Los cuatro integrantes de CHAPEA 2, la misión de la NASA que simula una estadía prolongada en Marte, cumplieron un año de aislamiento el lunes 19 de octubre. La experiencia se desarrolla en el Centro Espacial Johnson, en Houston, Estados Unidos, y tiene previsto finalizar el sábado 31 de octubre.
Ross Elder, comandante; Ellen Ellis, responsable médica; Matthew Montgomery, responsable científico; y James Spicer, ingeniero de vuelo, ingresaron al hábitat el 19 de octubre de 2025. El programa contempla 378 días de convivencia y trabajo bajo condiciones diseñadas para estudiar la salud y el rendimiento de una futura tripulación.
Cómo es el hábitat y qué tareas realizan
La construcción, llamada Mars Dune Alpha, fue realizada mediante impresión 3D y tiene aproximadamente 158 metros cuadrados. Incluye cuatro habitaciones privadas, puestos de trabajo, una estación médica, cocina, áreas comunes y sectores para cultivar alimentos.
Los participantes realizan tareas de mantenimiento, ejercicio físico, cultivos y operaciones robóticas. También efectúan caminatas simuladas sobre un terreno preparado para representar la superficie marciana.
Según la descripción oficial de la misión, el equipo afronta restricciones de recursos, fallas de equipos, aislamiento y demoras en las comunicaciones. Los investigadores analizan cómo esas exigencias afectan su desempeño y qué medidas podrían ayudar a futuras tripulaciones.
Cómo se comunican y cuándo termina la experiencia
El contacto con sus familias se realiza por correo electrónico y está sujeto a demoras que imitan la distancia entre Marte y la Tierra. Ese esquema limita la posibilidad de mantener conversaciones inmediatas o recibir asistencia instantánea para resolver problemas.
La misión también incluyó una interrupción simulada de las comunicaciones durante dos semanas. El ejercicio reprodujo las dificultades de contacto que pueden producirse cuando Marte queda detrás del Sol respecto de la Tierra.
En un registro de audio publicado por la NASA, los participantes describieron cómo organizaron sus tareas durante ese período sin correos ni orientación del centro de control.
La salida del hábitat está programada para el 31 de octubre. Se trata de la segunda misión prolongada del programa CHAPEA; la primera concluyó el 6 de julio de 2024.
Cuatro voluntarios de la NASA cumplieron un año de aislamiento el lunes 19 de octubre para simular una estadía en Marte. Viven en un hábitat de unos 158 metros cuadrados en Houston, con recursos limitados y comunicaciones demoradas. La segunda misión CHAPEA finalizará el sábado 31 de octubre, después de 378 días.
Cuatro personas llevan un año simulando la vida en Marte sin salir de Houston. La NASA las instaló en un hábitat de unos 158 metros cuadrados, con tareas científicas, recursos limitados y problemas programados. El destino queda en la Tierra, pero la convivencia tiene suficientes condiciones especiales como para que nadie confunda la experiencia con un alquiler de temporada.
La casa fue construida mediante impresión 3D y tiene cuatro habitaciones privadas, cocina, espacios comunes, puestos de trabajo y una estación médica. También hay un sector para cultivar alimentos. La distribución permite estudiar cómo organizar una base durante una misión prolongada: hasta la exploración interplanetaria necesita resolver quién ocupa cada espacio y dónde se guarda lo que todos usan.
Los participantes cultivan vegetales, hacen ejercicio, mantienen instalaciones y operan equipos robóticos. Además, realizan caminatas sobre un terreno que representa la superficie marciana. La agenda tiene bastante actividad para una experiencia de aislamiento; aparentemente, la NASA decidió que mirar el techo durante un año aportaba menos información que ponerse el traje y salir a trabajar.
El contacto con sus familias se realiza por correo electrónico, con demoras que reproducen las comunicaciones entre ambos planetas. También atravesaron dos semanas sin comunicación externa para simular una conjunción solar. En esta misión, esperar una respuesta no habilita sospechas sobre el interés del destinatario: a veces la explicación está directamente en la posición del Sol.
Ross Elder, Ellen Ellis, Matthew Montgomery y James Spicer terminarán la experiencia el sábado 31 de octubre, tras 378 días. Los investigadores usarán la información para planificar cómo proteger la salud y el rendimiento de futuras tripulaciones. Antes de resolver cómo vivir en otro planeta, la NASA está estudiando algo bastante terrenal: cómo sostener un equipo cuando nadie puede irse a despejar a la vuelta de la esquina.
