Google habilitó este martes 13 de octubre el acceso global a Gemini 4 Argon, su modelo de inteligencia artificial más avanzado. En la Argentina lo pueden usar los suscriptores de Google AI Pro y Ultra en la aplicación Gemini y en el Modo IA del buscador, y los desarrolladores por la API paga, según el anuncio de Google.
La compañía había presentado Argon el 30 de septiembre, pero ese primer acceso quedó limitado a especialistas en ciberseguridad elegidos a través del programa Fairwind. Desde hoy se suman usuarios, desarrolladores y empresas.
Cuánto cuesta y dónde se usa
Por API, la tarifa promocional hasta el 30 de noviembre es de USD 2 por millón de tokens de entrada y USD 10 por millón de salida. Desde el 1 de diciembre pasa a USD 4 y USD 20, respectivamente.
Los desarrolladores y las empresas acceden por AI Studio y por la plataforma de Gemini para empresas. Los suscriptores de Ultra también pueden usarlo en Google Antigravity, el entorno de programación de la compañía. La suscripción a la aplicación no incluye el uso de la API, que se paga aparte.
Qué puede hacer
La documentación técnica del modelo indica que Argon acepta texto, imágenes, video, audio y PDF. Su ventana de contexto llega a 1.048.576 tokens. Una respuesta estándar alcanza hasta 65.536 tokens; para respuestas más largas hay una función de generación prolongada.
En la ficha de evaluación que publicó Google, Argon obtiene 68,9% en Vals Index y 77,9% en DeepSWE v1.1. En otras pruebas de la misma ficha queda por debajo de la competencia: 55,0% en FrontierSWE v2, frente a 65,5% de GPT-6 Astra, y 57,4% en Terminal-bench 4.0, frente a 66,4% de Claude Opus 5.5.
Google contó además una prueba interna sobre un repositorio de unas 205.000 líneas de código. Argon trabajó durante 11 horas y propuso seis optimizaciones; el equipo aplicó dos, que según la empresa redujeron cerca de 40% la preparación de sesiones largas y 21% el tiempo de arranque. La ficha advierte que el modelo puede alucinar y tener demoras o cortes por tiempo de espera.
Acceso gratis para científicos
Google ofrece a 10.000 científicos seis meses gratis del nivel más alto de Antigravity. La incorporación será gradual y depende de requisitos y selección; las solicitudes se hacen con un formulario oficial.
Los equipos de ciberseguridad pueden pedir acceso por Fairwind, un programa que Google reserva a socios de confianza y que ofrece una versión sin las barreras de protección cibernética habituales.
Google abrió el acceso global a Gemini 4 Argon el martes 13 de octubre. En la Argentina lo pueden usar los suscriptores de Google AI Pro y Ultra en la aplicación Gemini y en el buscador, y los desarrolladores por la API paga, que cuesta USD 2 por millón de tokens de entrada hasta el 30 de noviembre.
Google abrió para todo el mundo Gemini 4 Argon, su modelo más potente, y la primera duda argentina fue la de siempre: cuánto sale. La respuesta viene en dólares y por millón de tokens, una unidad que nadie usa en la verdulería pero que ya tiene su propia inflación programada.
Por API cuesta USD 2 por millón de tokens de entrada y USD 10 por millón de salida, pero solo hasta el 30 de noviembre. Desde diciembre se duplica. Es la primera promoción con fecha de vencimiento anunciada en el mismo comunicado: el Black Friday incluye el aviso del aumento.
En el teléfono lo pueden usar quienes pagan Google AI Pro o Ultra. La suscripción no incluye la API: son dos ventanillas, dos cajas y dos facturas. La inteligencia artificial aprendió rápido del sistema bancario.
Google asegura que Argon procesa texto, fotos, video, audio y PDF, y que puede leer el equivalente a varios libros de una sentada. Una respuesta común llega a 65.536 tokens; la versión larga, al millón. Es el único lector argentino que termina el contrato de alquiler antes de firmarlo.
En una prueba interna trabajó 11 horas seguidas sobre un programa de 205.000 líneas y propuso seis mejoras. Los ingenieros aplicaron dos y tiraron cuatro. Un rendimiento de una de cada tres que en cualquier oficina pública ya alcanzaría para un ascenso.
La propia ficha de Google avisa que puede alucinar, ponerse lento o cortar por tiempo. Por lo menos lo dice en el prospecto. Hay funcionarios con menos autocrítica y más horas de trabajo.
