En un nuevo episodio que evidencia las tensiones internas y desprolijidades del Gobierno nacional, el presidente Javier Milei nombró a Nicolás Abelardo Dapena Fernández como director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), pero el funcionario renunció apenas 24 horas después de su designación.
El nombramiento se hizo oficial a través del Boletín Oficial, pero la gestión fue tan fugaz que no llegó a tener impacto alguno. En un comunicado difundido públicamente, Dapena explicó que su salida se debía a “cuestiones de incompatibilidad en materia de consultoría”, lo que le impedía asumir el cargo.
Un perfil técnico con pasado kirchnerista
Dapena Fernández cuenta con una trayectoria destacada en temas de seguridad. Fue Subsecretario de Lucha contra el Narcotráfico durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, y también se desempeñó en Aerolíneas Argentinas en esa etapa. Además, es considerado un experto en control de armas, terrorismo y análisis de conflictos internacionales.
En 2017, criticó abiertamente a la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich, al afirmar que “la política actual está haciendo enriquecer a los narcos” y que “militarizar el asunto no ha servido para nada”. También sostuvo que “hay que concentrarse en el consumidor” como eje del combate al narcotráfico.
Rechazo interno y fricciones en el gabinete
Según trascendió, el nombramiento de Dapena habría generado incomodidad dentro del Ejecutivo. Patricia Bullrich, actual ministra de Seguridad, se habría comunicado con Luis Caputo, titular del Ministerio de Economía del que depende la ANSV, para expresar su disconformidad con la designación.
Este episodio se suma a una seguidilla de salidas y nombramientos fallidos que afectan al Gobierno de La Libertad Avanza, y llega en un momento delicado tras su reciente derrota electoral. La renuncia de Dapena expone la fragilidad con la que se están gestionando áreas clave de la administración pública.
El Gobierno nacional designó a Nicolás Abelardo Dapena Fernández como titular de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, pero el funcionario presentó su renuncia apenas 24 horas después. Según explicó, debió dar un paso al costado por “incompatibilidades en materia de consultoría”. La situación expuso una nueva desprolijidad en las designaciones oficiales y reavivó tensiones internas, ya que el renunciante había sido funcionario durante el kirchnerismo y crítico de Patricia Bullrich.
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Hay trámites que duran más que la gestión de Nicolás Dapena Fernández. En el tiempo que tardás en sacar turno para renovar el registro, él fue designado, juró y renunció como director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Un fugaz paso por la función pública que ni siquiera alcanzó para cambiar la firma del mail institucional.
Designado por el presidente Javier Milei y anunciado en el Boletín Oficial como flamante autoridad del organismo, Dapena Fernández duró exactamente 24 horas. Un récord tan veloz que si fuera parte de una campaña de concientización vial, vendría con la leyenda: “Maneje con precaución, no sea como esta gestión”.
El motivo, según él mismo explicó, fueron «cuestiones de incompatibilidad en materia de consultoría», aunque las malas lenguas aseguran que su pasado en el kirchnerismo y sus críticas al estilo Patricia Bullrich no cayeron del todo bien en los pasillos del poder libertario. Bullrich, dicen, habría levantado el teléfono para preguntarle a Luis Caputo si estaban armando el elenco de un reality de exfuncionarios.
Dapena no era un improvisado: fue subsecretario contra el narcotráfico, trabajó en Aerolíneas Argentinas y se especializa en control de armas y terrorismo. Pero su visión sobre la seguridad y el combate al narcotráfico –menos militarizada, más enfocada en el consumo– parece no haber encajado en el manual libertario de mano dura y tuits fulminantes.
Así, el Gobierno suma otra baja exprés a su historial, en una semana donde la estabilidad institucional parece más una promesa de campaña que una realidad administrativa. Da pena no?
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