Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, cuestionó este lunes en X la forma en que el Banco Central obliga a informar el costo de los préstamos. Lo hizo con una simulación de Mercado Pago: un crédito de $10.000 en 12 cuotas fijas de $1.208,02, con una tasa nominal anual de 60% y un Costo Financiero Total Efectivo Anual (CFTEA) de 102,36%. Según Galperin, ese número exagera el costo porque anualiza los intereses como si el préstamo se renovara y se capitalizara todo el año.

La obligación no es nueva. El texto ordenado del BCRA sobre tasas de interés ya exige que toda oferta de crédito muestre la tasa nominal anual (TNA), la tasa efectiva anual (TEA), si es fija o variable y el Costo Financiero Total (CFT), que suma a los intereses las comisiones, los seguros obligatorios, los gastos de cuenta y el IVA.

Por qué el CFT va en letra grande

En los avisos de crédito, por internet o en cualquier medio, el CFT tiene que aparecer en color y con un tamaño al menos cinco veces mayor que la TNA. La idea es que quien pide un préstamo vea el costo completo y no solo la tasa más baja. Las reglas alcanzan también a las billeteras y fintech que prestan plata: Mercado Libre figura en el registro de proveedores no financieros de crédito del Banco Central.

En el ejemplo de Galperin, quien toma los $10.000 devuelve en total $14.496,24. Ese es el dato que el BCRA recomienda mirar junto con el CFT: en su guía para comparar préstamos aconseja revisar cuánto se recibe, cuánto se paga por mes, el total a devolver, el plazo y qué pasa si hay una demora, porque la cuota sola no alcanza para saber cuánto cuesta un crédito.

Millones de personas con crédito fuera de los bancos

El debate no es menor: según el último informe del Banco Central, en febrero unas 12,1 millones de personas tenían financiamiento de proveedores no bancarios, y más de 7 millones eran clientes de fintech.

En San Juan, el costo de esos créditos ya llegó a la Justicia: un juez de Angaco frenó a una financiera por la tasa que pretendía cobrar.