Una familia de cuatro integrantes necesitó $1.632.504,69 en septiembre para no ser considerada pobre en el Gran Buenos Aires, según informó el INDEC el martes 13 de octubre. La canasta básica alimentaria, que marca la línea de indigencia, fue de $738.689,90. Las dos subieron 1,7% respecto de agosto.
Qué diferencia hay entre la canasta alimentaria y la total
Según el informe del INDEC sobre las canastas básicas de septiembre, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) se valoriza a partir de los requerimientos alimentarios y establece la línea de indigencia. La Canasta Básica Total (CBT) suma bienes y servicios no alimentarios y fija la línea de pobreza.
Para un adulto equivalente, la línea de indigencia quedó en $239.058,22 y la de pobreza, en $528.318,67. En el hogar de cuatro integrantes, los montos fueron de $738.689,90 y $1.632.504,69, respectivamente.
El hogar de referencia está compuesto por un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de 6 y una hija de 8. Los valores cambian según la composición familiar.
Cuánto varía según la cantidad de integrantes
Para el ejemplo de tres integrantes, el INDEC calculó una CBA de $588.083,22 y una CBT de $1.299.663,93. Para el hogar de cinco integrantes, los valores fueron de $776.939,22 y $1.717.035,68, respectivamente.
En el acumulado de enero a septiembre, la CBA subió 25,3% y la CBT, 24,7%. Frente a septiembre del año pasado, los aumentos fueron de 40,0% y 38,7%, en el mismo orden.
En agosto, la CBT del hogar de cuatro integrantes había sido de $1.605.497,35: la canasta básica ya superaba los $1,6 millones. En septiembre llegó a $1.632.504,69, una diferencia de $27.007,34 entre los dos valores mensuales.
El INDEC valoriza las canastas para el Gran Buenos Aires con los precios que releva para el IPC de esa región; no publica canastas por provincia.
El INDEC informó el martes 13 de octubre que una familia de cuatro integrantes necesitó $1.632.504,69 en septiembre para no ser pobre en el Gran Buenos Aires. La canasta alimentaria, que marca la indigencia, fue de $738.689,90. Las dos subieron 1,7% en el mes y cerca de 39% en un año.
Una familia de cuatro necesitó $1.632.504,69 en septiembre para no ser pobre en el Gran Buenos Aires. Para no ser indigente, $738.689,90. La diferencia entre las dos cifras es todo lo que no se come: el alquiler, el colectivo, la luz y la ilusión.
Las dos canastas subieron 1,7% en el mes, un poco menos que la inflación. Es la primera buena noticia que trae el INDEC en mucho tiempo, y viene con la letra chica de siempre: igual cuesta un millón seiscientos mil pesos.
La familia tipo del INDEC tiene un papá de 35, una mamá de 31, un nene de 6 y una nena de 8. Nadie de esa casa pidió delivery, tiene perro ni se olvidó de pagar la tarjeta. Es la familia más ordenada del país, y aun así no le alcanza con poco.
En un año, la canasta total subió 38,7%. En el mismo lapso, la inflación fue de 33,4%. Es decir, lo básico subió más rápido que el promedio. A la canasta nadie le explicó que estábamos desacelerando.
Los montos son del Gran Buenos Aires, porque el INDEC no calcula canastas por provincia. En San Juan la cuenta habrá que hacerla en el súper del barrio, que es el único índice que nunca se atrasa.
