Carrefour Argentina confirmó que desde este 1 de julio dejarán de funcionar dos de sus sucursales ubicadas en la Ciudad de Mendoza. Los locales afectados son los de Jorge A. Calle 631 y Suipacha 556, ambos situados en la Sexta Sección de la capital provincial.
A través de un comunicado, la compañía explicó que el cierre responde exclusivamente a la situación particular de esos establecimientos, que registraban resultados comerciales desfavorables de manera sostenida, y aclaró que no se trata de una medida general que afecte al resto de la operación en el país.
Qué ocurrirá con los trabajadores
Tras el anuncio, uno de los principales interrogantes estuvo vinculado con el futuro de los empleados. Desde la empresa aseguraron que la prioridad es preservar las fuentes laborales y que actualmente se analizan alternativas para cada uno de los colaboradores alcanzados por la medida.
«Respecto a los colaboradores afectados, la empresa está priorizando preservar las fuentes laborales y evalúa las alternativas convenientes para cada caso en particular», indicó la firma en su comunicado.
En cuanto a los clientes, Carrefour informó que podrán continuar realizando sus compras en el Carrefour Express de Tiburcio Benegas 2306 o en cualquiera de las otras 18 tiendas que mantiene operativas en la ciudad.
Una estrategia enfocada en los formatos de cercanía
El cierre de estas dos sucursales se produce pocos meses después de que la compañía adquiriera el fondo de comercio de 16 locales de la cadena mendocina Súper A, perteneciente a Sauda S.R.L., con el objetivo de ampliar la presencia de su formato Carrefour Express en Mendoza.
Tras esa operación, varias de las antiguas sucursales fueron reconvertidas para operar bajo la nueva marca, mientras otras continuaron con trabajos de adecuación para incorporarse de manera gradual a la red de tiendas de proximidad.
La decisión también se enmarca en un proceso de reorganización de Carrefour en Argentina. Luego de confirmar su continuidad en el país tras los intentos de venta que trascendieron el año pasado, la empresa mantiene su apuesta por formatos de menor superficie y mayor cercanía con el consumidor, mientras ajusta la operación de aquellos locales que presentan un desempeño comercial deficitario.
Carrefour Argentina cerrará desde el 1 de julio dos sucursales ubicadas en la Sexta Sección de la Ciudad de Mendoza. La empresa explicó que la decisión responde al bajo rendimiento comercial de esos locales y aseguró que busca preservar los puestos de trabajo de los empleados afectados, mientras mantiene su estrategia de expansión del formato Carrefour Express en la provincia.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Dos persianas bajan el mismo día y la noticia no pasa por una liquidación, sino por los números. En el retail, las cajas también hablan. Y cuando hablan durante demasiado tiempo en rojo, alguien termina apagando las luces.
Carrefour seguirá en Mendoza, pero no de la misma manera. Hace menos de un año compraba sucursales para expandirse y ahora decide cerrar dos locales en pleno corazón de la capital. El comercio tiene esas paradojas: un supermercado puede crecer por una esquina mientras desaparece en la otra.
La explicación oficial apunta a un desempeño comercial que llevaba tiempo sin mejorar. No hubo grandes discursos sobre crisis ni anuncios de retirada. Apenas una frase que cualquier contador entiende antes que cualquier publicista: los números ya no cerraban.
Mientras tanto, la empresa intenta despejar la preocupación que siempre aparece primero cuando baja una persiana: los trabajadores. La promesa es analizar alternativas para preservar las fuentes laborales, porque cambiar de local siempre resulta más sencillo que reemplazar años de experiencia detrás de una caja o en un depósito.
El movimiento también confirma hacia dónde mira hoy el negocio. Los hipermercados dejaron de ser la única apuesta y los formatos de cercanía ganan terreno, adaptados a consumidores que compran menos cantidad, pero con mayor frecuencia. El changuito gigante perdió protagonismo frente a la bolsa de compras del barrio.
En el comercio minorista, abrir y cerrar locales forma parte de la misma estrategia. La diferencia está en quién llega primero a la caja con saldo positivo.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Carrefour Argentina confirmó que desde este 1 de julio dejarán de funcionar dos de sus sucursales ubicadas en la Ciudad de Mendoza. Los locales afectados son los de Jorge A. Calle 631 y Suipacha 556, ambos situados en la Sexta Sección de la capital provincial.
A través de un comunicado, la compañía explicó que el cierre responde exclusivamente a la situación particular de esos establecimientos, que registraban resultados comerciales desfavorables de manera sostenida, y aclaró que no se trata de una medida general que afecte al resto de la operación en el país.
Qué ocurrirá con los trabajadores
Tras el anuncio, uno de los principales interrogantes estuvo vinculado con el futuro de los empleados. Desde la empresa aseguraron que la prioridad es preservar las fuentes laborales y que actualmente se analizan alternativas para cada uno de los colaboradores alcanzados por la medida.
«Respecto a los colaboradores afectados, la empresa está priorizando preservar las fuentes laborales y evalúa las alternativas convenientes para cada caso en particular», indicó la firma en su comunicado.
En cuanto a los clientes, Carrefour informó que podrán continuar realizando sus compras en el Carrefour Express de Tiburcio Benegas 2306 o en cualquiera de las otras 18 tiendas que mantiene operativas en la ciudad.
Una estrategia enfocada en los formatos de cercanía
El cierre de estas dos sucursales se produce pocos meses después de que la compañía adquiriera el fondo de comercio de 16 locales de la cadena mendocina Súper A, perteneciente a Sauda S.R.L., con el objetivo de ampliar la presencia de su formato Carrefour Express en Mendoza.
Tras esa operación, varias de las antiguas sucursales fueron reconvertidas para operar bajo la nueva marca, mientras otras continuaron con trabajos de adecuación para incorporarse de manera gradual a la red de tiendas de proximidad.
La decisión también se enmarca en un proceso de reorganización de Carrefour en Argentina. Luego de confirmar su continuidad en el país tras los intentos de venta que trascendieron el año pasado, la empresa mantiene su apuesta por formatos de menor superficie y mayor cercanía con el consumidor, mientras ajusta la operación de aquellos locales que presentan un desempeño comercial deficitario.
Carrefour Argentina cerrará desde el 1 de julio dos sucursales ubicadas en la Sexta Sección de la Ciudad de Mendoza. La empresa explicó que la decisión responde al bajo rendimiento comercial de esos locales y aseguró que busca preservar los puestos de trabajo de los empleados afectados, mientras mantiene su estrategia de expansión del formato Carrefour Express en la provincia.
Dos persianas bajan el mismo día y la noticia no pasa por una liquidación, sino por los números. En el retail, las cajas también hablan. Y cuando hablan durante demasiado tiempo en rojo, alguien termina apagando las luces.
Carrefour seguirá en Mendoza, pero no de la misma manera. Hace menos de un año compraba sucursales para expandirse y ahora decide cerrar dos locales en pleno corazón de la capital. El comercio tiene esas paradojas: un supermercado puede crecer por una esquina mientras desaparece en la otra.
La explicación oficial apunta a un desempeño comercial que llevaba tiempo sin mejorar. No hubo grandes discursos sobre crisis ni anuncios de retirada. Apenas una frase que cualquier contador entiende antes que cualquier publicista: los números ya no cerraban.
Mientras tanto, la empresa intenta despejar la preocupación que siempre aparece primero cuando baja una persiana: los trabajadores. La promesa es analizar alternativas para preservar las fuentes laborales, porque cambiar de local siempre resulta más sencillo que reemplazar años de experiencia detrás de una caja o en un depósito.
El movimiento también confirma hacia dónde mira hoy el negocio. Los hipermercados dejaron de ser la única apuesta y los formatos de cercanía ganan terreno, adaptados a consumidores que compran menos cantidad, pero con mayor frecuencia. El changuito gigante perdió protagonismo frente a la bolsa de compras del barrio.
En el comercio minorista, abrir y cerrar locales forma parte de la misma estrategia. La diferencia está en quién llega primero a la caja con saldo positivo.