El Gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires formalizaron un acuerdo para avanzar con el traslado de aproximadamente 1.500 internos desde la cárcel de Villa Devoto al nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, en la provincia de Buenos Aires. La medida representa un paso decisivo dentro del proyecto destinado a desocupar y cerrar definitivamente el establecimiento penitenciario porteño.
El jueves 8 de octubre de 2026 se firmó el acta de recepción provisoria del complejo de Marcos Paz, un procedimiento administrativo que permite avanzar con la preparación de las instalaciones y la organización del operativo de traslado.
De la actividad participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Las autoridades señalaron que el procedimiento se desarrollará de manera gradual, bajo un esquema de coordinación entre el Servicio Penitenciario Federal y las fuerzas federales de seguridad, con el propósito de garantizar el control de los desplazamientos y la seguridad durante todas las etapas.
Según las estimaciones oficiales, el traslado podría completarse antes de que finalice 2026, aunque el cronograma contempla una interrupción temporal durante noviembre.
El acuerdo entre Nación y Ciudad para cerrar la cárcel de Devoto
La firma del acta de recepción provisoria del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz constituye una nueva etapa del proceso destinado a reemplazar el funcionamiento del penal de Devoto.
El establecimiento ubicado en la Ciudad de Buenos Aires será desocupado mediante el traslado progresivo de su población penitenciaria hacia las nuevas instalaciones bonaerenses.
Después de participar de la reunión, Karina Milei destacó la importancia del acuerdo y afirmó que el traslado “después de tanto tiempo es muy importante”.
La funcionaria también señaló que la medida es resultado del trabajo conjunto entre el Gobierno nacional y la administración porteña, y manifestó la intención de mantener esa coordinación en otros asuntos de gestión.
La recepción provisoria del penal de Marcos Paz no implica que el cierre de Devoto ya se haya concretado. Se trata de una instancia necesaria para avanzar con las tareas operativas y administrativas que permitirán realizar la mudanza de los internos.
El procedimiento incluye la preparación de las instalaciones receptoras, la coordinación de los desplazamientos y la organización de las medidas de seguridad correspondientes.
Cómo será el traslado de los 1.500 presos a Marcos Paz
El Ministerio de Seguridad Nacional dispuso la puesta en funcionamiento de un Comando Unificado Federal, encargado de planificar, coordinar y ejecutar el traslado de los internos.
El dispositivo reúne al Servicio Penitenciario Federal y a las fuerzas federales de seguridad, bajo la coordinación general de la Dirección Nacional del Servicio Penitenciario Federal.
La planificación contempla la participación de Gendarmería Nacional, Policía Federal Argentina, Prefectura Naval Argentina y Policía de Seguridad Aeroportuaria, además del personal penitenciario.
Según explicó la ministra Alejandra Monteoliva, el procedimiento incluye un sistema de pruebas y una organización operativa destinada a controlar los movimientos de los internos.
La funcionaria calificó el proceso como un “hito histórico” y precisó que la planificación contempla el traslado de aproximadamente 1.500 personas privadas de libertad.
El movimiento será escalonado y contará con medidas destinadas a garantizar la seguridad tanto de los internos como del personal responsable de su custodia y de la población civil en los sectores involucrados.
Entre las tareas previstas se encuentran la evaluación del perfil de los internos, la organización de los recorridos, el control de los corredores viales y la preparación de mecanismos de respuesta ante eventuales contingencias.
Las autoridades también informaron sobre la implementación de mecanismos de identificación y seguimiento de los internos, así como herramientas de monitoreo de los vehículos utilizados durante el operativo.
El objetivo es mantener el control sobre cada una de las etapas, desde la salida del establecimiento de Devoto hasta el ingreso al nuevo complejo penitenciario.
El operativo tendrá una pausa por la visita del papa León XIV
Uno de los aspectos particulares del cronograma está relacionado con la visita prevista del papa León XIV a la cárcel de Devoto.
La ministra Alejandra Monteoliva adelantó que el procedimiento de traslado tendrá una interrupción temporal durante ese período, para luego continuar durante la segunda quincena de noviembre.
La pausa forma parte de la planificación anunciada por las autoridades nacionales, que buscan compatibilizar las actividades previstas en el penal con el operativo de reubicación de los internos.
De acuerdo con las estimaciones de la funcionaria, el proceso podría completarse antes de fin de año, siempre que se cumplan las etapas operativas establecidas.
La fecha definitiva de desocupación de Devoto dependerá del desarrollo efectivo del traslado y de las condiciones de funcionamiento del establecimiento receptor.
Qué características tendrá el nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz
El destino de los internos será el Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, ubicado en la provincia de Buenos Aires y preparado para incorporar a la población que actualmente permanece alojada en Devoto.
El proyecto del nuevo establecimiento contempla una capacidad de 2.240 plazas penitenciarias, superior a la cantidad de internos comprendidos en el traslado anunciado.
La infraestructura forma parte de un proceso destinado a reorganizar el alojamiento dentro del sistema penitenciario federal y ampliar la disponibilidad de espacios.
La puesta en funcionamiento del complejo requiere completar las instancias de recepción, acondicionamiento, preparación operativa y coordinación del personal responsable.
La planificación también contempla medidas de vigilancia perimetral, control de accesos y procedimientos de seguridad dentro del establecimiento.
Según los lineamientos anunciados por el Gobierno nacional, las nuevas instalaciones permitirán avanzar con la relocalización de la población penitenciaria de Devoto y fortalecer la capacidad operativa del sistema.
Jorge Macri destacó el cierre de Devoto como un reclamo histórico
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, destacó la importancia del acuerdo para los vecinos del barrio de Villa Devoto, donde funciona actualmente el establecimiento penitenciario.
Según expresó, el traslado hacia Marcos Paz permitirá avanzar en la respuesta a un reclamo histórico de quienes viven en las inmediaciones de la cárcel.
El mandatario porteño sostuvo que la desocupación del penal contribuirá a generar mayores condiciones de tranquilidad para los barrios de la zona.
La iniciativa se presenta como una medida de reorganización penitenciaria y también como un cambio relevante para el entorno urbano donde actualmente se encuentra el establecimiento.
Sin embargo, el cierre definitivo dependerá de que se complete el traslado de los internos y la posterior desocupación de las instalaciones.
La firma del acuerdo constituye un avance dentro de ese proceso, pero todavía restan las etapas de ejecución previstas por los organismos responsables.
Un proceso que podría terminar antes de diciembre
Con el acta de recepción provisoria firmada, Nación y Ciudad avanzan hacia la etapa operativa del traslado de los internos de Devoto.
El esquema establecido contempla un movimiento gradual, medidas de seguridad coordinadas y la intervención del Comando Unificado Federal para supervisar las distintas fases.
La planificación incluye una pausa durante noviembre por la visita prevista del papa León XIV, después de la cual se retomarán las tareas de reubicación.
Las autoridades nacionales estiman que los aproximadamente 1.500 internos podrían completar su traslado a Marcos Paz antes de finalizar 2026.
El procedimiento representa una nueva instancia dentro del proyecto de cierre de la cárcel de Villa Devoto, cuya concreción dependerá de la finalización de la mudanza y de la disponibilidad efectiva de las nuevas instalaciones penitenciarias.
El Gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires firmaron el 8 de octubre el acta de recepción provisoria del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. El acuerdo permite avanzar con el traslado de aproximadamente 1.500 presos alojados en la cárcel de Devoto y su posterior cierre. El operativo será gradual, estará coordinado por fuerzas federales y podría finalizar antes de diciembre.
1.500 presos, cinco fuerzas federales y una mudanza que promete cerrar definitivamente la cárcel de Devoto. Nación y Ciudad firmaron el acuerdo para trasladar a los internos al nuevo complejo de Marcos Paz, una operación que tiene bastante menos que ver con contratar un camión de fletes y mucho más con organizar uno de los movimientos penitenciarios más importantes del país.
La firma reunió a Karina Milei, Jorge Macri, Diego Santilli y Alejandra Monteoliva. Una mesa de autoridades para poner en marcha el traslado de una cárcel que lleva años esperando su cierre, mientras los vecinos de Villa Devoto acumularon paciencia suficiente como para solicitar que también se la declaren patrimonio histórico del barrio.
El nuevo penal de Marcos Paz será el destino de los internos y el operativo contará con un comando unificado de fuerzas federales. Habrá recorridos controlados, coordinación de seguridad y movimientos por etapas, porque trasladar 1.500 personas bajo custodia no es precisamente cambiar de departamento con una camioneta prestada y tres amigos.
La ministra Monteoliva calificó la iniciativa como un “hito histórico”. Una expresión que en la política argentina suele anunciar desde una obra monumental hasta el arreglo de una vereda, aunque esta vez el desafío logístico y de seguridad efectivamente tendrá dimensiones considerables.
El cronograma incluye una particularidad: las tareas tendrán una pausa por la visita prevista del papa León XIV a la cárcel de Devoto. Después, el operativo continuará durante la segunda quincena de noviembre, con la expectativa oficial de completarse antes de fin de año.
Jorge Macri destacó que la salida del penal representa una respuesta a un reclamo histórico de los vecinos. La promesa es que el barrio gane tranquilidad una vez que se concrete el cierre, algo que dependerá de que la mudanza se complete y no quede archivada junto con tantas otras despedidas institucionales que después necesitaron una nueva ceremonia.
Por ahora hay un acta firmada, un establecimiento receptor y un operativo de seguridad en preparación. El cierre efectivo de Devoto todavía depende de que los internos sean trasladados y el complejo quede desocupado.
Después de tantos años de anuncios, la cárcel finalmente tiene destino. Falta comprobar que esta vez la mudanza no se quede en los papeles.
