El presidente Javier Milei salió a desmentir una eventual renuncia del ministro de Economía, Luis Caputo, luego de varios días de versiones sobre el futuro del funcionario dentro del Gobierno.
Las especulaciones cobraron fuerza en momentos en que Caputo participa de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Bangkok, Tailandia, donde volverá a mantener contactos con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
Además, existe expectativa respecto de la aprobación de una nueva revisión técnica vinculada con el programa argentino y el eventual desembolso de US$ 900 millones.
Milei ratificó a Caputo y rechazó los rumores
Fiel a su estilo, Milei descartó de manera terminante las versiones sobre una salida del ministro de Economía. “es una pelotudez del tamaño de una casa. Yo tengo una relación simbiótica con Caputo”, afirmó el Presidente.
El mandatario también consideró “un disparate total” la salida de Caputo y el reemplazo por el economista Alberto Ades, con quien se reunió la semana pasada.
“Nos entendemos de memoria, literalmente (con Caputo). Siempre tenemos la visión alineada”, insistió Milei.
El Presidente sostuvo además que detrás de las versiones existe un intento de debilitar políticamente al titular del Palacio de Hacienda en un momento de negociaciones internacionales.
“lo que tratan de hacer es limar al ministro de Economía cuando se tiene que estar sentando a negociar con la directora gerente del FMI”, afirmó.
Milei reforzó su respaldo con otra definición: “La decisión general del Gobierno es mía. O sea, nadie cuestiona a Caputo. Porque es mi política”.
La respuesta de Caputo
Pocas horas después de las declaraciones presidenciales, Caputo utilizó su cuenta de X para responder a las versiones sobre su futuro.
“Recién le pregunté a un periodista serio si sus colegas realmente se creían esas cosas o simplemente operaban”.
Luego agregó que recibió como respuesta: “obvio que lo segundo. El periodismo está de capa caída, Toto. Cada vez nos ven menos y necesitamos llenar tiempo en pantalla. Noticias como esas sirven mucho, por más que sepamos que son mentira’”.
Con esa publicación, el ministro buscó desacreditar las versiones sobre una eventual salida y acompañar públicamente el respaldo expresado por Milei.
Los indicadores que alimentaron las especulaciones
Los rumores se desarrollaron en un contexto marcado por indicadores económicos negativos y advertencias sobre una eventual recesión técnica, un escenario que generó cuestionamientos incluso entre sectores cercanos al oficialismo y parte del empresariado.
Sin embargo, dentro de esos mismos sectores la posibilidad de una salida de Caputo era considerada exagerada. Un empresario con llegada a la Casa Rosada y que mantuvo reuniones con el ministro sostuvo que ese escenario parecía sobredimensionado, aunque reconoció haberlo observado preocupado por la situación.
Las especulaciones también crecieron después de que Caputo incorporara argumentos políticos a sus explicaciones sobre el funcionamiento del programa económico.
A esto se sumó la controversia generada por cuestionamientos de la Auditoría General de la Nación sobre el manejo financiero del oro del Banco Central y la posterior respuesta de la autoridad monetaria.
En ese contexto, analistas vinculados históricamente con integrantes del equipo económico interpretaron parte de esas respuestas como señales de una creciente tensión política alrededor del programa oficial.
Frente a esas versiones, Milei ratificó públicamente a Caputo y dejó en claro que considera la política económica aplicada por el ministro como una decisión directamente vinculada con su propia conducción del Gobierno.
Javier Milei descartó una eventual salida de Luis Caputo del Ministerio de Economía y aseguró que mantiene plena confianza en el funcionario, quien participa de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok. Los rumores surgieron en medio de señales económicas negativas, cuestionamientos al programa oficial y expectativas por una nueva revisión del organismo internacional.
Javier Milei decidió cerrar los rumores sobre Luis Caputo utilizando una herramienta comunicacional que difícilmente aparezca en un manual de relaciones institucionales: “es una pelotudez del tamaño de una casa. Yo tengo una relación simbiótica con Caputo”. Con esa precisión quirúrgica, el Presidente descartó que su ministro de Economía esté preparando las valijas para abandonar el Palacio de Hacienda justo cuando tiene que sentarse frente al FMI en Bangkok.
También rechazó la posibilidad de reemplazarlo por Alberto Ades, escenario al que definió como “un disparate total”. Milei insistió: “Nos entendemos de memoria, literalmente (con Caputo). Siempre tenemos la visión alineada”. La relación presidencial-ministerial quedó así descripta en términos casi biológicos: no solamente existe respaldo político, sino una suerte de organismo económico compartido en el que aparentemente uno termina las frases cambiarias que empieza el otro.
Caputo tampoco dejó pasar la oportunidad de ingresar al combate comunicacional. Desde X relató una conversación con un periodista que, según su publicación, habría admitido que determinadas versiones circulan aun cuando quienes las difunden no las consideran ciertas. El ministro eligió así combatir un rumor sobre su salida difundiendo una conversación destinada a explicar cómo se fabrican rumores. La política argentina volvió a demostrar que siempre existe una planta más en el edificio de la metanarrativa.
Detrás del espectáculo verbal, sin embargo, aparecen números bastante menos entretenidos: indicadores negativos, dudas sobre la actividad económica y cuestionamientos respecto del manejo financiero. Ese contexto fue suficiente para alimentar especulaciones sobre el futuro del ministro. Milei respondió cerrando filas: “La decisión general del Gobierno es mía. O sea, nadie cuestiona a Caputo. Porque es mi política”. Traducido al idioma institucional, si alguien esperaba un divorcio económico, por ahora puede cancelar el catering.
