Los paquetes a la Costa Atlántica registran aumentos de entre 20% y 30% respecto del verano anterior, según informó la Cámara de Turismo de San Juan. Los valores corresponden a la preventa para la próxima temporada, de acuerdo con la información difundida el lunes 26 de octubre.
El sector ubicó en torno a los $800.000 el precio de referencia de un paquete para la costa argentina. Para Brasil, señaló valores cercanos a US$1.500 durante enero y febrero, los meses de temporada alta.
La información difundida no detalla la cantidad de noches, el transporte, el alojamiento ni si los importes corresponden a una persona o a un grupo.
Brasil gana reservas y Chile pierde demanda
La Cámara también describió cambios en los destinos que consultan y reservan los sanjuaninos. Brasil gana terreno entre las opciones para el verano, mientras que Chile registra una disminución tanto de consultas como de reservas.
El sector no precisó porcentajes para esas variaciones ni un volumen de operaciones. El panorama informado combina el incremento de precios de los paquetes nacionales con una mayor preferencia por Brasil dentro de las alternativas regionales.
Las agencias seguirán la evolución de las reservas durante las próximas semanas, antes del comienzo de la temporada alta. Las promociones y las posibilidades de pagar en cuotas figuran entre los factores que intervienen en la decisión de quienes todavía no definieron sus vacaciones.
Los paquetes a la Costa Atlántica aumentaron entre 20% y 30% en la preventa, según la Cámara de Turismo de San Juan. El sector informó valores de referencia cercanos a $800.000 para ese destino y US$1.500 para Brasil en temporada alta. También observa más reservas hacia Brasil y una caída de consultas y reservas para Chile.
La Costa Atlántica llega a la preventa con aumentos de entre 20% y 30%. Según la Cámara de Turismo de San Juan, los paquetes para el próximo verano ya muestran esa diferencia frente a la temporada anterior. Todavía falta preparar la valija, pero el presupuesto empezó a transpirar antes de que alguien eligiera una sombrilla.
La referencia para la costa argentina ronda los $800.000. La cifra aparece cuando las familias empiezan a organizar sus vacaciones y las agencias toman reservas. El descanso tiene esa particularidad comercial: antes de ofrecer una semana sin preocupaciones, consigue instalar varias en la calculadora. La playa queda lejos; la cuenta, bastante más cerca.
Brasil gana terreno entre los sanjuaninos y un paquete para enero o febrero cuesta alrededor de US$1.500, de acuerdo con el sector. El verano se organiza así entre cotizaciones en pesos y en dólares. Para imaginar el mar alcanza con cerrar los ojos; para presupuestarlo conviene tener más pestañas abiertas que una oficina contable a fin de mes.
Chile, mientras tanto, registra menos consultas y reservas. El movimiento que describe la Cámara muestra preferencias diferentes entre los destinos de la región, aunque no aporta porcentajes sobre esos cambios. La elección de las vacaciones tiene bastante menos de postal que de planilla: primero aparece una playa soñada y después una columna de números empieza a ejercer su derecho a veto.
Las promociones y las cuotas también forman parte de la decisión de quienes todavía no reservaron. El sector seguirá las ventas durante las próximas semanas, antes del comienzo de la temporada alta. Por ahora, la preventa ya dejó una certeza sobre la costa argentina: el verano puede estar por llegar, pero el aumento consiguió alojamiento antes que todos.
