El tránsito por el Paso Internacional Cristo Redentor quedó suspendido este miércoles 21 de octubre después de que una avalancha de nieve afectara la Ruta 60 de Chile, a la altura del cobertizo conocido como “El Japonés”.
El desprendimiento provocó la acumulación de nieve sobre la calzada e impidió la circulación por ese sector del corredor internacional que conecta Argentina con Chile a través de Mendoza.
Tras el incidente, comenzaron las tareas para retirar la nieve y recuperar las condiciones de transitabilidad. La reapertura dependerá del avance de los trabajos y de las condiciones de seguridad en la zona afectada.
Al momento de producirse la avalancha, el Sistema Integrado Cristo Redentor se encontraba habilitado exclusivamente para el transporte de cargas, conforme al cronograma de funcionamiento anunciado por las autoridades.
La interrupción ocurrió durante la primera jornada del esquema de apertura progresiva, que contemplaba restablecer la circulación para todo tipo de vehículos a partir del viernes 23 de octubre.
Cómo era el cronograma de apertura del Paso Cristo Redentor
Antes de que se registrara el desprendimiento de nieve, las autoridades del Sistema Integrado Cristo Redentor habían comunicado que el corredor internacional retomaría su funcionamiento de manera gradual.
El esquema anunciado este miércoles 21 de octubre establecía tres etapas de habilitación, con horarios y sentidos de circulación diferenciados.
Miércoles 21 de octubre: desde las 9, habilitación exclusiva para camiones y vehículos de carga en sentido Argentina-Chile.
Jueves 22 de octubre: desde las 8, circulación únicamente para transporte de carga en sentido Chile-Argentina. Esta modalidad estaba prevista hasta las 8 del viernes 23.
Viernes 23 de octubre: habilitación del corredor para todo tipo de vehículos, en ambos sentidos de circulación y durante las 24 horas.
Sin embargo, la avalancha sobre la Ruta 60 chilena obligó a interrumpir el esquema previsto mientras se desarrollan los trabajos de despeje.
Qué se sabe sobre la reapertura del paso internacional
El sector afectado se encuentra a la altura del cobertizo El Japonés, sobre el tramo chileno del corredor internacional, donde la nieve acumulada impide el tránsito normal.
Las tareas se concentran en liberar la calzada y restablecer las condiciones necesarias para una circulación segura.
Por el momento, la información disponible no establece un nuevo horario de reapertura ni confirma si podrá mantenerse la habilitación general prevista para el viernes 23 de octubre.
La evolución de los trabajos determinará cuándo podrá retomarse el tránsito de cargas y, posteriormente, la circulación de vehículos particulares y transporte de pasajeros.
Hasta que se comunique una nueva habilitación, el tránsito por el Paso Internacional Cristo Redentor permanece suspendido debido a la acumulación de nieve sobre la ruta chilena.
El Paso Internacional Cristo Redentor quedó cerrado este miércoles 21 de octubre tras una avalancha de nieve sobre la Ruta 60 de Chile, a la altura del cobertizo El Japonés. El incidente interrumpió el tránsito de cargas durante la primera jornada de reapertura progresiva del corredor. Las autoridades trabajan para despejar la calzada, mientras permanece pendiente el cronograma que preveía habilitar todos los vehículos el viernes 23.
El Paso Internacional Cristo Redentor tenía todo preparado para recuperar su actividad con un cronograma cuidadosamente organizado. Miércoles para los camiones que viajaban hacia Chile, jueves para los que regresaban a Argentina y viernes para todos los vehículos. Una planificación prolija, con fechas, horarios y sentidos de circulación. El único participante que aparentemente no recibió una copia del programa fue la montaña, que decidió intervenir con una avalancha de nieve sobre la Ruta 60 chilena.
El desprendimiento se produjo a la altura del cobertizo conocido como “El Japonés”, donde la nieve ocupó la calzada y obligó a suspender el tránsito internacional. Así, el corredor pasó de organizar una reapertura gradual a concentrar sus esfuerzos en una tarea bastante más elemental: conseguir que vuelva a verse el asfalto. Una transición administrativa que ningún cronograma suele contemplar en su primera página.
La situación tiene una ironía geográfica considerable. Las autoridades habían establecido que el miércoles 21 de octubre circularían exclusivamente camiones desde Argentina hacia Chile, como primer paso de una habilitación progresiva. Sin embargo, la cordillera recordó que en alta montaña los permisos de circulación tienen un requisito adicional: que la montaña permita utilizarlos.
Para el jueves estaba previsto invertir el sentido de circulación de las cargas y, finalmente, el viernes 23 abrir el corredor a todo tipo de vehículos durante las 24 horas. Era un programa de tres etapas que avanzaba hacia la normalidad con precisión de reloj. Hasta que apareció una cantidad de nieve suficiente para demostrar que, en la cordillera, el reloj administrativo y el calendario meteorológico no necesariamente funcionan en la misma zona horaria.
Ahora las tareas se concentran en despejar el sector afectado y recuperar las condiciones de seguridad. No se trata simplemente de retirar nieve para cumplir con un horario: antes de restablecer la circulación es necesario garantizar que el camino pueda utilizarse sin exponer a transportistas y viajeros a nuevos riesgos.
El episodio deja una enseñanza que los usuarios habituales del corredor conocen demasiado bien: una apertura anunciada no siempre equivale a una apertura asegurada. El cronograma puede establecer quién cruza, cuándo y en qué dirección; lo que todavía no puede hacer es convencer a una avalancha de que respete los horarios de atención al público.
