Héctor Rubén Luna fue condenado a un año y tres meses de prisión efectiva por el robo en Chimbas de una mochila perteneciente a un vendedor ambulante ciego. El juez Javier Figuerola homologó el acuerdo alcanzado entre la fiscal Paula Arredondo y la defensa oficial mediante un juicio abreviado.
La resolución dispuso el cumplimiento de la pena en el Servicio Penitenciario Provincial. Luna había sido detenido durante el fin de semana, después del episodio ocurrido en las inmediaciones del barrio Centinela.
El arrebato mientras esperaba el colectivo
La víctima trabaja vendiendo obleas y galletas. Al momento del robo esperaba la línea 404 en calle Saavedra, entre calle Salta y calle Mendoza.
Según la información del caso, Luna le arrebató la mochila en la que llevaba los productos que comercializaba y el dinero recaudado durante su jornada. Ambos recursos formaban parte de su actividad cotidiana como vendedor ambulante.
La investigación avanzó durante el fin de semana y permitió la aprehensión del acusado. Posteriormente, la Fiscalía y la defensa acordaron la pena que fue presentada ante el juez para su homologación.
Una campaña para que pudiera seguir trabajando
La difusión del robo movilizó a vecinos y allegados del vendedor. Impulsaron una campaña solidaria para ayudarlo a recuperar los elementos necesarios para continuar con sus ventas.
La causa tuvo una resolución mediante el procedimiento abreviado, con intervención de la fiscal Arredondo, la defensa oficial y el juez Figuerola. La sentencia estableció una pena de 15 meses de cumplimiento efectivo.
Héctor Rubén Luna fue condenado a un año y tres meses de prisión efectiva por robarle la mochila a un vendedor ciego en Chimbas. El juez Javier Figuerola homologó el acuerdo entre la Fiscalía y la defensa mediante un juicio abreviado. La víctima esperaba el colectivo en el barrio Centinela y llevaba mercadería y dinero de sus ventas.
La mochila contenía la mercadería y la recaudación de un vendedor ambulante. El hombre que se la arrebató en Chimbas recibió una condena de un año y tres meses de prisión efectiva, mediante un acuerdo homologado por el juez Javier Figuerola.
La víctima, un trabajador ciego que vende obleas y galletas, esperaba el colectivo en las inmediaciones del barrio Centinela. El robo lo dejó sin los productos y el dinero que llevaba para sostener su actividad.
Mientras la investigación avanzaba y el acusado era detenido, vecinos y allegados impulsaron una campaña solidaria para ayudar al vendedor a continuar trabajando. La pena deberá cumplirse en el Servicio Penitenciario Provincial.
