La evaluación se hizo del martes 20 al viernes 23 de octubre en la Sede Académica Judicial, en el Club Sirio Libanés, en Capital. Participaron quienes habían aprobado Dactilografía. De los 4.474 aspirantes convocados, 157 no asistieron y la asistencia llegó al 96,49%, según informaron medios locales.
El 60,94% de aprobados, redondeado al 61%, corresponde a quienes rindieron Ortografía en la Primera Circunscripción, no al total de inscriptos. En el grupo general se anotaron 11.367 personas: 6.913 rindieron Dactilografía y 4.474 la aprobaron, y así quedaron habilitadas para Ortografía, según informaron medios locales.
Qué sigue después de Ortografía
La etapa que sigue es un curso virtual obligatorio, asincrónico y autogestionado, de nueve módulos. Hay que completar el curso y su cuestionario de entrenamiento dentro del plazo que se fije, de acuerdo con la página del concurso de aspirantes para ingresar al Poder Judicial 2026.
Luego hay una prueba teórica y una entrevista personal obligatoria. En la teórica se piden 71 respuestas correctas de 100, en 75 minutos. Las cinco etapas son eliminatorias.
El concurso apunta a futuras vacantes. Aprobar todas las instancias no significa un nombramiento inmediato, un límite que ya alcanzó a postulantes de concursos anteriores.
Qué pasó en Jáchal e Iglesia
En la Segunda Circunscripción, Jáchal e Iglesia, 405 personas rindieron el 14 y 15 de octubre, según informaron medios locales. De ese grupo, 132 aprobaron Dactilografía y, de ellas, 63 aprobaron Ortografía.
En un grupo separado del recuento general de Ortografía, la instancia adaptada para postulantes con discapacidad combinó Dactilografía y Ortografía. Se presentaron 54 personas y 14 aprobaron las dos pruebas, según informaron medios locales.
El 61% de quienes rindieron en la Primera Circunscripción pasó la prueba. Sigue un curso virtual obligatorio de nueve módulos.
2.631 aprobaron Ortografía y 1.686 no. En la Primera Circunscripción se sentaron 4.317 personas y el aprobado fue del 60,94%, ese 61% que ya debe estar dando vueltas por los grupos de WhatsApp. Después de Dactilografía, el Poder Judicial pide que no se escape una tilde. Conseguir trabajo en el Estado, a esta altura, tiene más de acto escolar que de entrevista.
De los 4.474 convocados, 157 no fueron. La asistencia fue del 96,49%, un presente que en el municipio saldría en la tapa. La prueba se tomó del martes 20 al viernes 23 de octubre en el Club Sirio Libanés. Para llegar ahí primero hubo que aprobar Dactilografía: 11.367 inscriptos, 6.913 que rindieron y 4.474 que pasaron. El embudo pide más paciencia que renovar el registro un lunes a las ocho.
Lo que sigue tiene nombre de plataforma educativa y alma de trámite. Un curso virtual, obligatorio, asincrónico y autogestionado, de nueve módulos, con cuestionario de entrenamiento y un plazo para terminarlo. Después, 71 respuestas correctas de 100 en 75 minutos y una entrevista personal. Cinco etapas, todas eliminatorias. Aprobar Ortografía no acerca la silla: la empuja un módulo más lejos.
Jáchal e Iglesia van por otro carril y mezclarlos con el 61% es hacer la cuenta que conviene. Allá rindieron 405 personas el 14 y 15 de octubre: 132 aprobaron Dactilografía y, de esas, 63 aprobaron Ortografía. En la instancia adaptada para postulantes con discapacidad, separada del recuento, se presentaron 54 y aprobaron 14. Son otros números. No un redondeo creativo.
Y el cierre no es un nombramiento. El concurso apunta a futuras vacantes: pasar las cinco etapas no hace entrar a nadie. Curso, cuestionario, 71 aciertos, entrevista y, si todo sale bien, la chance de esperar un cargo que todavía no está. En San Juan, hasta el ingreso al Poder Judicial sale con letra chica.
