La campaña del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva presentará este martes ante el Tribunal Superior Electoral un pedido para que sea anulada la candidatura de su rival, Flávio Bolsonaro, por una supuesta “interferencia” de Meta en el balotaje presidencial previsto para el próximo domingo.
El planteo se apoya en una denuncia por presunta “manipulación algorítmica” de las plataformas pertenecientes al gigante tecnológico estadounidense, que habría perjudicado la campaña de Lula durante el proceso electoral.
Meta negó haber tomado partido por alguno de los candidatos, aunque reconoció problemas técnicos, entre ellos la desactivación errónea de anuncios de la campaña del mandatario brasileño. Según la compañía, esos episodios no afectaron exclusivamente a Brasil ni respondieron a decisiones de carácter político.
La Justicia Electoral aumentó la presión sobre Meta
El lunes, el Tribunal Superior Electoral otorgó a Meta un plazo de 24 horas para demostrar que había adoptado medidas destinadas a garantizar un tratamiento igualitario entre las campañas de Lula y Bolsonaro.
La decisión llegó después de que la Justicia considerara insuficiente la respuesta de la compañía frente a exigencias formuladas previamente. El tribunal reclamó medidas para evitar diferencias en el alcance, la visibilidad o la distribución de los contenidos electorales.
Meta respondió este martes: “Concluimos la implementación de las medidas para atender la decisión” de la corte.
La empresa reiteró además que “los contenidos relativos a ambas candidaturas son tratados de forma igualitaria”.
La compañía sostuvo que las medidas adoptadas buscan asegurar condiciones equivalentes para las dos campañas dentro de sus plataformas.
La denuncia de la campaña de Lula
El equipo electoral del presidente brasileño acusa a Meta de “interferencia” en las elecciones y sostiene que sus contenidos tuvieron un alcance restringido en Instagram y WhatsApp.
También cuestionó el funcionamiento de herramientas de inteligencia artificial vinculadas con WhatsApp, al denunciar que se negaban a generar determinados contenidos electorales relacionados con Lula mientras sí respondían solicitudes similares vinculadas con su adversario.
El Tribunal Superior Electoral viene siguiendo el funcionamiento de las plataformas digitales durante la campaña y reclamó condiciones equivalentes entre los candidatos en la difusión de contenido político.
Un balotaje bajo máxima tensión
La disputa ocurre en la última semana antes del balotaje presidencial del próximo domingo, en el que Lula buscará imponerse frente a Flávio Bolsonaro.
La denuncia contra Meta agregó un nuevo frente judicial y tecnológico a una campaña marcada por la fuerte polarización política.
La definición sobre el planteo quedará ahora en manos del Tribunal Superior Electoral, mientras ambas fuerzas concentran sus esfuerzos en los últimos días antes de la votación.
La campaña de Luiz Inácio Lula da Silva pedirá este martes al Tribunal Superior Electoral de Brasil que anule la candidatura de Flávio Bolsonaro por una supuesta interferencia de Meta en el balotaje presidencial del próximo domingo. El planteo denuncia una presunta manipulación algorítmica, mientras la compañía niega favoritismos y asegura haber adoptado medidas para garantizar un trato igualitario.
La recta final de las elecciones brasileñas incorporó un protagonista que no figura en la boleta, no participa de los debates y, sin embargo, podría terminar ocupando media campaña: el algoritmo. El equipo de Lula da Silva llevará ante la Justicia Electoral un pedido para anular la candidatura de Flávio Bolsonaro por una supuesta “interferencia” de Meta. Así, Brasil consiguió que el balotaje ya no sea solamente entre izquierda y derecha, sino también entre candidatos, inteligencia artificial y una empresa tecnológica explicando que todo fue un incidente técnico.
La campaña de Lula sostiene que sus contenidos fueron perjudicados en Instagram y WhatsApp, e incluso cuestionó que herramientas de inteligencia artificial de Meta rechazaran determinadas solicitudes vinculadas al mandatario mientras sí respondían pedidos relacionados con Bolsonaro. Meta niega cualquier preferencia política y sostiene que aplica las mismas reglas para ambos candidatos. El viejo problema electoral de conseguir votos ahora incluye otra preocupación: conseguir que el algoritmo no decida desarrollar convicciones ideológicas propias.
El Tribunal Superior Electoral ya había ordenado garantizar condiciones equivalentes entre las campañas y dio a Meta un nuevo plazo de 24 horas para demostrar que cumplía las medidas exigidas. La empresa respondió este martes que completó la implementación. En tiempos menos digitales, una campaña necesitaba fiscales, boletas y actos. En 2026 también necesita especialistas capaces de explicar por qué una publicación llegó a 400 personas cuando el candidato juraba que el algoritmo lo amaba.
Todo ocurre a días de un balotaje extremadamente competitivo entre Lula y Flávio Bolsonaro. El domingo Brasil elegirá presidente, siempre que para entonces candidatos, jueces, abogados, Meta, WhatsApp, Instagram y alguna inteligencia artificial todavía tengan claro quién está haciendo campaña y quién simplemente está intentando que la plataforma funcione como prometía el tutorial.
