Wolfspeed informó el 7 de octubre que el Departamento de Guerra, por medio de su Oficina de Capital Estratégico, le envió una carta de compromiso condicional por hasta USD 1.500 millones. En su comunicado, la empresa la describe como un préstamo de largo plazo, no como una subvención ya entregada. El formulario 8-K presentado ante la SEC ese día describe el mismo monto.
Para qué se usaría el préstamo
Según Wolfspeed, el financiamiento se destinaría al desarrollo y la producción en Estados Unidos de materiales de carburo de silicio y de dispositivos de potencia de banda ancha. La compañía prevé mejorar la epitaxia de nitruro de galio para comunicaciones y guerra electrónica, y desarrollar resistencia a la radiación en productos de carburo de silicio y de nitruro de galio.
Wolfspeed señala que fabrica en Carolina del Norte, Nueva York y Arkansas. El compromiso anunciado no fija cuánto del préstamo correspondería a cada sitio.
Cómo se reparte el compromiso
El formulario ante la SEC describe un préstamo garantizado de hasta 30 años y de hasta cuatro tramos: USD 600 millones iniciales y USD 900 millones posteriores, en tramos de entre USD 200 y 400 millones. El período previsto para disponer de esos tramos es de 36 meses, si se cumplen las condiciones.
Según ese formulario, el primer tramo se usaría para refinanciar deuda de Wolfspeed con vencimiento en 2030 y para pagar gastos de la operación. Los tramos posteriores financiarían gastos del proyecto de semiconductores.
Al 7 de octubre, el préstamo todavía dependía de negociaciones y acuerdos definitivos, de la diligencia debida, de autorizaciones y apropiaciones gubernamentales, y de otras condiciones. El formulario también prevé una contribución de la compañía de al menos USD 750 millones de fuentes calificadas. Esa presentación no confirma que los fondos se hayan desembolsado.
El martes 20 de octubre, Donald Trump dijo en Greenville que el Departamento de Guerra invertiría USD 1.500 millones en chips en Carolina del Norte. Wolfspeed comunicó el 7 de octubre un compromiso de préstamo condicional por hasta ese monto, no una subvención ya entregada. El primer tramo, de USD 600 millones, refinanciaría deuda que vence en 2030. Los posteriores, de USD 900 millones, irían al proyecto si se cumplen las condiciones del formulario de ese día.
USD 1.500 millones para chips, dichos en un mitin, con el mismo número del compromiso condicional que Wolfspeed comunicó el 7 de octubre. Donald Trump dijo eso el martes 20 de octubre en Greenville: el Departamento de Guerra invertiría esa plata para fabricar semiconductores en Carolina del Norte. El número ya estaba en la carta de la empresa. Como el feriado que el grupo de WhatsApp descubre cuando ya figuraba en el almanaque.
Wolfspeed no describió un pago entregado. Describió un compromiso condicional de préstamo a largo plazo por hasta USD 1.500 millones, a través de la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra. Es la diferencia entre que te aprueben la tarjeta y que el cajero cuente los billetes.
Según la empresa, el dinero iría a materiales de carburo de silicio, dispositivos de potencia de banda ancha y epitaxia de nitruro de galio para comunicaciones y guerra electrónica, más resistencia a la radiación. Un chip con más paciencia que la fila del registro. Las plantas están en Carolina del Norte, Nueva York y Arkansas. El compromiso no dice cuánto le toca a cada una. Tres marcas en el mapa y ni un número al lado.
El formulario ante la SEC parte el préstamo en hasta 30 años y hasta cuatro tramos: USD 600 millones primero y USD 900 millones después, de a entre USD 200 y 400 millones, durante 36 meses si se cumplen las condiciones. El primero refinanciaría deuda que vence en 2030 y pagaría gastos de la operación. Los otros irían al proyecto. Primero la cuota, después el chip. Un living argentino con acento de Carolina del Norte.
En la presentación del 7 de octubre, el préstamo todavía dependía de acuerdos definitivos, diligencia debida, autorizaciones, apropiaciones y otras condiciones. El formulario prevé una contribución de la compañía de al menos USD 750 millones de fuentes calificadas y no confirma un desembolso. El martes el número volvió a un micrófono. La carta de aquel día era un compromiso con condiciones, no un comprobante de pago.
