Una delegación del Gobierno de San Juan viajó a Coquimbo, Chile, para mantener reuniones con autoridades regionales y representantes del sector productivo, con el objetivo de fortalecer los vínculos de cooperación minera y comercial entre ambos territorios.
La visita se produjo en un contexto en el que la integración binacional vuelve a colocar en agenda la conectividad cordillerana y el futuro del Paso de Agua Negra.
La comitiva sanjuanina estuvo integrada por Alejandro Martín, de la Secretaría de Industria, Comercio y Servicios; Martín Palisa, de la Agencia San Juan de Desarrollo de Inversiones; Manuel Rodríguez, de la Agencia Calidad San Juan; y Carolina Marino, del área de Atracción de Inversiones.
Los cuatro funcionarios pertenecen al Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación de San Juan.
Reunión con el gobernador de Coquimbo
Según informó el gobernador regional de Coquimbo, Cristóbal Juliá, durante la jornada del 14 de octubre recibió a representantes del Gobierno sanjuanino “para compartir experiencias y conocimientos vinculados al desarrollo de la minería”.
El funcionario chileno destacó la importancia de promover el diálogo y la cooperación entre ambas regiones con el objetivo de generar nuevas oportunidades de desarrollo.
La agenda tuvo así a la actividad minera como uno de sus principales ejes, en momentos en que San Juan busca consolidar nuevas inversiones y ampliar su integración con mercados del otro lado de la cordillera.
Encuentro empresarial y el papel de Agua Negra
La actividad continuó con un encuentro empresarial organizado por la Corporación Paso Agua Negra (CORPAN), que reunió a funcionarios sanjuaninos con representantes del sector productivo regional.
Desde la entidad señalaron que el propósito fue abrir oportunidades de inversión, empleo y negocios, además de reforzar la colaboración minera y comercial entre San Juan y Coquimbo.
Participó Rodrigo Díaz, presidente de CORPAN, organización que impulsa la integración entre ambas regiones y trabaja para fortalecer la conectividad internacional.
También estuvo presente el empresario chileno Marcos Carrasco, presidente de Hotelga.
El futuro del Paso de Agua Negra volvió a quedar así ligado a la agenda de integración económica y productiva, especialmente por su potencial para mejorar la conectividad entre San Juan y Coquimbo y facilitar nuevos vínculos comerciales entre ambos lados de la cordillera.
Una delegación del Gobierno de San Juan viajó a Coquimbo para mantener reuniones con autoridades chilenas y representantes empresariales, con el objetivo de fortalecer la cooperación minera y comercial. La agenda incluyó encuentros con el gobernador regional Cristóbal Juliá y con la Corporación Paso Agua Negra, en un contexto de renovado interés por la conectividad cordillerana.
San Juan cruzó la cordillera con una delegación oficial para hablar de minería, inversiones, comercio y, por supuesto, del Paso de Agua Negra, ese viejo conocido de la integración binacional que aparece en la conversación regional con la regularidad de un familiar que siempre promete visitar y nunca termina de confirmar la fecha.
Del lado chileno hubo fotos, publicaciones y entusiasmo por la agenda. Del lado sanjuanino, en cambio, el viaje transitó con bastante menos estruendo comunicacional. Una asimetría curiosa para una misión que justamente buscó fortalecer vínculos: mientras Coquimbo contaba el encuentro, de este lado la información decidió practicar integración silenciosa.
La comitiva reunió funcionarios de áreas vinculadas con industria, inversiones, calidad y promoción económica, una combinación bastante clara sobre hacia dónde apunta la estrategia: atraer negocios, acompañar el crecimiento minero y reforzar la relación con Chile. Todo eso con Agua Negra flotando en el fondo, porque en cualquier charla seria sobre integración entre San Juan y Coquimbo tarde o temprano aparece una ruta, un paso o una carpeta con mapas.
La agenda empresarial organizada por CORPAN sumó además representantes del sector privado chileno y volvió a instalar la idea de generar inversiones y empleo a ambos lados de la cordillera. El desafío ahora será transformar las reuniones en resultados concretos, esa etapa menos fotogénica pero bastante más importante donde la cooperación deja de ser discurso y empieza a medirse en obras, contratos y camiones cruzando la montaña.
