Domingo Cavallo volvió a cuestionar aspectos del programa económico de Javier Milei y Luis Caputo al destacar un informe que advierte sobre los costos del ajuste y plantea la posibilidad de corregir algunas políticas sin abandonar el rumbo económico iniciado en diciembre de 2023.
En su blog personal, el ex ministro de Economía calificó de “excelente” el análisis elaborado por Jorge Vasconcelos, economista jefe del Ieral de la Fundación Mediterránea.
Críticas al “sobreajuste” y a la caída de la actividad
Uno de los principales cuestionamientos del documento está centrado en el denominado “sobreajuste”. Según Vasconcelos, la política monetaria restrictiva profundizó la caída del consumo y la inversión, con un impacto especialmente fuerte en los sectores vinculados al mercado interno.
De acuerdo con las estimaciones incluidas en el informe, la contracción del consumo equivalió al 1,6% del PBI y la de la inversión al 2,5%.
Vasconcelos distingue dos etapas dentro del proceso de ajuste: una primera vinculada al recorte del gasto público y una segunda caracterizada por un endurecimiento de la política monetaria.
En esa segunda fase, sostiene el análisis, la inversión cayó a un ritmo cercano al 10% anual.
No es la primera vez que Cavallo plantea reparos sobre el programa económico. En publicaciones anteriores, el ex ministro sostuvo que uno de los principales problemas de la gestión de Milei es la falta de un horizonte monetario, financiero y cambiario definitivo.
Ante esas críticas, el presidente Javier Milei calificó a Cavallo de “chanta”.
Crédito caro y diferencias entre sectores
El informe señala que sectores como la minería y los hidrocarburos cuentan con condiciones más favorables para crecer debido a su dependencia de la demanda internacional, su capacidad para financiarse en dólares y el acceso a beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El agro también aparece en una situación relativamente más favorable por la reducción de retenciones y las mayores facilidades para importar insumos y exportar.
En cambio, las empresas orientadas al mercado interno enfrentan dificultades de competitividad y una prolongada restricción crediticia.
Vasconcelos advierte que las tasas elevadas y el aumento de la morosidad encarecen los préstamos y dificultan la recuperación del consumo. Como alternativa, propone reducir impuestos nacionales, provinciales y municipales para aliviar costos y favorecer una baja del costo financiero.
Reservas, deuda y financiamiento
El análisis también pone el foco en las proyecciones financieras oficiales y considera ambiciosa la posibilidad de emitir hasta US$ 11.000 millones en bonos en dólares bajo legislación local durante 2027.
Además, estima las reservas netas del Banco Central en US$ 11.500 millones, frente a compromisos externos del sector público por US$ 24.900 millones, cifra que ascendería a US$ 28.000 millones al incorporar determinados vencimientos de Bopreales.
Según el informe, esa diferencia reduce el margen del Gobierno para enfrentar dificultades de refinanciación y responder ante eventuales episodios de tensión cambiaria.
El documento también advierte que la incertidumbre electoral podría trasladarse a los mercados si el Ejecutivo no logra despejar las dudas vinculadas con el financiamiento.
Finalmente, el análisis identifica una oportunidad para recuperar participación en el mercado brasileño. La presencia argentina dentro de las importaciones de Brasil cayó del 6,6% en 2017 al 4,6% en 2026, un retroceso que el informe considera posible revertir mediante una mejora de la competitividad exportadora.
Domingo Cavallo volvió a cuestionar aspectos del programa económico de Javier Milei y Luis Caputo al destacar un informe del Ieral que advierte sobre los efectos del ajuste monetario, la caída del consumo y la inversión, el encarecimiento del crédito y las dudas sobre reservas y deuda. El ex ministro calificó el análisis de Jorge Vasconcelos como “excelente”.
Domingo Cavallo volvió a asomarse al debate económico argentino, una disciplina nacional en la que siempre parece haber lugar para un ex ministro más mirando el tablero y explicando dónde está el botón que nadie debería haber apretado. Esta vez no lo hizo con un documento propio, sino celebrando como “excelente” un informe de Jorge Vasconcelos que sostiene que el ajuste tuvo una segunda vuelta bastante menos elegante: menos consumo, menos inversión y crédito caro.
El concepto que sobrevuela el análisis es “sobreajuste”, una palabra que en economía funciona como diagnóstico y también como advertencia. Según el informe, primero llegó el recorte del gasto y después el endurecimiento monetario, con una inversión que en esa segunda etapa cayó a un ritmo cercano al 10% anual. En términos menos académicos: después de ajustar el cinturón, alguien aparentemente siguió tirando de la hebilla.
El contraste entre sectores también deja una postal curiosa. Minería, hidrocarburos y agro aparecen con mejores condiciones por su acceso a dólares, mercados externos y beneficios específicos. Del otro lado quedan muchas empresas orientadas al mercado interno, obligadas a competir con tasas altas, menor demanda y una restricción crediticia que convierte pedir financiamiento en una experiencia reservada para personas con alta tolerancia al estrés.
Cavallo ya había cuestionado la falta de un horizonte monetario, financiero y cambiario definitivo, postura que le valió de Milei una definición bastante menos técnica: “chanta”. El intercambio resume con notable eficiencia el debate económico argentino contemporáneo: un ex ministro presenta reparos, un presidente responde con una palabra y, mientras tanto, las reservas, la deuda, el crédito y el consumo siguen esperando que alguien les encuentre una solución menos literaria.
