Una investigación desarrollada durante varias semanas por el Departamento Drogas Ilegales de la Policía de San Juan culminó con un importante operativo en el departamento Pocito, donde fueron detenidas cinco personas y se secuestraron drogas, dinero en efectivo, armas y distintos elementos vinculados a la comercialización de estupefacientes.
Los allanamientos se realizaron de manera simultánea en tres viviendas ubicadas en el barrio Las Pampas, bajo órdenes emitidas por la Justicia Federal y con la coordinación del fiscal Francisco Maldonado.
Del procedimiento participaron brigadas de la Dirección D-5 y efectivos del Grupo Táctico G.E.R.A.S., quienes intervinieron debido al nivel de complejidad y riesgo que presentaban los domicilios investigados.
Cinco detenidos tras los allanamientos
Como resultado del operativo fueron detenidos tres hombres de 52, 42 y 32 años y dos mujeres de 30 y 32 años, quienes quedaron vinculados a una causa por presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737.
Los investigadores sostienen que las viviendas allanadas funcionaban como puntos de acopio, fraccionamiento y venta de drogas, operando de manera coordinada dentro de una misma estructura.
Droga, dinero y un arma de fuego
Durante las requisas, los efectivos secuestraron cerca de 200 gramos de cocaína distribuidos en dosis listas para su comercialización, además de aproximadamente 100 gramos de marihuana, junto con plantines y semillas de cannabis.
Según estimaciones oficiales, el valor de la droga incautada supera los 6 millones de pesos.
También fueron hallados alrededor de 2 millones de pesos en efectivo, teléfonos celulares, balanzas de precisión y distintos elementos utilizados habitualmente para el corte y fraccionamiento de sustancias ilícitas.
Uno de los hallazgos más relevantes para los investigadores fue el secuestro de un revólver calibre 38 junto a 65 cartuchos de distintos calibres, material que quedó incorporado a la causa judicial.
Una investigación que continúa
De acuerdo con la hipótesis de la pesquisa, los domicilios intervenidos eran monitoreados desde hacía tiempo por personal especializado, que reunió pruebas suficientes para solicitar las medidas judiciales que derivaron en los allanamientos.
Tras las detenciones, los cinco sospechosos fueron trasladados al Servicio Penitenciario Provincial, donde permanecen a disposición de la Justicia Federal.
La investigación continuará en los próximos días con el objetivo de determinar el alcance de la presunta organización y establecer si existen otras personas involucradas en las actividades bajo sospecha.
<p>Un operativo antidrogas realizado en el barrio Las Pampas, en Pocito, terminó con cinco personas detenidas y el secuestro de cocaína, marihuana, dinero en efectivo, armas y municiones. La investigación, coordinada por la Justicia Federal, apuntó a una presunta organización dedicada al acopio, fraccionamiento y venta de estupefacientes en distintos puntos del departamento.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Tres casas, cinco detenidos, millones de pesos en droga y un revólver cargado. En algunos barrios, la logística parece más organizada que una pyme en expansión.
La investigación duró semanas. Los allanamientos, apenas unas horas. Así funciona el negocio cuando la paciencia policial se cruza con la ansiedad de quienes creen que un kiosco puede crecer indefinidamente sin que nadie mire demasiado. La diferencia es que este no vendía caramelos ni figuritas.
El barrio Las Pampas amaneció con movimientos poco habituales. Camionetas, uniformes, grupos tácticos y órdenes judiciales entrando casi al mismo tiempo por distintas puertas. Un despliegue que dejó en evidencia algo que los investigadores venían siguiendo desde hacía tiempo: las viviendas no funcionaban como unidades aisladas sino como piezas de un mismo engranaje.
La escena posterior fue la clásica fotografía de los operativos antidrogas modernos. Balanzas de precisión, dosis listas para comercializar, teléfonos celulares, efectivo y elementos para fraccionar sustancias. Una especie de oficina administrativa del delito, con menos formularios y más sobres de nylon.
Pero hubo un hallazgo que llamó especialmente la atención de los pesquisas. Entre la droga y el dinero apareció un revólver calibre 38 junto a decenas de municiones. Porque cuando los negocios ilegales crecen, muchas veces también crece la necesidad de protegerlos. O al menos esa suele ser la teoría de quienes terminan explicando sus decisiones frente a un juez.
Según la investigación, los puntos allanados operaban de manera coordinada. Una modalidad que ya no sorprende a los especialistas, acostumbrados a estructuras que distribuyen funciones como cualquier emprendimiento organizado. La diferencia es que acá el producto final termina destruyendo barrios enteros mientras deja ganancias rápidas para unos pocos.
Los cinco sospechosos fueron trasladados al Servicio Penitenciario Provincial y ahora la Justicia Federal intenta determinar si la red terminaba en esas casas o si apenas eran una sucursal dentro de una estructura más amplia.
Porque cuando aparecen droga, armas, dinero y varios domicilios conectados, la pregunta ya no suele ser qué encontraron. La pregunta es cuánto faltaba encontrar.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Una investigación desarrollada durante varias semanas por el Departamento Drogas Ilegales de la Policía de San Juan culminó con un importante operativo en el departamento Pocito, donde fueron detenidas cinco personas y se secuestraron drogas, dinero en efectivo, armas y distintos elementos vinculados a la comercialización de estupefacientes.
Los allanamientos se realizaron de manera simultánea en tres viviendas ubicadas en el barrio Las Pampas, bajo órdenes emitidas por la Justicia Federal y con la coordinación del fiscal Francisco Maldonado.
Del procedimiento participaron brigadas de la Dirección D-5 y efectivos del Grupo Táctico G.E.R.A.S., quienes intervinieron debido al nivel de complejidad y riesgo que presentaban los domicilios investigados.
Cinco detenidos tras los allanamientos
Como resultado del operativo fueron detenidos tres hombres de 52, 42 y 32 años y dos mujeres de 30 y 32 años, quienes quedaron vinculados a una causa por presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737.
Los investigadores sostienen que las viviendas allanadas funcionaban como puntos de acopio, fraccionamiento y venta de drogas, operando de manera coordinada dentro de una misma estructura.
Droga, dinero y un arma de fuego
Durante las requisas, los efectivos secuestraron cerca de 200 gramos de cocaína distribuidos en dosis listas para su comercialización, además de aproximadamente 100 gramos de marihuana, junto con plantines y semillas de cannabis.
Según estimaciones oficiales, el valor de la droga incautada supera los 6 millones de pesos.
También fueron hallados alrededor de 2 millones de pesos en efectivo, teléfonos celulares, balanzas de precisión y distintos elementos utilizados habitualmente para el corte y fraccionamiento de sustancias ilícitas.
Uno de los hallazgos más relevantes para los investigadores fue el secuestro de un revólver calibre 38 junto a 65 cartuchos de distintos calibres, material que quedó incorporado a la causa judicial.
Una investigación que continúa
De acuerdo con la hipótesis de la pesquisa, los domicilios intervenidos eran monitoreados desde hacía tiempo por personal especializado, que reunió pruebas suficientes para solicitar las medidas judiciales que derivaron en los allanamientos.
Tras las detenciones, los cinco sospechosos fueron trasladados al Servicio Penitenciario Provincial, donde permanecen a disposición de la Justicia Federal.
La investigación continuará en los próximos días con el objetivo de determinar el alcance de la presunta organización y establecer si existen otras personas involucradas en las actividades bajo sospecha.
Tres casas, cinco detenidos, millones de pesos en droga y un revólver cargado. En algunos barrios, la logística parece más organizada que una pyme en expansión.
La investigación duró semanas. Los allanamientos, apenas unas horas. Así funciona el negocio cuando la paciencia policial se cruza con la ansiedad de quienes creen que un kiosco puede crecer indefinidamente sin que nadie mire demasiado. La diferencia es que este no vendía caramelos ni figuritas.
El barrio Las Pampas amaneció con movimientos poco habituales. Camionetas, uniformes, grupos tácticos y órdenes judiciales entrando casi al mismo tiempo por distintas puertas. Un despliegue que dejó en evidencia algo que los investigadores venían siguiendo desde hacía tiempo: las viviendas no funcionaban como unidades aisladas sino como piezas de un mismo engranaje.
La escena posterior fue la clásica fotografía de los operativos antidrogas modernos. Balanzas de precisión, dosis listas para comercializar, teléfonos celulares, efectivo y elementos para fraccionar sustancias. Una especie de oficina administrativa del delito, con menos formularios y más sobres de nylon.
Pero hubo un hallazgo que llamó especialmente la atención de los pesquisas. Entre la droga y el dinero apareció un revólver calibre 38 junto a decenas de municiones. Porque cuando los negocios ilegales crecen, muchas veces también crece la necesidad de protegerlos. O al menos esa suele ser la teoría de quienes terminan explicando sus decisiones frente a un juez.
Según la investigación, los puntos allanados operaban de manera coordinada. Una modalidad que ya no sorprende a los especialistas, acostumbrados a estructuras que distribuyen funciones como cualquier emprendimiento organizado. La diferencia es que acá el producto final termina destruyendo barrios enteros mientras deja ganancias rápidas para unos pocos.
Los cinco sospechosos fueron trasladados al Servicio Penitenciario Provincial y ahora la Justicia Federal intenta determinar si la red terminaba en esas casas o si apenas eran una sucursal dentro de una estructura más amplia.
Porque cuando aparecen droga, armas, dinero y varios domicilios conectados, la pregunta ya no suele ser qué encontraron. La pregunta es cuánto faltaba encontrar.