La producción de petróleo de la Argentina alcanzó los 973.700 barriles diarios en septiembre, el mayor registro de su historia, según la Secretaría de Energía. El volumen representó un aumento del 15,5% frente al mismo mes de 2025.

Con ese resultado, el país quedó a 26.300 barriles diarios del millón. La expansión tiene como principal motor al petróleo no convencional de Vaca Muerta, que sostiene el crecimiento de la extracción nacional.

La consultora Montamat & Asociados proyecta alcanzar esa marca durante el último trimestre del año. Su estimación considera la actividad de fractura en la formación neuquina: entre enero y septiembre contabilizó 22.484 etapas, un 18,4% más que un año antes.

La Secretaría de Energía también informó un incremento en la producción de gas. En septiembre llegó a 143,1 millones de metros cúbicos diarios, con una suba interanual del 3,2%.

El crecimiento petrolero y los dólares de la energía

El aumento de la actividad acompaña una mayor generación de divisas. Según el balance difundido por el Gobierno nacional, el sector energético acumuló un superávit comercial de USD 9.427 millones entre enero y septiembre, con datos del INDEC.

En esos nueve meses, las exportaciones energéticas sumaron USD 12.452 millones, un 56,6% más que en igual período de 2025. Durante septiembre, las ventas al exterior alcanzaron USD 1.781 millones y el saldo comercial del sector fue positivo en USD 1.600 millones.

El petróleo crudo aportó USD 1.127 millones en exportaciones durante septiembre, equivalentes al 11,2% de todas las ventas externas argentinas de ese mes. El avance prolonga el crecimiento de las exportaciones energéticas registrado en julio.

La infraestructura para ampliar las exportaciones

La capacidad de transporte es uno de los límites para sostener la expansión. El proyecto Vaca Muerta Oil Sur, que busca ampliar la salida exportadora, conectará la producción neuquina con la terminal de Punta Colorada, en Río Negro.

El oleoducto prevé comenzar a operar a comienzos de 2027 con una capacidad inicial de 190.000 barriles diarios, ampliable hasta 700.000. La terminal permitirá cargar buques de mayor porte para transportar el crudo hacia los mercados externos.