La elección define la composición de la 26.ª Knesset. El calendario de la Comisión Electoral Central fija la jornada electoral para este martes.
Quiénes disputan el poder
Netanyahu, de 77 años, busca mantenerse como primer ministro. Es el jefe de gobierno israelí con más tiempo acumulado en el cargo. Su principal adversario es Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor y líder opositor, según informaron medios locales e internacionales.
Los sondeos previos describieron una contienda estrecha. Tanto el bloque de Netanyahu como la oposición aparecían lejos de los 61 escaños necesarios para alcanzar una mayoría parlamentaria, de acuerdo con informaciones coincidentes de medios locales e internacionales.
La votación se realiza por listas partidarias. La posibilidad de formar gobierno depende de reunir una mayoría parlamentaria, por lo que el resultado de las listas no determina por sí solo qué coalición gobernará.
Cuándo se conocerán los resultados
El calendario electoral oficial prevé la publicación de los resultados el 4 de noviembre. La Comisión Electoral Central advierte que las cifras pueden cambiar hasta esa fecha.
Javier Milei mantuvo una reunión bilateral con Netanyahu en Nueva York el 24 de septiembre, después de participar en la Asamblea General de la ONU, según informó la Presidencia argentina sobre el encuentro.
Israel vota este martes 27 de octubre para renovar la Knesset, en la primera elección nacional desde los ataques del 7 de octubre de 2023. Benjamin Netanyahu busca conservar el poder y Gadi Eisenkot encabeza la principal oposición. Los bloques necesitan 61 escaños para alcanzar una mayoría parlamentaria. El calendario oficial prevé publicar los resultados el 4 de noviembre, aunque pueden cambiar hasta esa fecha.
Israel vota para renovar la Knesset y el resultado oficial tiene fecha: 4 de noviembre. La democracia también tiene su versión de “tu pedido está en preparación”: votás hoy y esperás. Solo que acá no llega una pizza, sino la cuenta de quién puede gobernar.
Benjamin Netanyahu busca conservar el poder y Gadi Eisenkot encabeza la principal oposición. Los sondeos previos dejaron a ambos bloques lejos de los 61 escaños necesarios para una mayoría. La política israelí, como una reunión familiar larga, puede terminar cuando alguien consiga sumar suficientes sillas; mientras tanto, nadie se levanta de la mesa.
La elección es para renovar la 26.ª Knesset. Se vota por listas partidarias, y el gobierno depende de que una mayoría parlamentaria respalde una coalición. No alcanza con que un candidato tenga más titulares: después hay que reunir los apoyos, esa parte menos fotogénica de la política y más parecida a organizar un asado con varios grupos de WhatsApp.
La Comisión Electoral Central fijó el 27 de octubre como jornada electoral y prevé publicar resultados el 4 de noviembre. Hasta entonces, las cifras pueden cambiar. El calendario ofrece una fecha; la aritmética política, como suele pasar, no promete obedecerla.
Javier Milei se reunió con Netanyahu en Nueva York el 24 de septiembre, después de participar en la Asamblea General de la ONU. Pero una reunión bilateral no suma escaños: los saludos entre mandatarios no sirven para completar los 61, por mucho entusiasmo que le pongan.
Por ahora, lo que se juega es quién podrá reunir una mayoría para formar gobierno. En Israel, la última palabra no la tiene el que más rápido festeja, sino el que consigue contar hasta 61.
