El monumento al coronel Juan Pascual Pringles, inaugurado el 12 de octubre de 1912, cumplió 114 años como uno de los principales símbolos patrimoniales de la ciudad de San Luis.

La estatua ecuestre se encuentra emplazada en la tradicional Plaza Pringles y constituye un punto de referencia dentro del paisaje urbano, además de integrar los recorridos históricos, culturales y turísticos de la capital puntana.

Una obra emblemática en el corazón de San Luis

La escultura fue realizada por el artista italiano Rafael Radogna y representa al coronel Juan Pascual Pringles montado a caballo, con el sable en alto.

Su ubicación en uno de los espacios más concurridos del centro de la ciudad la convirtió con el paso del tiempo en un lugar de encuentro y orientación tanto para residentes como para visitantes.

Además de su valor artístico, el monumento permite acercarse a la figura de Pringles, protagonista de las luchas por la independencia y una de las personalidades centrales de la tradición histórica de San Luis.

Patrimonio histórico y atractivo turístico

La plaza que alberga la estatua ofrece un espacio para recorrer el centro urbano, contemplar el entorno y reconocer parte del patrimonio arquitectónico e histórico que caracteriza a la capital puntana.

En 2019, el monumento fue declarado Monumento Histórico Nacional, una distinción que reafirmó su relevancia cultural y la necesidad de conservarlo como parte de la memoria colectiva.

La protección de la obra no solo comprende su dimensión escultórica, sino también su valor como testimonio histórico y como atractivo integrado a la propuesta turística de San Luis.

114 años como símbolo de identidad

A más de un siglo de su inauguración, la estatua ecuestre de Pringles continúa funcionando como un vínculo entre historia, cultura y turismo.

El monumento mantiene su vigencia como espacio de referencia para turistas, estudiantes y nuevas generaciones interesadas en conocer la trayectoria del coronel puntano y el desarrollo histórico de la provincia.

En pleno centro de San Luis, la figura de Pringles continúa formando parte de la identidad urbana y de la memoria histórica de la ciudad, consolidándose como una de sus postales más reconocibles.