El 87% de los trabajadores encuestados en Argentina considera que su salario resulta insuficiente para cubrir sus necesidades básicas, según un relevamiento de Bumeran. Las respuestas sobre salarios en Argentina también muestran dificultades para ahorrar y una mayor presencia de deudas entre los consultados.
La proporción que considera insuficiente su ingreso subió dos puntos porcentuales respecto del 85% registrado en 2025. Además, el 74% afirmó que su capacidad de compra empeoró en los últimos meses, frente al 58% de la comparación anterior.
Federico Barni, CEO de Bumeran en Jobint, vinculó esa percepción con la pérdida acumulada del poder adquisitivo. Según explicó, recuperar capacidad de consumo y previsibilidad sigue siendo un desafío para quienes destinan gran parte del ingreso a gastos esenciales.
Cuánto dura el sueldo y cuáles son los principales gastos
El 73% de los consultados afirmó que consume su salario en dos semanas o menos. Ese total reúne al 28% que lo utiliza por completo al cobrar para pagar cuentas, al 21% que llega a dos semanas, al 15% que lo agota antes de una semana y al 9% que alcanza una semana.
Entre quienes consiguen extenderlo más tiempo, el 18% señaló que le dura tres semanas. Apenas el 9% respondió que puede sostener todo el mes con ese ingreso.
El alquiler fue identificado como el gasto principal por el 44% de los participantes. Luego aparecen la alimentación, con el 27%, y el pago de deudas, con el 16%. Estos porcentajes corresponden al rubro que cada persona señaló como su mayor gasto mensual.
La educación concentra el 5% de las respuestas; la salud y el transporte, el 3% cada uno; y otros gastos, el 2%. La presión del endeudamiento también aparece en un relevamiento de la Defensoría sobre el peso de las deudas en los ingresos de los sanjuaninos.
El ahorro queda relegado y las deudas aumentan
Nueve de cada diez encuestados manifestaron que no pueden ahorrar. Entre las razones mencionadas figuran un salario insuficiente, los compromisos financieros pendientes y la necesidad de cubrir gastos básicos.
Dentro del grupo que sí consigue reservar dinero, el 33% guarda entre el 5% y el 10% de su sueldo. Entre los destinos del ahorro aparecen los fondos de inversión, elegidos por el 30%, y la compra de moneda extranjera, por el 16%.
El 77% de los participantes reconoció que tiene alguna deuda, cinco puntos porcentuales más que el 72% registrado en 2025. Las alternativas para afrontar esos compromisos incluyen herramientas como las líneas de refinanciación de deudas del Banco Nación.
Todos los consultados expresaron que les gustaría recibir un aumento. Ante esa posibilidad, el 46% priorizaría cancelar deudas, el 22% ahorraría, el 15% destinaría el dinero a alimentación y recreación, y el 13% lo invertiría.
El ingreso también sostiene a personas fuera del hogar de quien lo percibe. La mitad de los encuestados ayuda económicamente a familiares o personas cercanas: un 25% lo hace regularmente y otro 25%, de manera ocasional.
El 87% de los trabajadores encuestados por Bumeran en Argentina considera que su sueldo no cubre sus necesidades básicas. Además, el 73% afirma que lo agota en dos semanas o menos. El alquiler encabeza los gastos principales, nueve de cada diez consultados no consiguen ahorrar y el 77% reconoce que tiene deudas.
Al 73% de los trabajadores consultados, el sueldo le dura dos semanas o menos. El contrato dice mensual, pero el dinero parece contratado por quincena y sin obligación de renovar. Según Bumeran, el 87% considera que sus ingresos no cubren las necesidades básicas: el recibo llega completo; la cobertura viene con exclusiones.
El 28% cuenta que usa todo lo que cobra para pagar cuentas apenas recibe el depósito. La transferencia entra, saluda al alquiler y se retira por la puerta de las deudas, sin tiempo para conocer al titular de la cuenta. Más que un ingreso, parece una visita técnica del banco para comprobar que todavía funciona el circuito.
El alquiler es el gasto principal para el 44% y la alimentación para el 27%. Antes de que aparezca cualquier discusión sobre consumos prescindibles, la plata ya tiene comprometidos el techo y la comida. El presupuesto doméstico se parece a una reunión donde los gastos esenciales ocuparon todas las sillas y el resto espera parado.
Nueve de cada diez encuestados no pueden ahorrar y el 77% tiene deudas. Con esos números, hablar de diversificar inversiones suena a organizar los muebles de una casa que todavía no se pudo alquilar. La planificación financiera empieza bastante antes del fondo de inversión: en lograr que el saldo sobreviva a los vencimientos.
El 46% destinaría un eventual aumento a cancelar deudas. Ese dinero adicional ya tiene dueño antes de aparecer en el recibo, como una mesa reservada con meses de anticipación. El sueldo futuro también está invitado a pagar la fiesta anterior: para buena parte de los consultados, mejorar significa primero dejar de correr desde atrás.
