Rio Tinto, la segunda compañía minera más grande del mundo, acordó invertir US$15 millones en Mogotes Metals y conformar una alianza estratégica y técnica para impulsar el proyecto Filo Sur, un desarrollo de cobre, oro y plata ubicado en el distrito Vicuña, entre Argentina y Chile. La operación aportará financiamiento y herramientas geocientíficas para acelerar los trabajos de exploración, aunque todavía depende de aprobaciones regulatorias para concretarse.
La inversión se realizará mediante una colocación privada de 30.387.857 unidades de Mogotes Metals, valuadas en 0,70 dólares canadienses cada una. La operación representa ingresos brutos por 21,27 millones de dólares canadienses, equivalentes a unos US$15 millones, y le permitirá a Rio Tinto alcanzar una participación inicial cercana al 5% en la compañía.
Cómo será la inversión
Cada unidad estará integrada por una acción ordinaria y medio warrant, un instrumento que otorga el derecho de adquirir nuevas acciones a un precio previamente establecido. Si Rio Tinto ejerciera la totalidad de esos derechos, Mogotes Metals podría captar hasta 15,19 millones de dólares canadienses adicionales.
Los recursos obtenidos serán destinados a financiar los próximos programas de exploración en Filo Sur. Además del aporte económico, el acuerdo incorpora la participación técnica de Rio Tinto en la identificación y evaluación de nuevos objetivos geológicos.
Los puntos principales del acuerdo
La alianza contempla una serie de compromisos estratégicos entre ambas compañías:
- Una participación inicial cercana al 5% de Rio Tinto en Mogotes Metals.
- Una inversión de US$15 millones para avanzar con la exploración de Filo Sur.
- La creación de un comité técnico conjunto para acompañar los trabajos.
- La aplicación de herramientas avanzadas de geoquímica, geofísica y análisis de objetivos.
- Un período de exclusividad de 15 meses, con posibilidad de extenderlo otros seis.
- La opción de que Rio Tinto incremente su participación hasta el 9,99%, bajo determinadas condiciones.
Durante el período de exclusividad, Rio Tinto también tendrá derecho a igualar eventuales propuestas de terceros relacionadas con Filo Sur o con las sociedades propietarias del proyecto. El objetivo es combinar la experiencia local del equipo de Mogotes Metals con la capacidad técnica y geocientífica de la minera internacional.
Los resultados que despertaron el interés
El anuncio se produjo pocos días después de que Mogotes Metals informara nuevos resultados en el descubrimiento Albor. El pozo FS_DDH_016 interceptó 180 metros con una ley de 0,98% de cobre equivalente, desde los 108 metros de profundidad.
Dentro de ese intervalo se identificó un tramo de 58 metros con 1,77% de cobre equivalente y otro de nueve metros con 2,84%. Los análisis también detectaron presencia de oro, plata y molibdeno, mientras que la mineralización continúa abierta tanto en profundidad como hacia diferentes direcciones.
Filo Sur se encuentra en etapa de exploración y abarca aproximadamente 100 kilómetros cuadrados entre Argentina y Chile. El proyecto se ubica inmediatamente al sur y en continuidad geológica con Filo del Sol, uno de los principales depósitos de cobre, oro y plata del distrito Vicuña, desarrollado por BHP y Lundin Mining.
El presidente y CEO de Mogotes Metals, Allen Sabet, definió la inversión como “un poderoso respaldo al potencial de Filo Sur” y del distrito Vicuña. Además, señaló que la alianza permitirá fortalecer la capacidad de exploración sin perder la posibilidad de generar valor para los accionistas.
El acuerdo también contempla evaluar la incorporación de nuevas áreas con potencial dentro del distrito Vicuña. Una vez formalizada la documentación correspondiente, ambas compañías podrán analizar la extensión de la cooperación a otros cinturones minerales, incluidos activos ubicados en Kazajistán.
La operación aún no fue cerrada. Si bien las empresas firmaron una hoja de términos vinculante, la inversión continúa sujeta a la aprobación de la TSX Venture Exchange y de las demás autoridades regulatorias competentes. Hasta que esas condiciones se cumplan, el acuerdo debe considerarse una inversión pactada y pendiente de ejecución.
Rio Tinto acordó invertir **US$15 millones** en Mogotes Metals y conformar una alianza estratégica para acelerar la exploración del proyecto Filo Sur, ubicado en el distrito Vicuña, entre Argentina y Chile. El acuerdo contempla financiamiento, asistencia técnica y una participación inicial cercana al 5% en la compañía, aunque la operación aún depende de aprobaciones regulatorias para concretarse.
Quince millones de dólares para empezar. Hay departamentos que se venden con la frase «listo para habitar»; en minería, el cartel dice «listo para perforar». Rio Tinto puso la mira en Filo Sur y volvió a demostrar que, cuando el cobre aparece en el radar, los gigantes no preguntan dos veces.
El distrito Vicuña ya parece esa mesa familiar donde cada reunión suma un invitado importante. Primero llegaron los grandes proyectos, después las inversiones millonarias y ahora otra de las mayores mineras del planeta quiere reservarse un lugar antes de que se sirva el plato principal. Nadie quiere llegar cuando ya no quedan porciones.
La alianza va mucho más allá del dinero. Además de aportar capital para continuar la exploración, Rio Tinto pondrá sobre la mesa herramientas geocientíficas, especialistas y un comité técnico para buscar nuevos objetivos de perforación. En un negocio donde un buen dato geológico puede valer más que una excavadora, compartir conocimiento también es una forma de inversión.
El movimiento no sorprende. El distrito Vicuña se consolidó como uno de los polos cupríferos más observados del mundo y cada nuevo resultado alimenta el interés de las grandes compañías. Mientras otros sectores discuten cómo atraer inversiones, la cordillera sanjuanina ya recibe visitas que llegan con chequera, geólogos y mapas satelitales bajo el brazo.
Eso sí, la operación todavía no está cerrada. Faltan las aprobaciones regulatorias y el visto bueno de la bolsa canadiense. En minería, hasta que la firma no seca la tinta y el dinero no cambia de cuenta, el festejo queda guardado en la sala de reuniones. La montaña no se mueve por un comunicado. Pero los gigantes sí.