La Fiscalía de Emiratos Árabes Unidos reveló que el copiloto de un vuelo de FlyDubai, que atacó al comandante durante un trayecto internacional, habría planeado estrellar la aeronave contra la terminal de pasajeros del aeropuerto Ben Gurión, el principal de Israel. Según la investigación preliminar, el sospechoso buscaba ejecutar un ataque similar a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
El fiscal general emiratí, Hamad Saif al Shamsi, sostuvo que el episodio respondió a un presunto plan premeditado con una finalidad terrorista. La investigación criminal comenzó el 1 de octubre de 2026 y permitió reconstruir parte de los movimientos previos del copiloto.
El sospechoso, identificado como Al-Hammami, habría estudiado el recorrido hacia Tel Aviv y las características del aeropuerto israelí antes del incidente.
El presunto objetivo era tomar el control de la aeronave y dirigirla contra la terminal de pasajeros de Ben Gurión para provocar una gran cantidad de víctimas.
El ataque no llegó a concretarse. Durante el vuelo, el comandante resultó herido, pero consiguió abrir la puerta de la cabina y, con la intervención de pasajeros y tripulantes, el agresor fue reducido. Posteriormente, el avión realizó un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
El presunto plan para atacar el aeropuerto Ben Gurión
De acuerdo con la investigación preliminar difundida por las autoridades de Emiratos Árabes Unidos, Al-Hammami habría realizado dos vuelos anteriores a Tel Aviv con el propósito de familiarizarse con la ruta aérea y las instalaciones del aeropuerto Ben Gurión.
Los investigadores consideran que esos viajes formaban parte de los preparativos para un presunto ataque suicida contra la terminal de pasajeros.
La Fiscalía señaló que el sospechoso había desarrollado la intención de ejecutar una operación semejante a los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando aviones comerciales fueron utilizados para atacar objetivos en Estados Unidos.
Según esa hipótesis, el copiloto pretendía apoderarse de los controles de la aeronave y dirigirla contra la infraestructura aeroportuaria israelí.
El aeropuerto Ben Gurión, ubicado cerca de Tel Aviv, constituye el principal punto de entrada internacional de Israel. Su relevancia estratégica es considerada uno de los posibles motivos por los que habría sido seleccionado como objetivo.
La investigación busca determinar cómo se desarrollaron los preparativos y qué elementos permiten establecer las intenciones atribuidas al sospechoso.
El ataque al comandante y el descenso de 4.900 metros
El incidente ocurrió durante el vuelo FZ1073 de FlyDubai, cuando el copiloto atacó al comandante e intentó hacerse con el control de la aeronave, de acuerdo con la reconstrucción difundida.
Durante el episodio, el avión descendió aproximadamente 4.900 metros, equivalentes a 16.000 pies, en apenas 30 segundos.
La maniobra provocó momentos de extrema tensión entre los ocupantes del vuelo, que debieron enfrentar una situación crítica mientras la aeronave se encontraba en el aire.
El comandante, de nacionalidad india, resultó herido cuando el copiloto lo atacó con un hacha de emergencia.
Pese a las lesiones, el piloto consiguió abrir la puerta de la cabina, lo que permitió la intervención de pasajeros y miembros de la tripulación.
La actuación conjunta permitió reducir al agresor antes de que pudiera concretar el presunto plan.
Tras recuperar el control de la situación, la aeronave terminó realizando un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
De acuerdo con la información difundida, la mayoría de los pasajeros eran de nacionalidad israelí.
El episodio motivó investigaciones en Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita para establecer las circunstancias del ataque y reconstruir lo ocurrido durante el vuelo.
Quién es Al-Hammami, el copiloto investigado
El fiscal general Hamad Saif al Shamsi informó que Al-Hammami cumplía con los requisitos profesionales y de seguridad exigidos para desempeñarse como piloto comercial.
Entre la documentación mencionada figuraban la licencia correspondiente, un certificado de buena conducta y las verificaciones previas requeridas para su incorporación.
Antes de ingresar a FlyDubai en enero de 2026, el copiloto había trabajado para distintas compañías aéreas.
Entre sus antecedentes laborales se encontraban las aerolíneas Oman Air y Royal Air Maroc.
La trayectoria profesional del sospechoso forma parte de los elementos examinados por los investigadores, que buscan determinar cómo se habría desarrollado el presunto plan.
La Fiscalía emiratí no señaló irregularidades por parte de FlyDubai en los resultados preliminares difundidos.
La compañía aérea tampoco había realizado comentarios públicos sobre el caso al momento de conocerse esa información.
La investigación por un presunto complot terrorista
La investigación criminal abierta el 1 de octubre de 2026 tiene como objetivo esclarecer los preparativos, las motivaciones y las circunstancias del incidente.
Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos buscan determinar cómo el copiloto habría planificado tomar el control de la aeronave y qué elementos respaldan la hipótesis de un ataque dirigido contra el aeropuerto Ben Gurión.
El fiscal general calificó el episodio como un presunto complot premeditado con un objetivo terrorista.
La investigación también contempla los vuelos anteriores que habría realizado el sospechoso hacia Tel Aviv y su posible relación con los preparativos atribuidos.
Las conclusiones difundidas hasta el momento tienen carácter preliminar y forman parte de una causa criminal en desarrollo.
Arabia Saudita abrió una investigación independiente
Además de las actuaciones iniciadas en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita puso en marcha una investigación de seguridad independiente sobre el incidente.
La intervención de las autoridades sauditas está relacionada con el aterrizaje de emergencia realizado por la aeronave después de que el agresor fuera reducido.
La pesquisa busca reconstruir las circunstancias operativas del vuelo y establecer cómo se desarrolló la situación dentro de la cabina.
También se examinan los acontecimientos que permitieron al comandante y a las personas que intervinieron impedir que el copiloto mantuviera el control de la aeronave.
Las investigaciones de ambos países avanzan sobre aspectos diferentes del episodio: por un lado, la posible planificación de un ataque terrorista y, por otro, las condiciones de seguridad y los hechos ocurridos durante el vuelo.
El caso permanece bajo investigación mientras las autoridades intentan esclarecer el presunto plan contra el aeropuerto Ben Gurión y las circunstancias que permitieron frustrarlo.
La Fiscalía de Emiratos Árabes Unidos informó este 9 de octubre de 2026 que el copiloto de un vuelo de FlyDubai habría intentado estrellar la aeronave contra el aeropuerto Ben Gurión, en Israel, para reproducir un ataque similar al del 11 de septiembre de 2001. El comandante resultó herido durante el incidente, pero la intervención de pasajeros y tripulantes permitió reducir al sospechoso y realizar un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
Un copiloto que había superado los controles profesionales y de seguridad terminó investigado por un presunto plan para estrellar un avión comercial contra el principal aeropuerto de Israel. La Fiscalía de Emiratos Árabes Unidos sostiene que buscaba reproducir un ataque similar al del 11 de septiembre de 2001. El caso deja una pregunta incómoda para la industria aérea: cómo alguien puede reunir todos los certificados exigidos y, aun así, representar una amenaza de semejante magnitud.
El sospechoso, identificado como Al-Hammami, tenía licencia, certificado de buena conducta y las verificaciones necesarias para trabajar como piloto. También había pasado por distintas aerolíneas antes de incorporarse a FlyDubai en enero de 2026. Sobre el papel, su trayectoria parecía cumplir con el catálogo de requisitos de una actividad donde la seguridad no admite improvisaciones.
La investigación preliminar sostiene que el hombre realizó dos vuelos anteriores a Tel Aviv para familiarizarse con el recorrido y con el aeropuerto Ben Gurión. Lo que normalmente sería parte de la experiencia profesional de un piloto aparece ahora bajo una interpretación completamente distinta. En una industria que registra hasta el último movimiento de una aeronave, las autoridades investigan si las intenciones del sospechoso consiguieron pasar inadvertidas.
Durante el vuelo FZ1073, el copiloto atacó al comandante con un hacha de emergencia y, según el relato difundido, intentó hacerse con el control del avión. La aeronave descendió unos 4.900 metros en apenas 30 segundos, mientras pasajeros y tripulantes enfrentaban una situación crítica. El comandante consiguió abrir la cabina y la intervención de otras personas permitió reducir al agresor.
La aeronave terminó aterrizando de emergencia en Arabia Saudita. El desenlace evitó que se concretara el presunto plan, aunque dejó al descubierto la gravedad de lo ocurrido a bordo. No hay espacio para la sátira sobre el peligro que enfrentaron los pasajeros ni sobre la violencia sufrida por el comandante.
La contradicción institucional, en cambio, merece atención. La Fiscalía sostiene que el sospechoso cumplía con los requisitos exigidos, mientras dos países investigan ahora cómo pudo desarrollarse el episodio. Es el equivalente aeronáutico de descubrir que una carpeta impecablemente ordenada no necesariamente contiene toda la información que importa.
Emiratos Árabes Unidos investiga los preparativos y las motivaciones del sospechoso. Arabia Saudita lleva adelante una pesquisa independiente sobre la seguridad del vuelo. El caso plantea interrogantes sobre los mecanismos de evaluación y prevención, aunque la investigación preliminar no atribuyó irregularidades a FlyDubai.
La aviación comercial se sostiene sobre procedimientos, controles y confianza. Este episodio recuerda que una licencia acredita una capacidad profesional, pero no permite leer la mente de quien la lleva.
Todos los papeles estaban en regla. Las intenciones, según la Fiscalía, no.
