El juez federal de Garantías Aldo Mario Alurralde homologó un acuerdo que condenó a cuatro hombres y a NEAPARTS S.A.S. por lavado de activos. Tres de los hombres y la empresa también recibieron condenas por intermediación financiera no autorizada. La resolución dispuso decomisar $357.210.000 encontrados dentro de una Toyota Corolla Cross.
La firma comercializaba repuestos para autos y motos en Resistencia, Chaco. Según la investigación, su estructura sirvió como cobertura para operaciones de compraventa de moneda extranjera y para incorporar fondos al circuito económico formal.
Los involucrados operaban con pesos, dólares, reales y guaraníes, establecían cotizaciones según las características de los billetes y utilizaban una oficina no declarada. Esas actividades se realizaban sin autorización del Banco Central.
La investigación fue conducida por el fiscal Roberto Salum, de la Sede Fiscal Descentralizada de Reconquista, con intervención de Juan Argibay Molina, fiscal federal coadyuvante de la PROCELAC. El Ministerio Público Fiscal informó las condenas el martes 20 de octubre.
El efectivo oculto y los viajes cada 48 horas
El procedimiento que permitió secuestrar el dinero se realizó el 28 de marzo de 2025 sobre la Ruta Nacional 11, a la altura del paraje El Timbó. Gendarmería advirtió modificaciones en los plásticos próximos a la palanca de cambios y obtuvo autorización judicial para requisar el vehículo.
Fernando Emanuel Viñuela conducía el auto. Al desmontar piezas interiores, los efectivos encontraron billetes detrás de las salidas de aire, del equipo de sonido, debajo del volante y en otros sectores del tablero.
Para la Fiscalía, la distribución del efectivo en espacios preparados para ocultarlo revelaba una logística destinada a evitar controles. Los registros de antenas telefónicas y las multas de tránsito permitieron reconstruir viajes entre Resistencia y Buenos Aires aproximadamente cada 48 horas.
La acusación también vinculó la operatoria con un procedimiento anterior, realizado el 28 de febrero de 2025 en jurisdicción del Juzgado Federal de Concordia. Según sostuvo, después de ese episodio se modificó el recorrido de los traslados.
Las penas, las multas y los bienes decomisados
Pablo Mauricio Tascón, administrador de NEAPARTS S.A.S., recibió un año de prisión por intermediación financiera no autorizada y lavado por receptación intermedia. Al unificarse con una condena de noviembre de 2023 por tenencia simple de estupefacientes e intermediación financiera no autorizada, la pena quedó en tres años de prisión efectiva.
Marcos Sebastián Ferrero, titular del 50% del capital social y responsable operativo del depósito, fue condenado a un año de prisión en suspenso. Viñuela recibió la misma pena: la Fiscalía le atribuyó el traslado del efectivo y la coordinación de entregas con Tascón.
Christian Emmanuel Froy fue condenado a dos años de prisión por lavado de activos por receptación intermedia. Según la acusación, organizaba la logística, supervisaba los viajes y controlaba los movimientos de dinero.
Las multas individuales fueron fijadas en $178.605.000, y la empresa recibió una sanción económica equivalente. El decomiso alcanzó al vehículo, al efectivo secuestrado y a los elementos utilizados para las maniobras.
Entre esos elementos había máquinas contadoras, un detector de billetes falsos, pagarés en pesos y moneda extranjera, divisas y documentación societaria. Las multas deberán abonarse en 24 cuotas mensuales consecutivas, con actualización según la inflación oficial.
Cuatro hombres y una empresa de repuestos de Chaco fueron condenados por lavado de activos. El juez homologó un acuerdo que incluyó penas de prisión, multas y el decomiso de $357.210.000 encontrados dentro de un vehículo. La investigación reconstruyó viajes frecuentes entre Resistencia y Buenos Aires y operaciones financieras sin autorización del Banco Central.
$357.210.000 escondidos en un auto: el tablero tenía más liquidez que muchas sucursales bancarias. Los billetes estaban detrás del aire acondicionado, del equipo de sonido y en otros espacios interiores de una Toyota Corolla Cross. La palabra «circulante» había encontrado una interpretación demasiado literal, con volante, palanca de cambios y compartimientos preparados para eludir controles.
La cobertura era una empresa de repuestos para autos y motos de Resistencia, NEAPARTS S.A.S., según estableció la investigación. Detrás de esa actividad funcionaban operaciones con pesos, dólares, reales y guaraníes, sin autorización del Banco Central. El catálogo comercial parecía haber confundido la caja de cambios con la caja de cambio: una diferencia de una letra y varios artículos del Código Penal.
La Fiscalía reconstruyó viajes entre Resistencia y Buenos Aires aproximadamente cada 48 horas mediante registros de antenas y multas de tránsito. La logística tenía una regularidad que cualquier usuario del transporte público podría mirar con cierta envidia. Pero tanta frecuencia dejó huellas: hasta las infracciones terminaron aportando su granito de arena a la contabilidad del recorrido.
El acuerdo homologado alcanzó a cuatro hombres y a la sociedad utilizada como cobertura, con penas de prisión y multas. Para el administrador se fijaron tres años de cumplimiento efectivo al unificar esta condena con una anterior. La estructura societaria sirvió para darle apariencia comercial a la operatoria; el membrete terminó teniendo bastante menos blindaje que el imaginado.
También se ordenó decomisar el dinero, el vehículo y los elementos empleados en las maniobras, incluidas máquinas contadoras de billetes. Las multas se pagarán en 24 cuotas mensuales, actualizadas por inflación, de modo que tampoco habrá refugio en esperar que el peso haga su trabajo. El negocio de los repuestos terminó con el auto decomisado y la deuda ajustable.
