La Argentina no convoca conscriptos desde 1994. Dejó el sorteo después de casi un siglo, y el crimen del soldado Omar Carrasco empujó esa decisión.

Carrasco, de 20 años y de Cutral Có, desapareció el domingo 6 de marzo de 1994 en el Grupo de Artillería 161 de Zapala, Neuquén, tres días después de llegar. El Ejército dijo que había desertado. Su cuerpo apareció el 6 de abril dentro del predio.

En 1996 la Justicia condenó a un subteniente y a dos soldados por homicidio, y a un sargento por encubrimiento. La causa contra los jefes terminó sin juicio. Y la ley vigente permite volver a convocar a los jóvenes de 18 años en casos excepcionales.

Si llegaste desde el video de Cuyo News Explicado: acá están las fuentes de cada dato, lo que discutieron los peritos, cómo terminaron las condenas y qué dice la ley.

¿Qué pasó con Omar Carrasco, en pocas palabras?

  • El jueves 3 de marzo de 1994, Omar Carrasco llegó desde Cutral Có al cuartel de Zapala para hacer la conscripción.
  • El domingo 6 de marzo desapareció por la tarde, cuando cumplía tareas de limpieza como cuartelero. El Ejército lo declaró desertor.
  • Sus padres no creyeron esa versión y lo buscaron durante un mes, con marchas en Cutral Có, Plaza Huincul y Zapala.
  • El 6 de abril su cuerpo apareció en un descampado del predio militar, en un lugar por donde ya había pasado un rastrillaje.
  • Los peritos concluyeron que el cuerpo había estado escondido y que lo llevaron a ese lugar después. En enero de 1996, el Tribunal Oral Federal de Neuquén condenó a cuatro acusados.
Retrato de un joven de pelo oscuro y camisa clara, mirando a cámara.
Omar Carrasco, de Cutral Có, en un retrato de archivo de su familia. Tenía 20 años cuando entró al cuartel de Zapala en marzo de 1994. Foto de archivo de la familia Carrasco, publicada por Río Negro

¿Cómo nació el servicio militar obligatorio en la Argentina?

La conscripción nació con la Ley 4.031, que el Congreso sancionó en diciembre de 1901, durante la segunda presidencia de Julio Argentino Roca. El proyecto lo había enviado el Poder Ejecutivo con la firma del ministro de Guerra, Pablo Riccheri, y por eso se la conoció como Ley Riccheri. Según el registro del trámite de la Cámara de Diputados, la sanción definitiva fue el 6 de diciembre y la ley se publicó en el Boletín Oficial el 13.

Retrato de estudio de un militar con bigote y uniforme de principios del siglo XX.
Pablo Riccheri, el ministro de Guerra que firmó el proyecto de la Ley 4.031 de 1901, conocida con su apellido. Foto: Alejandro Witcomb (ca. 1904) / Wikimedia Commons

La ley obligaba a los varones de 20 años. Según una investigación del Archivo Nacional de la Memoria, respondía a dos objetivos del Estado: tener una reserva de soldados ante un posible conflicto con Chile o Brasil e inculcar disciplina y valores patrios a los hijos de una sociedad llena de inmigrantes.

Quién iba al cuartel lo decidía un sorteo. Cada año, la Lotería Nacional sorteaba a la clase, es decir a todos los nacidos en el mismo año, y el número de cada uno definía si debía presentarse y en qué fuerza. La mayoría iba al Ejército, que exigía un año; en la Armada eran dos. Miles de familias seguían los números por la radio.

Página de diario con el título «Sortearon a colimbas 1960» y fotos de jóvenes en la Lotería Nacional.
Así contó el diario Crónica el sorteo de la clase 1960, el 31 de mayo de 1978: los números se cantaban en la Lotería Nacional. Fuente: Crónica, 31-5-1978. Biblioteca Nacional Mariano Moreno, vía Archivo Nacional de la Memoria

La edad cambió con el tiempo. Una ley de 1973, la 20.428, adelantó la conscripción de los 20 a los 18 años desde 1976, empezando por la clase 1958. El servicio quedó regulado desde 1967 por la Ley 17.531, que dictó el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía.

Los jóvenes que pasaban por los cuarteles tenían un apodo popular: «colimba». Según la explicación más difundida, son las primeras sílabas de «corre, limpia, barre». En abril de 1994, ante esa pregunta de una periodista, el propio Carlos Menem respondió: «Eso es lo que se dice».

¿Cómo era la vida en los cuarteles y cuántos conscriptos murieron en tiempos de paz?

La crítica a la conscripción es casi tan vieja como la ley. Según el Archivo Nacional de la Memoria, los castigos físicos extenuantes, los llamados «bailes», muchas veces bajo el frío o la lluvia, se denunciaron a lo largo de todo el siglo XX.

Lámina de álbum con varias fotos de conscriptos haciendo gimnasia y ejercicios de campo.
Conscriptos en ejercicios físicos en Campo de Mayo, en una lámina del álbum «Recuerdo de mi vida militar» de 1943. Fuente: Colección Campo de Mayo, Archivo Nacional de la Memoria

Después de la dictadura y de la guerra de Malvinas, el rechazo creció. Un grupo de militantes de derechos humanos formó el Frente Opositor al Servicio Militar Obligatorio, el FOSMO, que presentó proyectos al Congreso, mandó cartas a los presidentes y recibió denuncias de familias de soldados golpeados o muertos.

Uno de sus miembros, Eudoro Palacio, empezó a contar las muertes después de perder a su hijo Mario Daniel, que murió en abril de 1983, a los 18 años, mientras hacía el servicio. Para 1994, según reconstruyeron los diarios Tiempo Argentino e Infobae, Palacio tenía registradas 34 muertes de conscriptos entre 1977 y 1994. La cuenta no incluye a los soldados desaparecidos durante la dictadura ni a los muertos en Malvinas.

Según el detalle que publicó Tiempo Argentino, once figuraban como accidentes, nueve como suicidios y seis como consecuencia de los «bailes». En un informe de 1995, la organización de derechos humanos Equipo Nizkor habló de «decenas de conscriptos» muertos en circunstancias nunca esclarecidas, sin ningún culpable. Uno de los casos que nombraba, el del conscripto José Leiva, muerto en la Base Naval Comandante Espora de Bahía Blanca, llegó en 1994 a la Legislatura bonaerense con un pedido de informes.

Según el divulgador Damián Kuc, que contó el caso en su canal Historias Innecesarias, el crimen de Carrasco destapó numerosas denuncias de abusos y de muertes no esclarecidas. En los días siguientes, compañeros de Carrasco presentaron hábeas corpus para no volver al cuartel y otros padres denunciaron golpizas a sus hijos, según Infobae y Tiempo Argentino.

¿Siguieron las muertes después del caso Carrasco?

Las muertes no terminaron con el caso. En enero de 1995, dos soldados de 18 años, Néstor Ramírez y Diego Galotti, aparecieron muertos en la pileta del Regimiento de Granaderos, en Buenos Aires. La primera explicación oficial fue un ahogamiento; sus familias sostuvieron que los mataron.

Con el servicio ya voluntario hubo otros casos. El subteniente Matías Chirino murió en junio de 2022 durante un rito de iniciación en un grupo de artillería de Paso de los Libres, Corrientes. En 2024, el Tribunal Oral Federal de Corrientes condenó a seis militares a 8 años por abandono de persona, no por homicidio.

En el mismo cuartel de Zapala, que ahora se llama Grupo de Artillería 16, el soldado voluntario Pablo Córdoba, de 21 años, murió el 1 de junio de 2023 con dos disparos en la cabeza mientras hacía guardia. El Ejército habló de suicidio; la autopsia ampliada concluyó que cada disparo bastaba para causar la muerte y la familia sostiene que fue un homicidio.

¿Qué le pasó a Omar Carrasco en el cuartel de Zapala?

Omar Octavio Carrasco tenía 20 años y vivía en Cutral Có con sus padres, Francisco Carrasco y Sebastiana Barrera. Ayudaba a su padre en changas de albañil. El jueves 3 de marzo de 1994 se presentó en el Grupo de Artillería 161 de Zapala.

Foto en blanco y negro del portón de un cuartel con un cartel del Ejército; en primer plano, la cabeza de un perro.
El acceso al Grupo de Artillería 161 de Zapala en abril de 1994, en los días posteriores a la aparición del cuerpo. Foto: Martín Acosta

El domingo 6 de marzo, entre las 14.40 y las 16.30, desapareció. Ese día cumplía funciones de cuartelero en la Batería de Tiro A, según la reconstrucción del diario Río Negro. Los últimos que lo vieron con vida, según la causa, fueron el subteniente Ignacio Canevaro y los soldados Cristian Suárez y Víctor Salazar.

Nadie avisó a la familia. Unas dos semanas después, cuando Francisco y Sebastiana fueron a visitarlo en su primera salida, un oficial les dijo que su hijo no estaba: había desertado. Los padres no lo creyeron y denunciaron la desaparición.

El caso llegó a la prensa nacional. La familia recibió el apoyo de organismos de derechos humanos, de las Madres de Plaza de Mayo y del obispo de Neuquén, Jaime de Nevares. En Cutral Có, Plaza Huincul y Zapala hubo marchas del silencio para pedir que apareciera.

Foto en blanco y negro de una marcha: mujeres con carteles que dicen «En defensa de la familia Carrasco» y «Justicia».
Una de las marchas para pedir justicia por Omar Carrasco, en abril de 1994. Los carteles piden por la familia. Foto: Martín Acosta

¿Dónde y cómo apareció el cuerpo?

El miércoles 6 de abril de 1994, un mes después, el Ejército anunció el hallazgo. El cuerpo estaba en un descampado del cerro Gaucho, dentro del predio militar y a unos 700 metros de la compañía de Carrasco. Lo encontró un segundo rastrillaje: el primero había pasado por ese mismo lugar 15 días antes sin ver nada.

La hora oficial del hallazgo fue las 16.30, pero según el diario Río Negro hay indicios de que fue antes: el general Carlos Díaz, jefe de la brigada, ya había hablado del cuerpo con periodistas a la mañana. El cuerpo tenía puesto un pantalón militar nuevo, varios talles más grande.

La primera explicación de los jefes fue que el soldado había muerto de frío o que se había suicidado. La autopsia la descartó: tenía costillas fracturadas. Para la Justicia, Carrasco murió el mismo 6 de marzo por una paliza.

¿Cómo ayudaron los insectos a desarmar la versión de la deserción?

La pregunta clave ya no era dónde estaba Carrasco, sino dónde había estado durante ese mes. Para contestarla, la Justicia pidió una segunda autopsia y sumó una especialidad que la Justicia recién empezaba a usar: la entomóloga Adriana Oliva, del Cuerpo Médico Forense, que estudia los insectos que llegan a un cadáver para calcular el tiempo de la muerte.

Oliva recibió las muestras el 27 de mayo de 1994 y entregó su informe el 30, según contó ella misma en 2004 al suplemento Futuro de Página/12. En una entrevista de 2024 con el diario Río Negro describió seis frascos con larvas y otros insectos tomados de la ropa, de los zapatos y del cuerpo.

Encontró una población abundante de larvas maduras de una sola especie: la mosca verde Lucilia sericata, también llamada Phaenicia sericata. No había larvas más jóvenes ni de otras especies. Para Oliva, eso no cerraba con un cuerpo al aire libre durante un mes, porque las moscas llegan en oleadas.

Mosca de color verde metálico vista de costado, en macro.
Una mosca verde, Lucilia sericata, la especie de las larvas que analizó la entomóloga Adriana Oliva. Foto de la especie, no del caso. Foto: Nikk from Peterborough / Wikimedia Commons

También había escarabajos del género Dermestes, que no se acercan a cadáveres recientes, y una avispa «chaqueta amarilla», Vespula germanica, que había sido guardada viva en el frasco. Como esa avispa no entra a lugares oscuros, indicaba que el cuerpo había estado al aire libre poco antes del hallazgo.

Avispa amarilla y negra posada sobre una hoja.
La avispa «chaqueta amarilla», Vespula germanica. Para Oliva, la que apareció viva en uno de los frascos indicaba que el cuerpo había estado al aire libre poco antes del hallazgo. Foto de la especie, no del caso. Foto: Richard Bartz / Wikimedia Commons

La conclusión de Oliva fue que Carrasco llevaba muerto unos 25 días, o entre 25 y 30, según la entrevista. Para ella, el cuerpo estuvo primero expuesto a la luz, después oculto en un lugar oscuro y al final lo dejaron al aire libre, poco antes del hallazgo.

Por este caso, según escribió la propia Oliva en 2014, el Museo Argentino de Ciencias Naturales creó su laboratorio de entomología forense.

¿Qué encontró Enrique Prueger en las letrinas?

El otro perito de los insectos fue Enrique Prueger, licenciado en criminalística. Según La Nación y Tiempo Argentino, trabajaba para la familia de Carrasco, convocado por el obispo De Nevares. Prueger hizo llevar al cuartel a Diana, una perra de la Policía Federal, que marcó un baño abandonado.

Prueger revisó las 16 letrinas de ese baño y encontró larvas en una sola. Según contó en 2024 a LM Neuquén, la postura del cuerpo coincidía con un espacio de 1,40 metros por 80 centímetros, y con la temperatura de Zapala calculó entre 30 y 31 días. Para Prueger, ese fue el escondite. La sentencia de 1996 usó sus argumentos, según La Nación.

¿Por qué el escondite sigue en discusión?

No todos los peritos coincidieron. El médico legista de la Policía Federal Alberto Brailovsky, perito oficial en la causa por el encubrimiento, sostuvo que Carrasco no murió en el acto. Según su informe, sobrevivió entre 48 y 60 horas y lo atendieron de forma clandestina, con un diagnóstico equivocado, en el hospital del cuartel.

Brailovsky también cuestionó la letrina. Dijo que esas larvas no eran cadavéricas y que no había escala en las fotos del cuerpo para calcular sus medidas. «Carrasco nunca estuvo en la letrina», declaró, según La Nación en 1998. Prueger lo denunció por falso peritaje.

Así, el reloj de los insectos desarmó la versión de la deserción, pero dónde estuvo escondido el cuerpo y cuándo murió exactamente siguen en discusión entre los peritos. Lo que sí quedó firme es la condena.

¿Quiénes fueron condenados por el crimen de Carrasco?

El 4 de julio de 1994, el juez federal de Zapala Rubén Caro procesó a Canevaro, a Suárez y a Salazar por el crimen, y al sargento Carlos Sánchez por encubrimiento. El juicio oral empezó en noviembre de 1995 en Neuquén.

El miércoles 31 de enero de 1996, el Tribunal Oral Federal de Neuquén condenó al subteniente Ignacio Canevaro a 15 años de prisión por homicidio simple, a los ex soldados Cristian Suárez y Víctor Salazar a 10 años por el mismo delito y al sargento Carlos Sánchez a 3 años por encubrimiento. Los tres condenados por el homicidio se declararon siempre inocentes.

Tapa del diario Clarín con el título «Cárcel para Canevaro y los dos ex soldados».
La tapa de Clarín del 1 de febrero de 1996, al día siguiente de la sentencia del Tribunal Oral Federal de Neuquén. Fuente: Clarín, 1-2-1996

La Cámara de Casación rechazó las apelaciones y, según Diario Judicial, el fallo quedó firme el 8 de noviembre de 1996. La Corte Suprema también confirmó las condenas, según el CELS y el diario Río Negro.

Suárez y Salazar salieron en libertad el 23 de noviembre de 2000, con el cómputo de la llamada ley del dos por uno, según Diario Judicial. Canevaro recuperó la libertad condicional en febrero de 2004, al cumplir dos tercios de la pena, según La Nación e Infobae.

¿Qué pasó con la causa por el encubrimiento?

Una pieza clave del caso fue Rodolfo Correa Belisle, capitán del Ejército, que declaró en la causa y denunció que la inteligencia militar había armado una investigación paralela para encubrir lo ocurrido. Después de declarar, lo arrestaron y le iniciaron un proceso militar por irrespetuosidad.

Hombre mayor de anteojos y camisa celeste, sentado junto a una ventana.
Rodolfo Correa Belisle, el capitán que denunció el encubrimiento. En 2006 firmó una solución amistosa con el Estado ante la Comisión Interamericana. Foto: Leandro Teysseire / Página/12

Correa Belisle llevó su caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En 2006 firmó una solución amistosa con el Estado, que la aprobó con el Decreto 1257 de 2007. Allí la Argentina reconoció su responsabilidad internacional por su detención.

La causa por el encubrimiento, conocida como Carrasco II, fue elevada a juicio oral contra siete militares, entre ellos el general Carlos Díaz y el teniente coronel Guillermo With, jefe del cuartel de Zapala. También estaba acusado Correa Belisle, que pedía ir a juicio para probar su inocencia.

En junio de 2005, el Tribunal Oral Federal de Neuquén declaró prescripta la causa por una reforma del Código Penal y sobreseyó a los siete. El juez Orlando Coscia escribió que «las prescripciones decretadas no borran el delito». En agosto de 2007, la Cámara de Casación anuló esa prescripción y ordenó que otro tribunal resolviera. El juicio oral por el encubrimiento nunca se hizo.

¿Cómo se terminó la conscripción en 1994?

El caso Carrasco llegó cuando el servicio obligatorio ya estaba en crisis: por el desprestigio de las Fuerzas Armadas tras la dictadura y Malvinas, por los recortes del presupuesto militar y por el rechazo creciente de los jóvenes.

Según Infobae, las propias fuerzas preparaban un pase gradual a un sistema de voluntarios, y el jefe del Ejército, Martín Balza, ya había planteado el servicio voluntario en 1993. El crimen aceleró esa salida y la convirtió en un tema de todo el país.

En abril de 1994, Menem todavía defendía la conscripción y hablaba de casos aislados. El viernes 10 de junio, en Olivos, anunció que eliminaría el servicio obligatorio «lo más rápido posible», según reconstruyó Infobae. Al día siguiente, Clarín tituló en tapa «Eliminarán el servicio militar obligatorio» y señaló que el caso Carrasco había influido en la decisión.

Recorte de la tapa de Clarín con el título «Eliminarán el servicio militar obligatorio».
La tapa de Clarín del 11 de junio de 1994: «Lo anunció Menem». Ese día todavía no se sabía si la clase 1976, recién sorteada, tendría que presentarse. Fuente: Clarín, 11-6-1994

El lunes 29 de agosto de 1994, Menem firmó el Decreto 1537, con el ministro de Defensa, Oscar Camilión, y Cavallo. Creó el régimen de soldados voluntarios, de 18 a 24 años y también para mujeres, y se publicó el 2 de septiembre. El miércoles 31 de agosto, el presidente lo anunció en un mensaje grabado, según Infobae: «Hemos eliminado el servicio militar obligatorio».

El Congreso sancionó la Ley 24.429 de Servicio Militar Voluntario el 14 de diciembre de 1994. Quedó promulgada sin firma del presidente el 5 de enero de 1995 y se publicó en el Boletín Oficial el martes 10 de enero. Desde entonces, las Fuerzas Armadas incorporan soldados que firman un contrato y cobran un sueldo.

¿El servicio militar obligatorio puede volver?

Sí, en un caso excepcional y con una ley del Congreso. La conscripción quedó suspendida, no abolida. El artículo 19 de la Ley 24.429 dice que, si los voluntarios no alcanzan para cubrir los cupos que fija cada año el Presidente, el Poder Ejecutivo puede convocar a los ciudadanos que cumplan 18 años ese año, por un período de hasta un año y en los términos de la Ley 17.531.

Página del Boletín Oficial con el texto de la Ley 24.429 y el artículo 19.
El Boletín Oficial del 10 de enero de 1995 con la Ley 24.429. Abajo a la derecha, el artículo 19, que permite volver a convocar a los jóvenes de 18 años con autorización del Congreso. Fuente: Boletín Oficial de la República Argentina

Para hacerlo, el mismo artículo exige que el Ejecutivo pida antes la autorización del Congreso por ley y explique por qué no se cubrieron los cupos. Los convocados tendrían los mismos derechos y el mismo sueldo que los voluntarios. El artículo 20 agrega que quienes se opongan por profundas convicciones religiosas, filosóficas o morales deben cumplir un Servicio Social Sustitutorio de hasta un año.

La Ley 17.531, de 1967, sigue registrada en Infoleg: el artículo 32 de la Ley 24.429 derogó solo lo que se oponga a la nueva ley. Por eso el Equipo Nizkor advertía en 1995 que el servicio obligatorio no había sido abolido.

¿Qué proyectos hubo para reinstalarlo o para cerrarlo del todo?

  • En 2010, el diputado salteño Alfredo Olmedo presentó un proyecto de servicio militar obligatorio y comunitario para los varones de 18 años.
  • En 2016, el bloque socialista, con Alicia Ciciliani y Hermes Binner, propuso lo contrario: derogar la Ley 17.531 y el artículo 19. No se convirtió en ley.
  • En julio de 2019, el Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich creó el Servicio Cívico Voluntario en Valores, para jóvenes de 16 a 20 años, a cargo de Gendarmería. Era voluntario y no militar, y se dejó sin efecto en diciembre de ese año.
  • En 2022, el diputado salteño Carlos Zapata presentó un servicio militar obligatorio comunitario para quienes no estudian ni trabajan, que la Comisión de Defensa empezó a estudiar en junio de ese año.
  • En marzo de 2024, el entonces ministro de Defensa, Luis Petri, dijo en Mendoza que en ese momento «no están dadas las condiciones para que vuelva el Servicio Militar Obligatorio», según LM Neuquén. La prioridad que anunció fue que los voluntarios terminaran la secundaria.

Esa meta quedó escrita en el Decreto 372 de 2025, que cambió la reglamentación del servicio voluntario para garantizar que los soldados terminen la escuela secundaria y se capaciten en oficios. La ley de 1994 sigue sin cambios.

¿Qué dejó el caso Carrasco?

Para el CELS, el crimen dejó en evidencia que esa institución militar era incompatible con la vida democrática. El Archivo Nacional de la Memoria lo describe como el punto máximo de un siglo de cuestionamientos a los castigos en los cuarteles.

Un hombre camina frente a un panel con fotos y textos sobre Omar Carrasco en una plaza arbolada.
El panel de homenaje a Omar Carrasco en la plazoleta que lleva su nombre en la ciudad de Neuquén, en 2024. Foto: Matías Subat / Río Negro

Las preguntas de fondo siguen abiertas para quienes investigaron el caso: qué pasó entre el 6 y el 9 de marzo de 1994, quién llevó el cuerpo al descampado y hasta dónde llegó el encubrimiento. Sebastiana Barrera, la madre de Omar, murió el 26 de diciembre de 2025, según el diario Río Negro.

En 2024, a 30 años del crimen, el diario Río Negro estrenó un documental sobre el caso. Desde 1995, quien entra al Ejército lo hace por decisión propia. En San Juan, el Regimiento de Infantería de Montaña 22 de Marquesado sigue recibiendo a los jóvenes que se interesan por la carrera militar, como en la charla de la Escuela de Suboficiales de septiembre de 2026.

Línea de tiempo con ocho fechas, de diciembre de 1901 a junio de 2005.
Del sorteo al servicio voluntario: las fechas clave del caso Carrasco y del fin de la conscripción. Infografía: Cuyo News

Cronología del caso Carrasco y del fin de la conscripción

  • Viernes 6 de diciembre de 1901: sanción definitiva de la Ley 4.031, la Ley Riccheri.
  • Jueves 3 de marzo de 1994: Omar Carrasco llega al Grupo de Artillería 161 de Zapala.
  • Domingo 6 de marzo de 1994: desaparece en el cuartel. El Ejército lo declara desertor.
  • Miércoles 6 de abril de 1994: su cuerpo aparece en un descampado del predio militar.
  • Viernes 27 de mayo de 1994: la entomóloga Adriana Oliva recibe las muestras de insectos.
  • Viernes 10 de junio de 1994: Menem anuncia en Olivos que eliminará el servicio obligatorio.
  • Lunes 4 de julio de 1994: el juez Rubén Caro procesa a Canevaro, Suárez y Salazar, y a Sánchez por encubrimiento.
  • Lunes 29 de agosto de 1994: Menem firma el Decreto 1537 de soldados voluntarios.
  • Miércoles 31 de agosto de 1994: Menem anuncia en un mensaje grabado el fin del servicio obligatorio.
  • Miércoles 14 de diciembre de 1994: el Congreso sanciona la Ley 24.429.
  • Martes 10 de enero de 1995: la ley se publica en el Boletín Oficial.
  • Miércoles 31 de enero de 1996: el Tribunal Oral Federal de Neuquén condena a los cuatro acusados.
  • Viernes 8 de noviembre de 1996: la sentencia queda firme, según Diario Judicial.
  • Jueves 23 de noviembre de 2000: Suárez y Salazar salen en libertad.
  • Febrero de 2004: Canevaro obtiene la libertad condicional.
  • Junio de 2005: la causa por el encubrimiento se declara prescripta y siete militares quedan sobreseídos.
  • Agosto de 2007: la Cámara de Casación anula la prescripción. El juicio oral nunca se hace.
  • Viernes 30 de mayo de 2025: el Decreto 372 cambia la reglamentación del servicio voluntario.