La Universidad Nacional de San Juan presentó el proyecto ante el Ministerio de Defensa el lunes 19 de octubre. La Facultad de Ciencias Exactas lo hizo público el lunes 26 en su publicación oficial de la FCEFN-UNSJ. El proyecto está en el Observatorio Carlos U. Cesco, en Calingasta.
Qué cambia con la propuesta de FARO
El borrador propone que el instrumento deje de llamarse CART (China-Argentina Radio Telescope) y pase a llamarse FARO (Félix Aguilar Radio Observatorio). El cambio apunta a reemplazar la cooperación bilateral entre Argentina y China por un consorcio internacional.
El borrador incluye al Observatorio de Yebes, de España; al Observatorio Sudafricano de Radioastronomía (SARAO); a la Agencia Espacial Italiana, vinculada con el Centro de Geodesia de Matera; y, por Argentina, a la UNSJ, sus instituciones científicas vinculadas y el Gobierno de San Juan.
Medios locales informaron que el borrador baja la cuota de tiempo de observación asignada a China del 60% al 50%. También informaron que Jorge Castro, decano de la FCEFN-UNSJ, sostuvo que China conservaría un papel central porque aporta el instrumento.
Quién controlaría el radiotelescopio
El borrador propone que el Instituto Argentino de Radioastronomía verifique que las señales recibidas correspondan a fuentes naturales, que la CONAE audite los registros de movimiento de la antena y que Defensa coordine el sistema de seguridad.
También prevé un grupo de seguridad para supervisar protocolos y monitorear el espectro radioeléctrico. La FCEFN-UNSJ presentó esas medidas como respuesta a cuestionamientos sobre un posible uso no científico del instrumento.
Qué falta para completar la instalación
La Resolución 151/2025 de la Jefatura de Gabinete instruye a las jurisdicciones que otorgan permisos para instalar estaciones o construcciones terrestres de radares de observación aeroespacial y sistemas análogos a dar intervención previa al Ministerio de Defensa, para que emita un informe y un dictamen. La Resolución 398/2026 del Ministerio de Defensa estableció el procedimiento interno para esa intervención. Las dos normas son generales y no mencionan específicamente al CART.
La FCEFN-UNSJ informó que el montaje está paralizado y tiene cerca del 90% de avance. El convenio original entre Argentina y China venció en junio de 2025, y componentes necesarios para completar la instalación continúan retenidos en Aduana.
La ficha oficial del proyecto describe una antena con reflector primario de 40 metros. Entre sus objetivos científicos posibles menciona mejorar los sistemas de referencia celeste y terrestre, la red geodésica argentina y la determinación de órbitas satelitales en el hemisferio sur.
Al 26 de octubre, la FCEFN-UNSJ informó que el Gobierno nacional debía evaluar el esquema y que la propuesta enviada a China seguía en análisis. Castro indicó que, aun con la aceptación de todas las partes, quedan por resolver condiciones institucionales, administrativas y técnicas. La UNSJ también llevará el proyecto ante su Consejo Superior.
La UNSJ presentó el lunes 19 de octubre una propuesta para reformular el radiotelescopio CART de Calingasta como FARO. El borrador plantea un consorcio internacional y controles argentinos. Medios locales informaron que la cuota de observación china baja del 60% al 50%. La instalación sigue paralizada con cerca del 90% de avance y tiene componentes necesarios retenidos en Aduana, según la Facultad de Ciencias Exactas de la UNSJ. Defensa y China todavía deben evaluar el esquema.
La UNSJ propone llamar FARO al CART, pero la instalación todavía depende de decisiones pendientes. Presentó el esquema ante Defensa el lunes 19 de octubre y lo hizo público el lunes 26. El cambio busca pasar de la cooperación entre Argentina y China a un consorcio internacional. La sigla ya encontró destino; la negociación todavía tiene que ganarse un sí.
El borrador suma al Observatorio de Yebes, de España; al Observatorio Sudafricano de Radioastronomía; a la Agencia Espacial Italiana, vinculada con el Centro de Geodesia de Matera; y, por Argentina, a la UNSJ, sus instituciones científicas vinculadas y el Gobierno de San Juan. Un consorcio no instala ni un tornillo, pero ya tiene lista de invitados.
Medios locales informaron que el borrador baja la cuota de observación china del 60% al 50%. Jorge Castro, decano de la FCEFN-UNSJ, sostuvo que China conservaría un papel central porque aporta el instrumento. Diez puntos menos de tiempo no son una despedida: quien aporta el equipo no queda de extra en la foto.
El plan propone que el Instituto Argentino de Radioastronomía verifique que las señales recibidas correspondan a fuentes naturales, que la CONAE audite los registros de movimiento de la antena y que Defensa coordine la seguridad. También prevé un grupo para supervisar protocolos y el espectro radioeléctrico. La FCEFN-UNSJ presentó el esquema como respuesta a cuestionamientos sobre usos no científicos: hasta la desconfianza tiene organigrama.
Las resoluciones 151/2025 y 398/2026 enmarcan la intervención: Defensa debe participar antes de ciertos permisos y la segunda norma fija el procedimiento interno. Son normas generales y no nombran al CART. La antena mira al cielo; el expediente primero tiene que mirar el organigrama.
La instalación está paralizada con cerca del 90% de avance; hay componentes necesarios retenidos en Aduana y el convenio original entre Argentina y China venció en junio de 2025. Defensa debe evaluar el esquema y la propuesta enviada a China sigue en análisis. Castro indicó que, incluso con la aceptación de todas las partes, quedan condiciones institucionales, administrativas y técnicas por resolver. La UNSJ también presentará el proyecto ante su Consejo Superior. La ficha oficial describe un reflector primario de 40 metros y objetivos ligados a sistemas de referencia y órbitas satelitales. Cuarenta metros apuntando al espacio; el próximo movimiento todavía depende de decisiones acá abajo.
