Una nueva renuncia se produjo en el Gobierno nacional. El subsecretario de Ciencia y Tecnología, César Oscar Lencina, presentó su dimisión indeclinable con efecto a partir del 29 de octubre de 2026 y expuso una serie de cuestionamientos sobre las condiciones en las que desarrollaba sus funciones.

La decisión fue comunicada mediante una nota oficial dirigida a Adriana Baravalle, titular del área, con copia al jefe de Gabinete, Diego Santilli.

En el documento, Lencina denunció presuntas situaciones de destrato hacia el personal, dificultades de comunicación y falta de respaldo institucional, circunstancias que, según manifestó, le impedían continuar con su tarea cotidiana.

La salida se produjo poco más de un mes después de su llegada al cargo, formalizada el 22 de septiembre de 2026 mediante el Decreto 1056/2026.

Una renuncia con cuestionamientos al funcionamiento interno

En su presentación, el ahora exsubsecretario explicó que la decisión estuvo vinculada con «las dificultades persistentes» que, de acuerdo con su planteo, encontró para desempeñar las responsabilidades asignadas.

Entre los principales motivos mencionó la «falta de una comunicación eficiente y soporte institucional», una situación que describió como un obstáculo para el ejercicio de sus funciones.

La renuncia no se limitó a señalar dificultades administrativas. También incluyó cuestionamientos sobre el trato dentro del ámbito laboral.

En ese sentido, Lencina hizo referencia a «situaciones de destrato y desconsideración hacia el personal en el entorno de trabajo».

Se trata de señalamientos formulados por el exfuncionario en su carta de dimisión. La información difundida no incluye una respuesta de las autoridades mencionadas ni establece que las conductas denunciadas hayan sido comprobadas.

Duró poco más de un mes en el cargo

Lencina había asumido la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología el 22 de septiembre, luego de su designación mediante el Decreto 1056/2026.

Su renuncia, presentada con efecto desde el 29 de octubre, se produjo apenas 37 días después de su nombramiento.

La brevedad de su paso por la función pública constituye uno de los aspectos destacados del episodio, especialmente porque su salida estuvo acompañada por cuestionamientos explícitos al funcionamiento interno del área.

El exsubsecretario sostuvo que las conductas observadas «no condicen en absoluto» con sus criterios de conducción de organizaciones ni con su trayectoria en el liderazgo de equipos.

De acuerdo con lo expresado en su presentación, esas diferencias se sumaron a las dificultades que, según su versión, impedían sostener el desarrollo normal de sus responsabilidades.

La carta llegó también a la Jefatura de Gabinete

La comunicación de la renuncia fue dirigida formalmente a Adriana Baravalle, con copia directa a Diego Santilli, jefe de Gabinete.

De esta manera, los cuestionamientos de Lencina quedaron plasmados en una presentación administrativa que también fue remitida a una de las principales autoridades del Gobierno nacional.

En el tramo final de su planteo, el exfuncionario expresó su decisión de dar «un paso al costado» ante la imposibilidad material que, según describió, enfrentaba para continuar con sus tareas.

La renuncia quedó acompañada por acusaciones de presunto maltrato y falta de apoyo institucional, aunque no se informó en el material difundido sobre eventuales medidas administrativas, investigaciones o respuestas oficiales relacionadas con esos señalamientos.

Así, la salida de César Oscar Lencina de la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología se concretó poco más de un mes después de su designación, con una carta que dejó expresadas sus objeciones sobre las condiciones laborales y el funcionamiento interno del área.