Organizaciones que defienden los derechos de las personas mayores demandaron a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para preservar los prospectos en papel. El reclamo cuestiona la posibilidad de que los laboratorios retiren el folleto impreso y ofrezcan la información mediante un código digital.

Isabel Lovrincevich, abogada especialista en servicios de salud para personas mayores y presidenta de Plataforma Mayor, explicó que buscan garantizar ambos soportes. La presentación pide conservar el folleto con letra legible para consultar dosis, contraindicaciones y efectos adversos sin depender de un teléfono o de otra persona.

La abogada Isabel Lovrincevich planteó que el soporte físico y el código digital deben coexistir en las cajas de medicamentos SALUD
GVA

Qué establece la disposición

La Disposición 2891/2026, publicada el viernes 15 de mayo, exige incorporar un código QR o Data Matrix en el envase externo de los medicamentos. Su artículo 2 deja a elección del titular del producto la coexistencia con la versión impresa.

La implementación en las cajas será progresiva y contemplará el agotamiento de existencias. Los códigos deben conducir exclusivamente al prospecto vigente aprobado y a la información para pacientes o profesionales, sin contenidos publicitarios. Los laboratorios quedan a cargo del funcionamiento y la disponibilidad del acceso digital.

En su explicación oficial de la medida, la ANMAT destacó que estas herramientas permiten actualizar la información y ofrecer recursos como audio. También confirmó que mantener el papel depende de la decisión del laboratorio.

Un hombre con bata blanca toma una caja de paracetamol de un estante con productos farmacéuticos y cosméticos.

El reclamo por la autonomía

Lovrincevich advirtió que esa elección puede dejar sin una vía accesible de consulta a quienes carecen de teléfono inteligente, datos móviles o conocimientos para escanear códigos. La preocupación alcanza especialmente a personas que viven solas o necesitan asistencia para utilizar herramientas digitales.

La abogada también señaló que las dudas sobre una medicación pueden aparecer meses después de la compra, durante tratamientos prolongados. El pedido judicial busca asegurar que el folleto permanezca disponible en el hogar y que la incorporación de tecnología conserve una alternativa impresa y legible.