Lionel Messi despidió públicamente a su padre, Jorge Messi, con una extensa y emotiva carta publicada en sus redes sociales, días después de su fallecimiento. El capitán argentino repasó algunos de los momentos que compartieron durante toda su vida y reconoció que la pérdida también abrió interrogantes sobre su continuidad como futbolista profesional.
Después de viajar desde Miami para acompañar a su familia y despedir a su padre en la intimidad, Messi regresó a Estados Unidos para retomar sus actividades con Inter Miami. En ese contexto decidió publicar uno de los mensajes más personales de su carrera.
“Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos”, comenzó Messi.
El Mundial que atravesó mientras su padre estaba enfermo
Uno de los momentos centrales de la despedida estuvo relacionado con el Mundial de 2026 y el deterioro de la salud de Jorge Messi. Lionel contó que su padre había insistido para que participara del torneo y que su cuadro empeoró pocos días antes de la competencia.
“Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar”.
Messi también recordó un ritual que había acompañado prácticamente toda su carrera: los mensajes de su padre después de los partidos. La ausencia de esas comunicaciones durante el Mundial terminó de hacerle comprender la gravedad de la situación.
El capitán argentino relató que continuó intentando llegar lo más lejos posible en el torneo con la esperanza de darle tiempo a su padre para recuperarse y poder presenciar algún encuentro.
Argentina finalmente alcanzó la final, aunque Jorge Messi no pudo estar presente. Lionel explicó que quería ganar el partido decisivo para llevarle otra Copa, pero reconoció que físicamente no consiguió sentirse en plenitud durante la competencia.
Tras regresar junto a su padre, Messi contó que Jorge creía que Argentina había perdido aquella final por penales y que no pudieron conversar sobre todo lo sucedido durante el torneo.
Para Lionel, ese episodio quedó como uno de los pocos asuntos pendientes entre ambos, debido a que mantenían contacto cotidiano y hablaban prácticamente todos los días.
Las dudas de Messi sobre su futuro
La publicación adquirió además una dimensión deportiva cuando el futbolista reconoció que la muerte de su padre lo llevó a preguntarse cuánto tiempo más continuará jugando profesionalmente.
“No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos? Sé que tu felicidad era ver bien a tu familia, a tu mujer, a tus hijos y, sobre todo, sin que se enteren los otros, verme jugar a mí…”
Messi recordó también el papel de Jorge durante sus primeros años como futbolista, cuando todavía era un chico que debía trasladarse constantemente para entrenar y competir.
“Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando. Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios”.
Durante décadas, Jorge Messi ocupó diferentes lugares en la vida del futbolista. Además de su rol familiar, participó directamente en la administración de la carrera profesional de su hijo.
Leo lo resumió en su despedida: “Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías”.
El legado familiar y el agradecimiento por los mensajes
En la parte final de la carta, Messi señaló que intentará mantener presente el legado de su padre especialmente a través de la educación de sus propios hijos.
“Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo. Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo.Te amo, pa”, cerró Leo.
El futbolista publicó además otro mensaje para agradecer las numerosas expresiones de acompañamiento recibidas por su familia durante los últimos días.
“Quiero agradecer de corazón todo el cariño, el respeto y la enorme consideración que tuvieron conmigo y con mi familia en este momento tan doloroso por la partida de mi papá”, expresó.
Y completó: “Gracias por acompañarnos, por cada mensaje, cada gesto y, sobre todo, por respetar nuestro dolor y nuestra intimidad”.
Las palabras sobre su futuro no constituyen un anuncio formal de retiro, pero sí exponen las dudas que atraviesan al futbolista después de perder a una de las personas que lo acompañó desde sus primeros pasos en Rosario hasta las principales competencias del fútbol mundial.
Lionel Messi despidió públicamente a su padre, Jorge Messi, fallecido días atrás, mediante una extensa carta publicada en redes sociales. El capitán argentino recordó su vínculo familiar, deportivo y profesional, relató cómo atravesó el último Mundial mientras su padre estaba enfermo y reconoció que tiene dudas sobre cuánto tiempo más continuará jugando al fútbol.
Esta vez no hubo goles, récords ni copas que pudieran arreglar nada. Lionel Messi despidió a Jorge, su padre, amigo y representante, con una carta en la que mostró una intimidad pocas veces expuesta durante su carrera. El hombre acostumbrado a encontrar espacios donde nadie los ve se encontró frente a uno imposible de llenar.
Jorge Messi había estado detrás de buena parte del recorrido que convirtió al chico de Rosario en una figura mundial: entrenamientos, partidos, decisiones profesionales y años enteros siguiendo una carrera que terminó desbordando cualquier expectativa familiar. Lionel recordó que su padre llegaba de trabajar para llevarlo a entrenar y que, aunque muchas veces su madre se encargaba de esos viajes, Jorge no faltaba a los partidos.
El tramo más doloroso de la carta está atravesado por el Mundial de 2026. Messi contó que su padre le había pedido especialmente que disputara el torneo y que su estado de salud empeoró días antes del comienzo. Mientras Argentina avanzaba, el capitán esperaba después de cada encuentro ese mensaje paterno que durante tantos años había formado parte del ritual. Esta vez el teléfono permanecía distinto.
Messi llegó hasta la final pensando también en darle tiempo para recuperarse y poder verlo. Quería regresar con otra Copa para mostrársela, pero Argentina no consiguió el título y Jorge tampoco pudo acompañarlo. Cuando finalmente volvieron a encontrarse, según relató Leo, su padre incluso creía que la Selección había perdido aquella definición por penales.
La carta también dejó una frase capaz de congelar cualquier conversación futbolera: Messi reconoció que tiene dudas sobre cuánto tiempo más seguirá jugando. Durante décadas el fútbol fue una historia compartida con su padre; ahora deberá descubrir cómo se transita una cancha donde falta la persona que estuvo desde el primer entrenamiento.
No corresponde buscar ironía donde solamente hay duelo. Messi ganó prácticamente todo lo que un futbolista puede perseguir y construyó una carrera que convirtió cada despedida deportiva en un acontecimiento mundial. Pero hay partidos para los que no existe revancha, alargue ni próximo domingo.