El Form 10-Q presentado por Microsoft ante la SEC registra US$92.279 millones de ingresos totales en ese período. Los US$10.000 millones incluyen pagos por reparto de ingresos, aunque la empresa no desglosó cuánto correspondió a esos pagos y cuánto a servicios de nube.
Qué significan los ingresos registrados
Al 30 de septiembre, la compañía tenía US$7.200 millones en cuentas por cobrar a OpenAI, frente a US$6.000 millones al 30 de junio. El Form 10-Q informa esos saldos, pero no detalla cuándo se cobrarán.
Microsoft había financiado US$12.000 millones de los US$13.000 millones comprometidos en OpenAI al cierre del trimestre. Su interés aproximado en la empresa era del 24% sobre una base «as-converted».
Por separado, Microsoft registró US$272 millones de ganancias netas antes de impuestos por su inversión en OpenAI.
Qué establece el acuerdo entre las empresas
Microsoft había registrado US$24.100 millones en ingresos por acuerdos comerciales con OpenAI durante el ejercicio fiscal 2026, incluidos los pagos por reparto de ingresos, según su Form 10-K del ejercicio terminado el 30 de junio.
En el anuncio del acuerdo del 27 de abril, Microsoft dijo que seguiría como principal socio de nube de OpenAI y recibiría pagos por reparto de ingresos hasta 2030, sujetos a un tope. El anuncio no precisó el porcentaje ni el monto máximo de ese límite.
El acuerdo permite a OpenAI ofrecer sus productos en cualquier proveedor de nube. Microsoft dejó de pagarle a OpenAI una participación en sus ingresos, y su licencia sobre la propiedad intelectual de la compañía es no exclusiva hasta 2032. OpenAI también evalúa usar chips TPU de Google, aunque no hay una compra confirmada.
En el mismo trimestre, Azure registró US$33.165 millones de ingresos y un crecimiento interanual del 48%, según Microsoft. La compañía no desglosó qué parte de esa facturación correspondió a OpenAI.
El balance del trimestre cerrado el 30 de septiembre distingue esos ingresos de las cuentas por cobrar y del resultado de la inversión.
US$10.000 millones en ingresos comerciales vinculados con OpenAI. Microsoft registró esa cifra en un trimestre; no es una ganancia de ese monto. Diez mil millones y todavía hay que aclarar que facturar no es ganar: la calculadora tiene menos fantasía que el entusiasmo por la IA.
Los acuerdos representaron cerca del 10,8% de los US$92.279 millones de ingresos totales de Microsoft en los tres meses cerrados el 30 de septiembre. Es una porción considerable del trimestre, aunque no convierte a OpenAI en la explicación única del negocio de Microsoft. Atribuirle todo el negocio sería darle al mozo la escritura del restaurante.
Los US$10.000 millones incluyen pagos por reparto de ingresos, pero Microsoft no separó esa parte de los servicios de nube. El acuerdo prevé pagos de OpenAI hasta 2030, sujetos a un tope cuyo monto no figura en el anuncio. Hasta el romance de la inteligencia artificial viene con tope: el amor será infinito, la transferencia no.
Por separado, Microsoft tenía US$7.200 millones en cuentas por cobrar a OpenAI al 30 de septiembre, frente a US$6.000 millones al 30 de junio. Y registró US$272 millones de ganancias antes de impuestos por su inversión. Ingresar, cobrar e invertir son tres casilleros distintos: mezclarlos es como hacer las cuentas familiares con la factura de internet todavía en el sobre.
Azure informó US$33.165 millones de ingresos trimestrales, con un crecimiento interanual del 48%, pero Microsoft no indicó qué parte correspondió a OpenAI. La alianza permite a OpenAI ofrecer sus productos en otros proveedores de nube. Socios, sí; matrimonio exclusivo, ni a palos: hasta la nube tiene derecho a dormir en otro servidor.
