La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) rechazó el régimen de retiros voluntarios para empleados de la Administración Pública Nacional y convocó a una marcha a la Quinta Presidencial de Olivos. La movilización será el miércoles 21 de octubre, a las 17, bajo la consigna «No se aguanta más».
El sindicato anunció la protesta el lunes 19 de octubre, tras la publicación del Decreto 1203/2026. La norma aprobó el régimen de desvinculación para personal nacional y contempla distintas modalidades de compensación.
Las objeciones del sindicato
En su comunicado de rechazo y convocatoria, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, calificó el mecanismo como un «despido extorsivo». El dirigente denunció presiones para que los trabajadores acepten la salida y cuestionó que exista consentimiento libre bajo esas condiciones.
ATE también objetó la restricción de ocho años para volver al Sector Público Nacional y las limitaciones para cubrir los cargos que queden vacantes. Además, señaló que quienes tengan mandato sindical vigente o sean candidatos a delegados deberían renunciar a esa condición para adherir.
El gremio estimó en 21.187 trabajadores el universo potencialmente alcanzado. Esa cantidad corresponde al cálculo sindical sobre el personal comprendido en el esquema; las adhesiones dependerán de las solicitudes y de las condiciones de aplicación.
Los otros reclamos de la marcha
La protesta incluirá cuestionamientos a la pérdida del poder adquisitivo y a los acuerdos salariales que ATE considera inferiores a la inflación. También llevará reclamos por endeudamiento, pluriempleo, despidos y falta de renovación de contratos.
El sindicato agregó a su convocatoria el cierre y vaciamiento de organismos públicos que denuncia en distintas dependencias. La movilización llega después de la convocatoria nacional de ATE a un paro el jueves 15 de octubre.
El rechazo se concentra ahora en las condiciones del régimen de retiro voluntario nacional. La próxima acción anunciada por el gremio será la concentración del miércoles frente a la residencia presidencial.
ATE rechazó los retiros voluntarios nacionales y convocó a marchar a Olivos el miércoles 21 de octubre, a las 17. El sindicato sostiene que existen presiones para aceptar las desvinculaciones y cuestiona las condiciones del régimen. La protesta también incluirá reclamos por salarios, despidos, contratos sin renovar y cierre de organismos públicos.
El Gobierno ofrece retiros voluntarios y ATE denuncia que la libertad de elegir viene bastante condicionada. El sindicato rechazó el régimen para empleados nacionales y convocó a una movilización a la Quinta de Olivos el miércoles 21 de octubre, a las 17. La consigna es «No se aguanta más»: esta vez, el reclamo tiene domicilio presidencial y horario de visita.
Rodolfo Aguiar sostiene que hay trabajadores presionados para aceptar la salida ante la posibilidad de perder el empleo. Es una denuncia del gremio, que pone en discusión el corazón del anuncio oficial: cuánto tiene de voluntaria una decisión tomada bajo intimidación. El nombre del programa puede entrar prolijo en el Boletín Oficial; el consentimiento necesita un poco más de espacio.
ATE también cuestiona la restricción de ocho años para regresar al Sector Público Nacional y las condiciones vinculadas con los cargos que quedan vacantes. El retiro viene acompañado, según el sindicato, de una puerta de salida bastante más amplia que la de regreso. La palabra «voluntario» ocupa poco en el título; las condiciones necesitan leer la letra chica completa.
La convocatoria suma reclamos por pérdida salarial, endeudamiento, pluriempleo y contratos que no se renuevan. Son los problemas que el gremio llevará hasta Olivos junto con su rechazo al plan. La administración habla de reorganizar personal; quienes protestan quieren discutir cómo se sostiene el trabajo y el ingreso antes de ordenar las sillas que van quedando vacías.
El Gobierno formalizó el mecanismo mediante un decreto y ATE respondió con una marcha. Ahora la controversia pasa del documento a la calle, con posiciones enfrentadas sobre las condiciones de salida del Estado. El trámite puede llamarse retiro voluntario; la discusión pendiente es quién conserva una alternativa real cuando llega el momento de firmar.
