El Gobierno de San Juan analiza una posible actualización del valor del boleto de colectivo de la Red Tulum ante el incremento de los costos operativos del sistema, aunque por el momento no existe una fecha ni un monto confirmado.
El secretario de Tránsito y Transporte, Marcelo Molina, explicó que el equipo técnico de la repartición realiza un seguimiento permanente sobre la evolución de los gastos que afrontan las empresas concesionarias.
»Cada vez que se modifica la tarifa, digo los costos, eso impacta en tarifa. Hay costos que hoy en esta Argentina que empieza a desacelerar la inflación, pero que la inflación está, no los podemos negar. Mantenemos costos a la suba principalmente, y eso también impacta en la cantidad de pasajeros que transportamos. Así que está bajo análisis el costo del boleto», afirmó.
El Gobierno revisa diariamente la estructura de costos
Molina señaló que la Secretaría controla de manera continua las variaciones que pueden modificar la ecuación económica del transporte público.
»Eso se chequea y se controla, y se van viendo las variaciones en el día a día o cuando la variación se da e impacta. Independientemente de este tipo de medidas que a veces buscan algún otro tipo de elemento, ese estudio técnico y los técnicos de la secretaría van a hacer el control», detalló.
La revisión incluye distintos componentes del sistema, entre ellos combustibles, mantenimiento, insumos y salarios.
La discusión tarifaria se produce además después del conflicto que afectó el servicio de colectivos los días 7 y 8 de octubre, originado por un reclamo de recomposición salarial entre choferes y empresas.
Sobre esa situación, Molina expresó: «El reclamo y lo acordado por parte de los trabajadores y los empresarios, que era una diferencia salarial, eso se tiene que ver reflejado en costo, pero independientemente de eso, la forma en la que se llevó la medida de manera tan intempestiva, sin ser comunicada, con la dificultad para establecer el diálogo, muestra que hubo algunas cosas más de la discusión salarial».
El funcionario agregó que «en este rubro tenemos algunos pícaros que no querían que el servicio funcionara de la manera adecuada y al único que perjudicaron fue al pasajero».
Sanciones por las interrupciones del servicio
El secretario también ratificó que la gestión provincial mantendrá como prioridad al usuario y luego a los trabajadores del sistema.
»El Gobierno tiene ordenado que el objetivo claro y principal es el usuario y posteriormente los trabajadores. Por eso nosotros, cuando estudiamos costos y todo, sabemos que el salario de los trabajadores debe ser respetado. Ahora, quienes no quisieron acordar, no quisieron avanzar y generaron hasta zozobra, la sociedad ya se va dando cuenta quiénes son y cómo ha funcionado el sistema», manifestó.
La provincia confirmó además la aplicación de sanciones económicas contra empresas prestadoras y posibles consecuencias para sectores gremiales vinculados con las interrupciones del servicio.
»Las sanciones que corresponden son las sanciones económicas previstas en la ley a través del sistema de multas, que son multas considerables. Y en la parte sindical que no acató la conciliación obligatoria o las medidas judiciales, tendrán que responder a la justicia de por qué se demoraron», indicó Molina.
Los empresarios pidieron llevar el boleto a $1.550
La Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros presentó formalmente una solicitud para elevar el valor de la primera sección desde los actuales $1.300 hasta $1.550.
El incremento solicitado representa una suba del 19,23%.
El planteo empresario apunta a cubrir el aumento de los costos operativos y los compromisos salariales del sector.
La solicitud se conoce meses después del último reajuste tarifario, aplicado en abril de 2026, cuando el boleto pasó de $1.070 a $1.300 para absorber el encarecimiento de insumos y combustibles.
Por ahora, el Gobierno provincial mantiene el valor vigente y continúa con los estudios técnicos antes de definir si corresponde aplicar una nueva actualización
El Gobierno de San Juan analiza una posible actualización del boleto de colectivo de la Red Tulum ante el aumento de los costos operativos, aunque todavía no hay fecha ni valor confirmado. La evaluación incluye combustibles, salarios y otros gastos del sistema. En paralelo, los empresarios solicitaron llevar la primera sección de $1.300 a $1.550.
El boleto de la Red Tulum volvió a ingresar en esa zona administrativa donde todavía no aumentó, pero ya empezó a ser observado con la intensidad de quien mira una olla esperando que hierva. El Gobierno provincial confirmó que analiza los costos del sistema y que cualquier variación relevante puede terminar impactando en la tarifa. Traducido al idioma del pasajero: todavía no hay número, pero conviene no encariñarse demasiado con los $1.300.
Marcelo Molina explicó que los técnicos revisan de manera permanente salarios, insumos y demás gastos de las empresas. Y justo cuando el sector viene de una protesta que complicó fuerte el servicio los días 7 y 8 de octubre, aparece un nuevo ingrediente: la recomposición salarial también deberá entrar en la cuenta. La matemática del transporte, como suele ocurrir, tiene la particularidad de que siempre encuentra un nuevo casillero para completar.
El Gobierno además decidió marcar distancia con la forma en que se desarrolló la medida de fuerza y anticipó sanciones económicas para las empresas, además de posibles consecuencias judiciales para los sectores gremiales que no hayan acatado conciliaciones obligatorias. Es decir, mientras se discute cuánto debería costar viajar, también se discute quién deberá pagar por no haber dejado viajar.
Del lado empresario, la propuesta ya tiene número: $1.550 para la primera sección, un incremento del 19,23%. El argumento es que ese valor permitiría cubrir costos operativos y compromisos salariales. Del lado oficial, por ahora, la respuesta es más prudente: análisis técnico, seguimiento diario y ninguna confirmación.
Así, el boleto queda suspendido entre dos realidades conocidas: las empresas dicen que con $1.300 no alcanza y los usuarios saben que cada actualización termina pesando directamente en el bolsillo. El precio todavía no cambió. La discusión, en cambio, ya está viajando a tarifa plena.
