Stellantis Córdoba alcanzó 1,5 millones de vehículos fabricados en el Polo Industrial Ferreyra. La compañía informó el resultado el lunes 19 de octubre y ratificó que prevé comenzar a producir el motor Multijet 2.2 durante 2027.
El establecimiento fabrica actualmente el Fiat Cronos y las pickups Fiat Titano y Ram Dakota. Según el anuncio oficial de Stellantis, la inversión de US$385 millones comprende la incorporación de las camionetas y el desarrollo de la nueva planta de motores.
La ratificación llegó después de las advertencias sobre posibles cierres de plantas argentinas de Herlander Zola, presidente del grupo para América del Sur. El ejecutivo había planteado dificultades de competitividad de la industria nacional frente a Brasil.
Los motores que la empresa prevé fabricar
El proyecto contempla producir el Multijet 2.2 para vehículos fabricados en la Argentina y para exportación. La nueva actividad forma parte de la transformación de Ferreyra en un centro regional de pickups y componentes.
La compañía mantiene 2027 como año previsto para el inicio de esa producción. Las Titano y Dakota se incorporaron durante 2025 a las líneas del complejo cordobés, donde el Cronos se fabrica desde 2018.
El anuncio se conoce mientras el sector atraviesa una discusión sobre competitividad y demanda. En ese escenario también se inscribe la acumulación de vehículos sin vender en el mercado argentino.
Una planta que cumplirá tres décadas en diciembre
Ferreyra fue inaugurada el 20 de diciembre de 1996, después de una inversión inicial de US$600 millones. Sus primeros modelos fueron los Fiat Palio y Siena.
La capacidad instalada se amplió mediante inversiones posteriores. En 2007 se destinaron US$80 millones para llevarla a 200.000 vehículos anuales; en 2012 se sumaron US$110 millones para incorporar plataformas productivas.
Otra inversión, de US$500 millones anunciada en 2017, permitió desarrollar la producción del Fiat Cronos. El sedán superó las 500.000 unidades fabricadas desde su lanzamiento industrial; la próxima incorporación prevista para el complejo es la línea de motores en 2027.
Stellantis anunció el lunes 19 de octubre que su planta de Córdoba alcanzó 1,5 millones de vehículos fabricados. El complejo de Ferreyra produce Fiat Cronos, Fiat Titano y Ram Dakota. La empresa ratificó que prevé incorporar la fabricación del motor Multijet 2.2 en 2027, para abastecer vehículos nacionales y exportar.
Un millón y medio de vehículos y una comunicación empresaria que necesita caja automática. Stellantis celebra la producción acumulada en Ferreyra y confirma motores para 2027, mientras todavía resuenan las declaraciones de su presidente regional sobre posibles cierres en la Argentina. Entre la advertencia y el festejo, el discurso corporativo tiene más cambios que una pickup.
Herlander Zola, presidente de Stellantis para América del Sur, había dejado abierta la posibilidad de cerrar una o ambas fábricas argentinas por los problemas de competitividad frente a Brasil. Ahora, la filial local ratifica sus proyectos cordobeses y presenta el millón y medio como motivo de orgullo. El grupo de WhatsApp de la empresa debe tener uno anunciando tormenta y otro organizando el asado.
La inversión de US$385 millones comprende las pickups Fiat Titano y Ram Dakota, además de una nueva planta de motores. Hay vehículos saliendo de la línea y un proyecto industrial que sigue adelante, dos buenas noticias que merecen bastante más que una diapositiva con palabras como «compromiso». En Ferreyra, por suerte, todavía se fabrican cosas que tienen ruedas y no solamente presentaciones.
El Cronos también aporta lo suyo: se produce desde 2018 y superó las 500.000 unidades, dentro de una fábrica inaugurada en diciembre de 1996. De los Palio y Siena a las pickups, el complejo atravesó casi tres décadas de cambios e inversiones. Una trayectoria suficientemente larga como para que la palabra «continuidad» venga con algo más sólido que un brindis y una foto.
El próximo paso anunciado es fabricar el Multijet 2.2 durante 2027, para vehículos argentinos y otros mercados. Ese será otro momento para mirar la línea de producción, mientras la discusión sobre competitividad sigue teniendo a los mismos protagonistas. Las fábricas funcionan mejor cuando los motores aceleran más que las declaraciones.
