El Gobierno provincial aprobó un contrato de préstamo por US$85 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para ampliar la salud digital en Mendoza. Los recursos se destinarán a hospitales y centros de atención primaria, con inversiones en equipamiento, conectividad y sistemas de información.
La aprobación provincial fue publicada el lunes 26 de octubre. El gobernador Alfredo Cornejo firmó la medida el 16 de octubre, para ratificar el acuerdo suscripto con el organismo el 29 de septiembre.
La ficha oficial del proyecto del BID identifica la operación como AR-L1421 y confirma un financiamiento de US$85 millones. El programa apunta a mejorar la continuidad, oportunidad y seguridad de la atención en la red pública provincial.
Cómo se repartirán los fondos
El presupuesto contempla cuatro componentes y una partida adicional para administrar y controlar la ejecución:
- US$38,16 millones para infraestructura y equipamiento digital: el 44,9% del total financiará conectividad, computadoras, adecuaciones edilicias y equipos para telemedicina y telediagnóstico.
- US$23,46 millones para sistemas y servicios digitales: el 27,6% se orientará a la historia clínica, laboratorios, imágenes, gestión hospitalaria y servicios digitales para los ciudadanos.
- US$10,14 millones para capacitación y adaptación: el 11,9% cubrirá formación del personal, asistencia técnica y cambios en los procedimientos de atención.
- US$11,74 millones para intercambio de información, análisis sanitario y ciberseguridad: el 13,8% financiará plataformas, modelos predictivos y protección de datos.
- US$1,5 millones para administración y auditorías: el 1,8% cubrirá supervisión, monitoreo, evaluación y control financiero.
La inversión tecnológica también contempla digitalizar imágenes médicas e incorporar dispositivos para automatizar la entrega de medicamentos en hospitales. Los sistemas de gestión permitirán organizar existencias y seguir el recorrido de los insumos.
Historia clínica, telemedicina e inteligencia artificial
Una de las intervenciones previstas es ampliar la Historia de Salud Integrada (HSI). Se incorporarán funciones para reunir información clínica y herramientas de inteligencia artificial destinadas a asistir determinadas tareas médicas.
El programa incluye un portal para que los ciudadanos consulten información y realicen gestiones a distancia. También prevé plataformas que permitan intercambiar datos entre los distintos sistemas sanitarios y organismos externos.
Los modelos predictivos estarán orientados a identificar grupos de riesgo y anticipar eventos sanitarios, con alertas vinculadas también a escenarios climáticos. La protección informática incluirá detección de amenazas y recuperación de servicios ante incidentes.
La capacitación estará acompañada por indicadores para evaluar el funcionamiento de los establecimientos y la calidad asistencial. El seguimiento prestará especial atención a hipertensión, diabetes y cáncer de mama y colorrectal.
Quién ejecutará el programa y cómo se financiará
El Ministerio de Salud y Deportes será responsable de la ejecución mediante la Dirección de Salud Digital. La administración financiera y contable quedará a cargo de Hacienda y Finanzas, a través de la Unidad de Financiamiento Internacional.
El acuerdo establece un plazo original de cuatro años para los desembolsos, sujeto a las condiciones contractuales. Los intereses estarán vinculados a la tasa de referencia SOFR y a los márgenes pactados con el BID.
La operación cuenta con una garantía de la República Argentina. Mendoza, a su vez, suscribió una contragarantía con el Estado nacional para respaldar las obligaciones asumidas.
Mendoza aprobó un préstamo de US$85 millones del BID para digitalizar su sistema público de salud. La inversión financiará conectividad, equipamiento, historia clínica digital y telemedicina. También incluye capacitación del personal, herramientas de inteligencia artificial y protección de los datos médicos. La mayor partida será para infraestructura tecnológica.
Mendoza aprobó un préstamo de US$85 millones para que la salud pública avance de pantalla. El programa incluye historia clínica digital, telemedicina, conectividad e inteligencia artificial: un menú tecnológico bastante más ambicioso que cambiarle el fondo de escritorio a la computadora del hospital. Ahora viene la parte menos fotogénica de toda modernización estatal: conseguir que las herramientas funcionen juntas cuando alguien las necesita.
La porción más grande, US$38,16 millones, irá a infraestructura y equipamiento digital para hospitales y centros de atención primaria. Habrá recursos para conexiones, computadoras, imágenes médicas y equipos de atención a distancia. Hasta la transformación más sofisticada necesita resolver cuestiones terrenales: la nube queda muy elegante en una presentación, pero necesita un establecimiento conectado abajo.
Otros US$23,46 millones financiarán sistemas informáticos, nuevas funciones de la historia clínica y un portal para gestiones de los ciudadanos. También habrá herramientas para medicamentos e inventarios, ese universo donde la palabra «sistema» debería describir una organización y no convertirse en el nombre del próximo obstáculo. La aspiración es que la información circule con menos vueltas que un expediente buscando escritorio.
La capacitación tendrá US$10,14 millones y el intercambio de información, el análisis sanitario y la ciberseguridad recibirán US$11,74 millones. Tiene lógica: comprar tecnología sin acompañar a quienes deben usarla sería como entregar instrumentos y anunciar que ya existe una orquesta. Además, los datos médicos necesitan una protección bastante más seria que la contraseña escrita al lado del monitor.
El financiamiento tendrá intereses vinculados a la tasa SOFR y respaldo del Estado nacional; la administración y las auditorías recibirán US$1,5 millones. La modernización trae computadoras, capacitación y también vencimientos. Porque el futuro podrá ser digital, pero las cuotas conservan una excelente salud analógica.
