La represa hidroeléctrica binacional de Itaipú cerró su vertedero durante la tarde de este domingo, después de permanecer abierto durante 26 días, en una decisión destinada a reducir el impacto de las crecidas de los ríos Paraná e Iguazú sobre la región de la Triple Frontera.

La medida fue adoptada ante la previsión de nuevas lluvias intensas en el sur de Brasil, donde los pronósticos anticipan acumulaciones de entre 300 y 350 milímetros durante los próximos días.

El objetivo principal de la operación es evitar que los picos de crecida de ambos ríos coincidan, una situación que podría agravar las inundaciones en las zonas ribereñas de Brasil, Paraguay y Argentina.

Aunque el cierre permitirá moderar el aumento del caudal aguas abajo, los especialistas advierten que el nivel del río Paraná continuará creciendo durante las próximas horas.

Itaipú cerró su vertedero para evitar una crecida mayor del Paraná

Durante casi un mes, la central hidroeléctrica mantuvo abierto su vertedero para reducir el nivel del embalse, lo que incrementó el volumen de agua descargado hacia el curso inferior del Paraná.

Ahora, con el cierre de las compuertas, se espera que el embalse de Itaipú aumente aproximadamente 70 centímetros, aprovechando su capacidad de almacenamiento para contener parte del caudal que llega desde aguas arriba.

Según las estimaciones difundidas por la central, esta maniobra busca evitar un incremento de hasta 4 metros en el nivel del Paraná.

Sin embargo, la previsión indica que el río podría registrar igualmente una suba cercana a los 2,5 metros en la estación del Puente de la Amistad, que conecta las ciudades de Foz do Iguaçu, en Brasil, y Ciudad del Este, en Paraguay.

La decisión también responde a la situación del río Iguazú, cuyo caudal podría alcanzar aproximadamente 20.000 metros cúbicos por segundo durante este lunes.

El principal desafío consiste en administrar el almacenamiento de Itaipú para impedir que las crecidas de ambos cursos de agua alcancen sus máximos niveles simultáneamente.

El ingeniero Paulo Zanelli Junior, coordinador de la Comisión Especial de Crecidas de Itaipú, explicó la importancia de la infraestructura hidroeléctrica para reducir las consecuencias de las precipitaciones extraordinarias.

“Si no contáramos con la represa y con equipos preparados para realizar este tipo de operación, la región de Foz do Iguazú y Ciudad del Este sufriría mucho más los efectos de las lluvias intensas que vienen registrándose en la zona”, afirmó.

Alerta en el Litoral argentino: más de 300.000 animales expuestos

Las operaciones de Itaipú y Yacyretá tienen consecuencias directas sobre el comportamiento del río Paraná aguas abajo, especialmente en las provincias argentinas de Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos.

Durante las últimas semanas, el incremento del caudal puso en alerta a los productores agropecuarios y a los pobladores de las islas, donde se desarrollan operativos para retirar animales y prevenir mayores pérdidas.

Aunque las precipitaciones todavía no se intensificaron en esas provincias, el importante volumen de agua procedente del sur de Brasil y Paraguay complica la situación en las zonas bajas y en el Delta del Paraná.

La actividad más afectada es la ganadería de islas, debido al riesgo de que la creciente cubra extensas superficies utilizadas para el pastoreo.

Los productores trabajan para trasladar la hacienda hacia terrenos más seguros, en una operación que requiere embarcaciones, personal y una compleja organización logística.

Según las estimaciones difundidas, más de 300.000 animales todavía permanecen expuestos a los efectos de la creciente.

En territorio santafesino, los operativos de evacuación ya permitieron retirar más del 70% de la hacienda que se encontraba engordando en las islas, aunque persisten dificultades relacionadas con los costos y las condiciones de traslado.

El cierre del vertedero de Itaipú podría contribuir a moderar temporalmente el avance de la emergencia, pero el comportamiento del río dependerá también de las precipitaciones previstas y de los caudales que continúen llegando desde la cuenca superior.

La crecida favorece la generación hidroeléctrica

Mientras las inundaciones generan preocupación en las zonas ribereñas, el aumento de los caudales produjo un efecto diferente sobre la actividad energética.

La central de Itaipú confirmó que la generación de electricidad continuará con normalidad, pese al cierre de su vertedero.

Los mayores aportes de agua vinculados con el fenómeno climático conocido como “Súper Niño” favorecieron la producción de las centrales hidroeléctricas de la región.

En Argentina, se estima que la generación hidroeléctrica aumentó más de un 30% interanual durante septiembre, impulsada por la mayor disponibilidad de recursos hídricos.

Ese incremento también estuvo acompañado por una reducción superior al 40% en el precio spot de la electricidad durante un solo mes, de acuerdo con las estimaciones mencionadas.

De esta manera, el exceso de agua presenta efectos contrapuestos: mientras mejora las condiciones para la producción de energía, incrementa los riesgos para las actividades agropecuarias y las poblaciones asentadas en las zonas inundables.

Las próximas jornadas serán determinantes para evaluar la evolución de la creciente, especialmente si se concretan las lluvias de hasta 350 milímetros previstas para el sur de Brasil.

Mientras tanto, los operativos de evacuación de hacienda y las tareas de seguimiento de los niveles del Paraná continúan en las provincias del Litoral argentino, donde la prioridad es reducir la exposición de los animales y de los habitantes de las islas ante el avance del agua.