El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, reveló que su cartera utiliza inteligencia artificial (IA) para analizar normativas, elaborar propuestas de modificación y acelerar procesos de desregulación. El funcionario explicó que la tecnología permite revisar miles de artículos en pocas horas y comparar las disposiciones argentinas con las vigentes en Estados Unidos y Europa.

Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el programa de streaming Ahora Play, donde el integrante del gabinete de Javier Milei describió el funcionamiento de un sistema de agentes de inteligencia artificial que intervienen en el análisis de leyes, decretos y resoluciones.

Según detalló, el procedimiento permite procesar grandes cantidades de información normativa y formular recomendaciones que posteriormente deben ser revisadas por funcionarios.

Uno de los criterios centrales de ese trabajo consiste en comparar las regulaciones argentinas con las utilizadas en Estados Unidos y Europa, a fin de identificar posibles modificaciones.

El ministro sintetizó esa orientación con una expresión: “Mirar qué hacen los Estados Unidos y Europa”, porque, según explicó, “porque si lo hacen ellos, queremos hacerlo acá también”.

Cómo funciona el sistema de inteligencia artificial que utiliza el ministerio

Durante la entrevista, Sturzenegger presentó como ejemplo el análisis de una extensa normativa vinculada con los controles sanitarios de productos de origen animal, relacionada con el decreto 4238, aprobado durante la dictadura de Juan Carlos Onganía.

El funcionario se refirió inicialmente a esa regulación como “resolución 42/68” y la describió como “Un monstruo de 3 mil artículos”, debido a su extensión y complejidad.

Según explicó, la incorporación de herramientas de inteligencia artificial permitió acelerar considerablemente el proceso de revisión.

“Hicimos en un día algo que nos hubiera llevado meses”, aseguró el ministro al destacar la velocidad del procedimiento.

Sturzenegger detalló que el trabajo comenzó con el procesamiento de miles de disposiciones mediante agentes de inteligencia artificial encargados de evaluar su contenido y proponer eventuales modificaciones.

“Le dimos a la IA un monstruo de 3.500 artículos para analizarlos independientemente uno por uno y hacer una recomendación”, explicó.

El sistema también incorporó una instancia de comparación internacional para identificar cómo se regulan determinadas actividades en otros países.

En ese sentido, señaló que había otra IA “que miraba qué hacían los Estados Unidos y Europa (al respecto), porque si encontramos algo que lo hacen ellos, queremos hacerlo acá también”.

Una vez elaboradas las recomendaciones, los agentes tecnológicos participaban de una instancia de evaluación conjunta.

Según la descripción del funcionario, “los cuatro agentes (IA) se juntaban y votaban. Si había unanimidad, se decidía cómo hacer esos cambios”.

El procedimiento no terminaba con la decisión de los sistemas informáticos. Sturzenegger aclaró que posteriormente debía intervenir personal de la administración pública para verificar las propuestas.

“lo que tiene que hacer el funcionario humano es chequear y hacer la validación”, indicó al describir la etapa final.

De esta manera, el ministro presentó un esquema en el que la inteligencia artificial realiza tareas de lectura, clasificación, comparación y recomendación, mientras que la revisión y validación quedan formalmente a cargo de funcionarios humanos.

El debate por las regulaciones sanitarias y el papel del Senasa

El ejemplo utilizado por Sturzenegger generó interrogantes debido a que se relaciona con disposiciones destinadas a garantizar las condiciones sanitarias de productos de origen animal, un área directamente vinculada con la seguridad alimentaria y la salud pública.

Durante la entrevista, el funcionario describió de manera informal la extensión y el contenido de la normativa analizada.

Se trataba, según sus palabras, de una regulación “que decía que si la vaca esto, si la vaca aquello, el huevo esto, que la gallina, que qué sé yo”.

La utilización de inteligencia artificial en este ámbito plantea interrogantes sobre los criterios técnicos empleados para formular recomendaciones y sobre el alcance de la supervisión de especialistas en sanidad animal, inocuidad alimentaria y control de productos.

La cuestión adquiere relevancia por las modificaciones regulatorias impulsadas por el Gobierno nacional y por los cambios implementados en organismos vinculados con la fiscalización sanitaria.

Entre ellos se encuentra el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), organismo responsable de intervenir en la prevención, vigilancia y control de riesgos sanitarios relacionados con la producción agroalimentaria.

Distintas medidas impulsadas desde el área de Desregulación modificaron mecanismos de intervención y fiscalización estatal. Técnicos y especialistas del organismo habían expresado cuestionamientos sobre la reducción de determinados controles y sus posibles consecuencias.

En ese contexto, las declaraciones del ministro incorporaron un nuevo elemento al debate: el uso de sistemas automatizados para elaborar recomendaciones sobre normas que regulan actividades con impacto sanitario.

Si bien Sturzenegger afirmó que las propuestas son verificadas por funcionarios, durante la explicación difundida no precisó qué especialistas participaron en la revisión del caso mencionado ni cuáles fueron los procedimientos técnicos utilizados para validar cada modificación.

El Gobierno difundió el procedimiento como ejemplo de modernización

Tras la entrevista, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado difundió las declaraciones de su titular mediante una publicación en redes sociales.

El mensaje institucional destacó el empleo de herramientas tecnológicas para acelerar la revisión normativa y presentó el procedimiento como parte de la estrategia de simplificación regulatoria.

“@fedesturze explicó cómo el Gobierno utiliza la IA para analizar y simplificar regulaciones”, señaló la cartera en una publicación realizada el 28 de octubre de 2026.

Durante su exposición, Sturzenegger resumió el alcance que atribuye a estas herramientas dentro de la administración pública con una afirmación: “Así que la IA nos está cambiando todo”.

El funcionario defendió la velocidad del sistema como una ventaja para revisar disposiciones extensas y avanzar en las reformas regulatorias promovidas por el gobierno de Javier Milei.

Sin embargo, la utilización de inteligencia artificial en la elaboración de propuestas normativas también plantea cuestiones sobre transparencia, trazabilidad de las recomendaciones y responsabilidad administrativa, especialmente cuando las modificaciones afectan áreas sensibles para la población.

La explicación ministerial confirmó que los agentes de IA participan en etapas de análisis y formulación de propuestas, aunque no estableció que esos sistemas tengan facultades legales para aprobar normas de manera autónoma.

De acuerdo con el procedimiento descrito por Sturzenegger, la validación final continúa bajo responsabilidad de funcionarios humanos, quienes deben revisar las recomendaciones antes de que se traduzcan en decisiones administrativas.

Las declaraciones pusieron en primer plano el papel que la inteligencia artificial está adquiriendo dentro del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, así como la necesidad de conocer los mecanismos de control aplicados a las propuestas que surgen de estos sistemas.