El Grupo Especializado en Alta Montaña del Escuadrón 26 “Barreal” encontró siete fragmentos de cerámica con simbología rupestre el martes 13 de octubre durante tareas de patrullaje y reconocimiento de sendas, según el comunicado de Gendarmería.
El operativo ocurrió en una ladera de los Altos Valles de Calingasta, en un sector cercano a la cordillera de Ansilta. El comunicado oficial de Gendarmería consigna 2.971 metros sobre el nivel del mar.
Qué se sabe de los fragmentos y quién intervino
La fuerza describió los fragmentos como cerámica con simbología rupestre. Su origen cultural todavía no fue establecido.
Gendarmería informó que dio intervención a la Dirección de Patrimonio Cultural de San Juan. La dependencia brindó orientaciones y medidas para el tratamiento del hallazgo.
El procedimiento previsto para la etapa posterior contempla el resguardo y la catalogación de los fragmentos, además de análisis en laboratorios especializados. El objetivo es determinar su origen cronológico y cultural.
En 2025, Gendarmería intervino en Calingasta tras daños a petroglifos y piezas arqueológicas, un antecedente de la protección patrimonial en el departamento. El episodio está reseñado en la nota sobre los daños a elementos patrimoniales en Calingasta.
Qué hacer ante un hallazgo arqueológico
La Ley Nacional 25.743 establece que quien encuentre casualmente materiales arqueológicos debe denunciarlos y entregarlos de inmediato al organismo competente. Si no puede recurrir a esa autoridad, debe entregarlos a la fuerza policial más cercana. El texto de la Ley Nacional 25.743 detalla esa obligación.
La Dirección de Patrimonio Cultural publica el teléfono 264 421-1790 y el correo [email protected] para consultas, en su página oficial.
Gendarmería halló siete fragmentos de cerámica con simbología rupestre el martes 13 de octubre, durante un patrullaje en la alta montaña de Calingasta, a 2.971 metros de altura. La Dirección de Patrimonio Cultural de San Juan intervino y los fragmentos serán resguardados, catalogados y analizados en laboratorio para determinar su origen.
Una patrulla de Gendarmería salió a reconocer sendas en la alta montaña de Calingasta y volvió con siete fragmentos de cerámica con dibujos rupestres. Hay gente que sube a la cordillera y baja con una foto para Instagram; estos bajaron con un expediente de Patrimonio.
El hallazgo fue en los Altos Valles, cerca de la cordillera de Ansilta, a casi 3.000 metros de altura. A esa altitud cuesta respirar, caminar y conseguir señal. Encontrar cerámica de siglos parece, en comparación, la parte fácil.
Todavía no se sabe quién la hizo ni cuándo. Los fragmentos irán a laboratorio para que les pongan fecha y origen. Es el único trámite en San Juan donde a nadie le molesta esperar unos cuantos siglos de antigüedad.
Patrimonio Cultural de la provincia dio las indicaciones para resguardarlos y catalogarlos. Traducido: nadie se los lleva de recuerdo para el aparador del living, al lado del mate del Mundial.
La ley nacional obliga a denunciar cualquier hallazgo arqueológico y entregarlo al organismo competente o a la policía. El que encuentre un cacharro con dibujitos en la montaña ya sabe: no es decoración, es historia con número de expediente.
