La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) manifestó su rechazo a las declaraciones del presidente Javier Milei contra periodistas y medios de comunicación, pronunciadas durante una cena organizada por la Fundación Faro.
El pronunciamiento de la entidad se conoció después de que el mandatario cuestionara a distintos profesionales que realizaron coberturas sobre la causa $LIBRA, tras conocerse el sobreseimiento judicial que lo benefició a él y a su hermana, Karina Milei.
Durante su intervención, Milei mencionó a varios periodistas y criticó las informaciones publicadas sobre el expediente, lo que motivó una respuesta institucional de ADEPA.
ADEPA rechazó los ataques y advirtió sobre una escalada de agravios
La asociación difundió un comunicado en sus redes sociales en el que expresó su «rechazo a los nuevos ataques del presidente Javier Milei contra periodistas y medios».
Además, señaló que las expresiones presidenciales se suman a otros episodios de confrontación con la prensa registrados durante las últimas semanas.
En su pronunciamiento, la entidad sostuvo:
«ADEPA rechaza los nuevos ataques del presidente Javier Milei contra periodistas y medios, en este caso en la cena de la Fundación Faro. Los agravios incluyeron virulentas apelaciones contra profesionales y organizaciones periodísticas que cubrieron el caso $Libra -por el que el Presidente fue sobreseído judicialmente ayer-, y se suman a la escalada de las últimas semanas, ya señalada por ADEPA».
El comunicado también incluyó un llamado a preservar el debate democrático y evitar las descalificaciones personales como respuesta a las publicaciones periodísticas.
«La réplica, la refutación y la aclaración nunca deberían ser reemplazadas por el insulto y el agravio en una sociedad democrática que tolera el disenso y la crítica».
De esta manera, ADEPA defendió el derecho a la crítica y al disenso, al tiempo que cuestionó las expresiones utilizadas por el jefe de Estado durante su discurso.
Milei celebró su sobreseimiento en la causa $LIBRA y cuestionó a periodistas
Durante la cena de la Fundación Faro, el Presidente se refirió a la resolución judicial relacionada con la investigación sobre una presunta estafa vinculada con criptomonedas.
Tras conocerse el sobreseimiento de Javier Milei y Karina Milei, el mandatario sostuvo que la causa había sido utilizada políticamente y formuló acusaciones contra quienes, según su interpretación, buscaron perjudicar a su gobierno.
En ese contexto, denunció que “intentaron un golpe de Estado por la vía institucional y no pudieron porque somos honestos y estamos limpios”.
El Presidente también celebró lo que consideró un correcto funcionamiento de la Justicia y pidió «compensaciones» por el seguimiento de la causa $LIBRA.
En otro tramo de su exposición, apuntó contra periodistas que habían informado sobre el expediente, entre ellos Carlos Pagni, Hugo Alconada Mon, Natalia Volosin y Paulino Rodríguez.
Milei los cuestionó “por las basuras que difundieron”, en referencia a las publicaciones relacionadas con el caso.
Las expresiones generaron el rechazo de ADEPA, que consideró que el episodio forma parte de una sucesión de confrontaciones entre el mandatario y distintos representantes de los medios de comunicación.
La cena de la Fundación Faro y los discursos de Milei y Agustín Laje
La actividad había comenzado con una intervención de Agustín Laje, presidente de la Fundación Faro y uno de los principales referentes de la denominada batalla cultural libertaria.
Durante su exposición, Laje formuló críticas al progresismo, la cultura woke y la denominada “deconstrucción”.
En ese marco, señaló que una de las misiones de la organización consiste en enfrentar lo que describió como el “monstruo de la izquierda”.
Posteriormente, el presidente Javier Milei tomó la palabra y desarrolló un discurso que se extendió durante poco más de una hora.
La intervención estuvo marcada por sus referencias al sobreseimiento en la causa $LIBRA, sus cuestionamientos al tratamiento periodístico del expediente y sus críticas a profesionales de distintos medios.
El episodio dio lugar al pronunciamiento de ADEPA, que reiteró la necesidad de que las diferencias entre autoridades públicas y periodistas se expresen mediante réplicas, refutaciones y aclaraciones, sin recurrir a insultos ni agravios personales.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) rechazó los agravios del presidente Javier Milei contra periodistas que cubrieron la causa $LIBRA. El mandatario cuestionó a varios profesionales durante una cena de la Fundación Faro, después de conocerse su sobreseimiento judicial. La entidad advirtió sobre una escalada de ataques a la prensa y reclamó que las diferencias se resuelvan mediante argumentos y no insultos.
La cena de la Fundación Faro tenía todos los ingredientes para una celebración política: discursos, dirigentes, una resolución judicial favorable y un Presidente dispuesto a explicar su versión de los acontecimientos. Pero Javier Milei decidió incorporar un plato adicional al menú: una extensa lista de reproches contra periodistas. La sobremesa terminó convertida en una discusión sobre la prensa, mientras ADEPA tuvo que salir a recordar que disentir con una publicación no exige necesariamente convertir a su autor en enemigo público.
El motivo del festejo era el sobreseimiento del mandatario y de su hermana Karina en la causa $LIBRA. Milei sostuvo que la investigación había sido utilizada políticamente, denunció un intento de golpe de Estado institucional y reclamó compensaciones por el seguimiento del expediente. Hasta ahí, una defensa política de su posición. El giro llegó cuando comenzó a mencionar periodistas con nombre y apellido, transformando la intervención en una suerte de inventario de cuentas pendientes.
Carlos Pagni, Hugo Alconada Mon, Natalia Volosin y Paulino Rodríguez estuvieron entre los profesionales cuestionados. El Presidente objetó las informaciones difundidas sobre el caso y eligió expresiones que provocaron el rechazo de ADEPA. La organización respondió con un comunicado cuyo planteo central podría resumirse en una idea bastante sencilla: la réplica sirve para discutir información; el insulto, generalmente, sirve para producir otro comunicado.
La asociación advirtió, además, que el episodio se suma a una escalada de confrontaciones registrada durante las últimas semanas. Una dinámica en la que el intercambio entre el poder político y los medios parece funcionar como una puerta giratoria: declaraciones presidenciales, repercusiones periodísticas, nuevas críticas y otro pronunciamiento institucional. El debate público, mientras tanto, espera pacientemente que alguien encuentre el botón para bajar el volumen.
La velada había comenzado con Agustín Laje, presidente de la Fundación Faro, quien habló sobre el progresismo, la cultura woke y el denominado monstruo de la izquierda. Después llegó Milei, con una exposición de más de una hora. Entre ambos discursos, la noche ofreció una concentración considerable de controversias políticas, suficiente para mantener ocupadas varias redacciones sin necesidad de inventar una sola.
La cuestión de fondo permanece abierta: un funcionario puede cuestionar investigaciones, señalar errores y defenderse públicamente, del mismo modo que los periodistas pueden examinar decisiones y conductas de quienes ejercen el poder. El problema aparece cuando la discusión abandona los argumentos y se instala en las descalificaciones. Por ahora, ADEPA insiste en una aspiración que parece cada vez más ambiciosa: que una democracia pueda tolerar preguntas, críticas y respuestas sin convertir cada desacuerdo en una batalla campal de declaraciones.
