La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal dispuso que Hotesur y Los Sauces se juzguen en un único debate oral y público. La decisión, adoptada por mayoría, dejó sin efecto la separación que había establecido el Tribunal Oral Federal N° 5.
El inicio está previsto para el viernes 23 de octubre a las 10, en la sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py. Entre los acusados figuran Cristina y Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa.
Por qué Casación ordenó unificar los procesos
Los jueces Daniel Petrone y Diego Barroetaveña votaron por realizar un solo juicio. Petrone cuestionó que el tribunal oral no hubiera fundamentado suficientemente la separación de expedientes que ya habían sido acumulados durante la investigación.
Barroetaveña consideró que el desdoblamiento implicaba un fraccionamiento indebido. En disidencia, Alejandro Slokar sostuvo que organizar debates separados estaba dentro de las facultades del tribunal para ordenar el proceso y evitar demoras.
La revisión fue impulsada por el fiscal de juicio Diego Velasco y respaldada ante Casación por el fiscal general Mario Villar. En su pedido de inicio conjunto, la Fiscalía planteó que separar los casos dificultaba evaluar integralmente la prueba y obligaba a duplicar actos procesales.
La decisión modifica el cronograma que preveía Los Sauces para octubre y Hotesur para marzo de 2027. El planteo había llegado a la revisión de Casación sobre la organización de ambos juicios.
Qué se investiga y qué solicitó la defensa
La acusación sostiene que sociedades de la familia Kirchner fueron utilizadas para presuntas maniobras de lavado mediante alquileres de inmuebles y plazas hoteleras. Según la hipótesis fiscal, los pagos de empresarios habrían funcionado como contraprestación por contratos y negocios concedidos durante los gobiernos kirchneristas.
Cristina Kirchner enfrenta una acusación por asociación ilícita en carácter de jefa y lavado de activos. A Máximo Kirchner se le atribuye un papel de organizador de la presunta asociación. Las responsabilidades serán materia del debate oral.
El abogado Carlos Beraldi había solicitado mantener los juicios separados. En paralelo, la defensa pidió que Cristina y Máximo Kirchner participen virtualmente de las audiencias previstas como presenciales.
El tribunal oral todavía debe resolver ese pedido. Para Máximo Kirchner, el proceso será su primer juicio oral como acusado en una causa por presunta corrupción.
Casación dispuso unificar los juicios por Hotesur y Los Sauces, cuyo inicio está previsto para el viernes 23 de octubre. Cristina y Máximo Kirchner figuran entre los acusados por presunto lavado de activos y asociación ilícita. Ambos solicitaron participar virtualmente de las audiencias, un pedido que todavía debe resolver el Tribunal Oral Federal N° 5.
Hotesur y Los Sauces volverán a compartir juicio: antes de discutir las pruebas, hubo que resolver cuántos debates hacía falta organizar. Casación dejó sin efecto la separación dispuesta por el Tribunal Oral Federal N° 5. El inicio está previsto para el viernes 23 de octubre a las 10, después de una discusión procesal que también necesitó su propia agenda.
La Fiscalía pidió un único proceso porque considera que las operaciones investigadas integran una misma maniobra. Sostuvo que dividirlas fragmentaba la prueba y duplicaba alegatos, sentencias y recursos. La Justicia argentina conoce bien el problema de acumular expedientes; esta vez, la controversia consistía en determinar si convenía fabricar dos recorridos donde ya había uno.
Daniel Petrone y Diego Barroetaveña votaron por la unificación. Alejandro Slokar defendió la posibilidad de que el tribunal oral organizara debates separados para ordenar el trabajo y evitar demoras. Todos discutían cómo administrar mejor los tiempos, ese recurso judicial que suele alcanzar para nuevas presentaciones y escasear cuando llega el momento de fijar una resolución.
La defensa de Cristina y Máximo Kirchner había solicitado mantener la división: Los Sauces debía empezar en octubre y Hotesur en marzo de 2027. También pidió que ambos participen de manera virtual. El tribunal todavía debe resolver esa modalidad, así que la organización conserva otra casilla pendiente: definir quién ocupará una silla y quién aparecerá dentro de una pantalla.
La acusación deberá probar en el debate su hipótesis sobre alquileres inmobiliarios y hoteleros utilizados para lavar activos. Las defensas podrán discutir esas pruebas y presentar sus argumentos. Por ahora quedó resuelta la cantidad de juicios; la responsabilidad de los acusados exige bastante más que ordenar el calendario.
