El jueves 29 de octubre, el Senado dio media sanción a la iniciativa y la giró a la Cámara de Diputados. Los votos en contra fueron de Natalia Gadano y José Carambia, representantes de Santa Cruz, según informaron medios locales.
El bloque peronista acompañó la votación general, pero no logró que prosperaran los cambios que propuso en la discusión en particular, según informaron medios locales.
El dictamen de mayoría del Orden del Día 413/26 es previo al debate en el recinto. Propone un régimen nacional para industrias y actividades productivas: no lo limita a la minería ni reserva beneficios para una provincia.
Qué inversiones propone el dictamen
El dictamen fija un piso general de USD 12 millones en inversiones productivas para empresas que superen los límites de la mediana empresa tramo 2. También contempla inversiones en actividades productivas genuinamente nuevas durante los primeros dos años desde la entrada en vigencia del régimen.
Entre las inversiones incluidas aparecen bienes muebles nuevos amortizables, excepto automóviles, y obras directamente vinculadas con actividades productivas. El mismo texto exceptúa del piso a sistemas y equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo agropecuarias y bienes semovientes.
También excluye activos financieros, inversiones de cartera y bienes de cambio. Según informaron medios locales, entre los incentivos figuran la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA y la estabilidad tributaria por 30 años. En otro régimen, Agua Rica se adhirió al RIGI con una inversión prevista de US$6.393 millones.
Qué podría implicar para proveedores de San Juan
El proyecto incorpora un compromiso mínimo de contratación de proveedores nacionales, sujeto a que haya oferta disponible en condiciones de mercado de precio y calidad, según informaron medios locales. Esa obligación no reserva compras a firmas sanjuaninas ni garantiza adjudicaciones, financiamiento o contratos para proveedores de la provincia.
Como posibles participantes de la cadena minera, análisis de medios locales mencionaron fabricantes de estructuras metálicas, componentes electromecánicos, sistemas de bombeo y equipamiento industrial. Son ejemplos de actividades que podrían encuadrar si cumplen los requisitos; el dictamen no les asigna una categoría especial de proveedores mineros.
Para solicitar la adhesión, el dictamen exige un plan de inversión con carácter de declaración jurada. Debe detallar el proyecto, su ubicación, financiamiento, cronograma, factibilidad e impacto productivo y laboral. El texto fija hasta 90 días hábiles para que la autoridad de aplicación evalúe cada solicitud.
Según informaron medios locales, el Senado dio media sanción al RIIR el jueves 29 de octubre y envió el proyecto a Diputados. El dictamen de mayoría plantea un piso general de USD 12 millones y contempla incentivos tributarios para inversiones productivas. También propone compras a proveedores nacionales si existe oferta con precio y calidad de mercado; ese compromiso no garantiza contratos para firmas de San Juan. La iniciativa todavía no es ley.
Según informaron medios locales, el Senado dio media sanción al RIIR el jueves 29 de octubre, con 60 votos a favor y 2 en contra, y lo giró a Diputados. El proyecto todavía no es ley ni tiene beneficios vigentes. Los votos negativos fueron de Natalia Gadano y José Carambia, de Santa Cruz; el bloque peronista acompañó en general, aunque sus cambios no prosperaron en la discusión particular. Una votación puede cerrar el capítulo general y dejar la letra chica peleando en otro escritorio.
El dictamen propone un piso general de USD 12 millones para empresas que superen los límites de la mediana empresa tramo 2 y contempla actividades productivas genuinamente nuevas durante los dos primeros años desde la entrada en vigencia. No es una alcancía de pyme: el proyecto apunta a inversiones de otra escala.
Entran bienes muebles nuevos amortizables, salvo autos, y obras directamente vinculadas con la producción. El texto exceptúa del piso los sistemas y equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo agropecuarias y bienes semovientes; excluye activos financieros, inversiones de cartera y bienes de cambio. La cartera mira todo desde la vereda, sin casco ni plan de obra.
Según informaron medios locales, el proyecto prevé amortización acelerada en Ganancias, devolución anticipada de créditos fiscales de IVA y estabilidad tributaria por 30 años. En otro régimen, Agua Rica se adhirió al RIGI con US$6.393 millones de inversión prevista. A las siglas les vendría bien una mesa de ayuda antes de abrir la planilla.
El compromiso de compras nacionales depende de que exista oferta con precio y calidad de mercado, según informaron medios locales. No reserva contratos ni financiamiento para firmas de San Juan. Para la cadena minera, medios locales mencionan estructuras metálicas, componentes electromecánicos, sistemas de bombeo y equipamiento industrial como posibles participantes, si cumplen los requisitos. Hay una puerta posible, no un ascensor que te deja directamente en la adjudicación.
Para pedir adhesión, el dictamen exige un plan de inversión como declaración jurada, con proyecto, ubicación, financiamiento, cronograma, factibilidad e impacto productivo y laboral. El dictamen asigna hasta 90 días hábiles a la autoridad de aplicación para evaluar la solicitud. La carpeta no se arma con un «después vemos»: hasta la factibilidad tiene casillero.
