Esas declaraciones están en un episodio de Tengo un Plan publicado el 26 de febrero.

Kuhl, Tsao y Liu describieron que, entre los seis y los doce meses, disminuye la capacidad de discriminar sonidos de idiomas que no están en el entorno. La percepción se especializa en los sonidos de la lengua que se oye. El hallazgo trata sobre percepción fonética, no sobre dominar una lengua completa.

Qué midió el experimento con bebés

En un experimento de ese estudio, 32 bebés estadounidenses de unos nueve meses fueron asignados a sesiones en vivo de mandarín o a un grupo de control en inglés. De ellos, 21 completaron las sesiones y las pruebas.

La exposición consistió en 12 sesiones de 25 minutos durante cuatro semanas. El grupo expuesto en vivo mejoró la discriminación de un contraste de sonidos del mandarín frente al grupo de control.

En otro experimento, con bebés de edad similar, la exposición al mandarín mediante videos con audio o grabaciones de audio no produjo un efecto medible en la discriminación de ese contraste. El resultado corresponde a esa prueba y a esas condiciones, y no demuestra que los niños no puedan aprender vocabulario con contenidos audiovisuales.

Qué estimó un modelo sobre la gramática

Un estudio de 2018 analizó datos de 669.498 hablantes de inglés mediante una prueba en línea de gramática. El modelo de sus autores estimó que la capacidad para aprender gramática se mantenía casi hasta los 17,4 años y luego descendía.

Ese resultado, según el modelo de sus autores, no fija una edad límite universal para aprender cualquier aspecto de una lengua. Los estudios citados se refieren principalmente a la percepción de sonidos y no demuestran que, después de los cinco años, se cierre la posibilidad de aprender una lengua.