La caída de un rayo en San Isidro provocó la muerte de cuatro yeguas de polo en el predio del Jockey Club. El episodio ocurrió durante la mañana del miércoles 21 de octubre y un trabajador encargado del cuidado de los animales recibió asistencia médica.
La descarga se produjo en medio de las tormentas eléctricas que afectaron la zona. La información difundida sobre el hecho ubica a los animales en el sector de las canchas de polo del establecimiento bonaerense.
Además de las cuatro yeguas que murieron, otras dos resultaron afectadas por la descarga y sobrevivieron. El material disponible no precisa su evolución veterinaria posterior.
El cuidador fue asistido después del episodio. No se difundió un parte médico oficial que permita precisar sus lesiones, el tratamiento recibido o si requirió internación.
Las primeras versiones presentan diferencias sobre la secuencia: algunas sitúan el hecho durante una práctica y otras indican que los animales aguardaban el inicio del entrenamiento. Tampoco coinciden en las circunstancias de la atención al trabajador.
Cuatro yeguas de polo murieron por la caída de un rayo en el Jockey Club de San Isidro el miércoles 21 de octubre. Un cuidador recibió asistencia médica y otras dos yeguas sobrevivieron a la descarga. El episodio ocurrió durante la mañana, en medio de la actividad eléctrica registrada en la zona.
La caída de un rayo provocó la muerte de cuatro yeguas de polo en San Isidro. El episodio ocurrió el miércoles 21 de octubre por la mañana, en el predio del Jockey Club, donde un cuidador también debió recibir asistencia médica.
Otras dos yeguas resultaron afectadas y sobrevivieron, según la información difundida sobre el hecho. Las primeras versiones presentan diferencias sobre cómo impactó la descarga y sobre la atención que recibió el trabajador.
No se localizó un parte médico oficial ni un comunicado del establecimiento que precise esas circunstancias. Por ese motivo, se mantiene únicamente la información coincidente y se evita presentar como confirmado el supuesto desplazamiento del cuidador a tres metros.
