Google anunció la función el martes 13 de octubre. El despliegue empezó en mercados seleccionados, incluido Estados Unidos, y alcanza a usuarios mayores de 18 años, según la actualización de Google Play.

Qué permite el modo personal

Con Google AI Studio se pueden crear aplicaciones Android personalizadas y ejecutarlas en el dispositivo propio mediante Google Play. Para este uso, la compañía indica que basta una cuenta estándar de Google y no hace falta una cuenta de desarrollador. Las apps personales quedan fuera del catálogo público.

Una biblioteca personal de apps creadas con Google AI Studio en un teléfono Android.
Foto: Google

La función anunciada está destinada al uso personal en el teléfono. Compartir una aplicación con otras personas o publicarla requiere las vías de distribución que Google describe por separado.

Disponibilidad, pruebas y publicación

Google incluye a Argentina entre los países donde está disponible AI Studio. La función de ejecución personal, en cambio, comenzó en mercados seleccionados; el anuncio menciona Estados Unidos y no enumera todos los países. Para un usuario en Argentina, eso deja una diferencia concreta: puede acceder a AI Studio, pero no se puede afirmar que Google Play ya habilitó allí la ejecución personal.

Google prevé que en los próximos meses se puedan compartir las apps personales con un círculo cercano de familiares y amigos. Esa ampliación todavía es distinta tanto del uso en un solo dispositivo como de la publicación global.

Para una prueba interna en Play Console, Google exige una cuenta de desarrollador y un costo de registro. Esa opción está dirigida a testers y no es la modalidad personal anunciada, que funciona sin esa cuenta profesional.

Si la intención es distribuir una app a escala global, hace falta pasar a una cuenta profesional de desarrollador y cumplir las mismas revisiones de confianza, seguridad y calidad que las demás aplicaciones de Play.

AI Studio no tiene una cuota única de creación: Google varía los límites según el modelo y la cuenta, por lo que no hay una cifra común para todos.