penalista Rafael Cúneo Libarona y lo tildó de “corrupto”. Ante los medios de comunicación, señaló que el abogado le “arruinó” la vida.
“No tengo en miedo, a mi me mataron en vida. Me cagaron la vida“, expresó la denunciante tras el cruce ocurrido en los pasillos de Tribunales.
Su abogada, Natacha Romano, sostuvo que la defensa se cae y afirmó que, durante la audiencia, Cúneo Libarona invocó estereotipos vedados. Como ejemplo, cuestionó que se haya referido a uno de los rugbiers como un “adolescente” al momento en que se habría producido el presunto hecho.
Romano también criticó la postura del Ministerio Público Fiscal, al que acusó de mostrarse “ofendido” por el reclamo sostenido por la querella. “Estamos convencidos que solamente un burro o un corrupto puede sostener que las lesiones no están relacionadas con los hechos denunciados del 7 de julio“, señaló.
La representante de la denunciante expuso además las afectaciones que, según sostuvo, sufrió su defendida durante el proceso, tanto a nivel psicológico como físico. También advirtió que el abogado defensor le hablaba directamente a la mujer y le recriminaba durante la audiencia.
La defensa habló de mentiras y falsa denuncia
A su turno, Rafael Cúneo Libarona se defendió de las acusaciones y consideró que el proceso estuvo atravesado por “mentiras” por parte de la querella. En particular, apuntó a una serie de pericias médicas mencionadas en el expediente, entre ellas una mordedura en la espalda que, según dijo, los peritos no pudieron determinar.
El abogado también explicó cómo viven el proceso los rugbiers franceses. “En este momento están de gira, van a enfrentar un testmatch super importante contra los All Blacks (el 4 de julio por el Nations Championship). Se conectaron por Zoom para estar presentes en la audiencia. Ellos tienen un sentimiento cruzado entre muchísima confianza e indignación, por esta falsa denuncia“, señaló.
Por los motivos expuestos, Cúneo Libarona confirmó que la defensa impulsará una demanda por daños y perjuicios contra los denunciantes por la presunta “falsa denuncia”.
“La misma sentencia que los sobreseyó dice que se les ha generado un perjuicio enorme, tanto reputacional, social, como profesional. Que un juez tenga la valentía de colocar habla muy bien de la Justicia. Estamos hartos de las falsas denuncias. Si bien tenemos que seguir todos los jueces, fiscales, abogados, ciudadanos; protegiendo a la mujer de los avasallamientos de los hombres; no menos cierto es que las falsas denuncias hay que atacarlas con suma dureza“, señaló.
Además, confirmó que presentará una denuncia contra Romano en el Colegio de Abogados. “Estamos recontra cansados de toda esta mentira. Es insólito que la justicia de Mendoza se esté ocupando y preocupando porque una abogada mintió desde el primer inicio“, expresó.
Según explicó, esa presentación se hará efectiva cuando quede firme la sentencia del expediente vigente.
Qué debe resolver la Suprema Corte
Durante la audiencia encabezada por Garay, Valerio y Llatser, los jueces escucharon los agravios de la querella, es decir, los perjuicios que la representación de la denunciante considera que generó el último fallo que sobreseyó a los deportistas.
Según el planteo de la querella, la resolución “adolece de arbitrariedad y falta de fundamentación suficiente, en tanto presenta razonamientos y conclusiones que no derivan lógicamente de la prueba producida, en violación a las reglas de la sana critica racional y del debido proceso“.
El reclamo de la querella se sostiene en seis puntos: la falta de juzgamiento con perspectiva de género, la valoración arbitraria y fragmentaria de la prueba, la denegación arbitraria de prueba, la falta de agotamiento de la etapa de investigación penal, la falta de diferenciación de roles en la intervención de los acusados y el prejuzgamiento y defectos de fundamentación.
Por esos motivos, los abogados de la denunciante pidieron que se dejen sin efecto los sobreseimientos. La representación está integrada por Félix Lorente, Natacha Romano, Carlos González, Florencia Giamportone, Javier Mollar y Pablo David.
El Ministerio Público Fiscal, por su parte, consideró que el pedido debe ser rechazado y solicitó confirmar la validez de la resolución que benefició a los deportistas.
Los jueces definirán en 20 días hábiles, con feria judicial de por medio, si habilitan la continuidad de la investigación o si rechazan los agravios y sobreseen definitivamente a los rugbiers franceses.
La Suprema Corte de Mendoza realizó este miércoles la audiencia de apelación por el caso de los rugbiers franceses Oscar Jégou y Hugo Auradou. La querella pidió dejar sin efecto los sobreseimientos, mientras que la defensa sostuvo que hubo una falsa denuncia. Los jueces tendrán 20 días hábiles para resolver.
La audiencia por el caso de los rugbiers franceses empezó en la Suprema Corte de Mendoza con el protocolo solemne de los expedientes importantes y terminó, como suele ocurrir cuando la tensión judicial se mezcla con pasillos, micrófonos y humanidad al límite, con gritos, acusaciones y una escena que dejó al Palacio Judicial más cerca de una serie judicial de alto voltaje que de una mañana administrativa.
En la Sala 32 se discutía nada menos que el futuro procesal de Oscar Jégou y Hugo Auradou, los deportistas franceses acusados en 2024 y luego sobreseídos en dos instancias. La querella pidió que la Corte revise esas decisiones, habilite nueva prueba y evite que el caso quede cerrado. La defensa, en cambio, sostuvo que el expediente está atravesado por falsedades y anticipó una ofensiva judicial si los sobreseimientos quedan firmes. En términos menos técnicos: cada parte llegó con carpetas, argumentos y la certeza absoluta de que el otro lado estaba mirando una película completamente distinta.
La denunciante estuvo presente en Tribunales, mientras los jugadores participaron por Zoom, esa herramienta que en la vida moderna permite estar en una audiencia judicial desde otro continente con la misma naturalidad con la que alguien entra tarde a una reunión laboral y pregunta si se lo escucha. El dato no fue menor: según la defensa, los rugbiers se conectaron mientras se encuentran de gira, en la previa de un testmatch frente a los All Blacks, porque hasta el rugby internacional parece haber quedado enredado en el cronograma judicial mendocino.
El clima terminó de romperse al cierre de la audiencia, cuando la denunciante cruzó al abogado Rafael Cúneo Libarona en los pasillos y lo acusó de “corrupto”. Luego, ante los medios, afirmó que le “arruinó” la vida y lanzó una frase brutal, de esas que no necesitan traducción jurídica para mostrar el nivel de desgaste emocional: “No tengo en miedo, a mi me mataron en vida. Me cagaron la vida“. En un expediente cargado de dolor, acusaciones cruzadas y definiciones pendientes, el pasillo terminó funcionando como una segunda sala de audiencias, pero sin martillo, sin orden y con la tensión desbordada.
Ahora la Corte tiene la pelota más incómoda del partido: decidir si abre una nueva etapa de investigación o si deja firmes los sobreseimientos. En 20 días hábiles, feria judicial de por medio, los ministros deberán resolver si el caso sigue vivo o si queda cerrado en Mendoza. Hasta entonces, el expediente continuará suspendido en ese territorio donde la Justicia habla en plazos, las partes en agravios y la opinión pública en estado de permanente juicio paralelo.